conoce tus fortalezas

Esta semana tuve la oportunidad usar varias “tests” que me ayudan a evaluar mi personalidad y mis preferencias. MyersBriggs  (ESTJ)StrengthsFinder  (Triunfador, Aprendiz, Input, Enfoque, Relator/Inclusión), BirkmanDISC (I alto)SHAPE, y los tests de los Dones Espirituales son sólo algunos de los recursos disponibles para auto-conocimiento. También ayudan a analizar dinámicas de grupos o equipos. Aprecio estas herramientas para un crecimiento continuo.

¿Sabes cuáles son tus fortalezas?

He tomado muchas de estas valoraciones durante los años. Algunos de estos tests los he vuelto a tomar con resultados muy parecidos cada vez. Sin embargo, la atmósfera no era la misma cada vez. En ocasiones pasadas, los resultados del perfil se sintieron como una maldición; trajeron juicio y acusación de los miembros del equipo; dieron lugar al conflicto en el equipo y nada de esperanza. Esta vez fue alentador ver los resultados, divertido compararlos con mi equipo, y ayudaron a ver cómo podemos trabajar juntos y complementarnos unos a otros en proyectos y asignaciones. Creo que he madurado a través de los años y puedo aceptarme a mí misma y apreciar a otros mejor.

¿Alguna vez has sido incomprendido o criticado debido a tus fortalezas? ¿Aprecias la diferencia en otros?

La facilitadora esta semana explicó un tip muy útil: el test es similar a una costilla de una sombrilla – ayuda a sostener entendimiento, pero es incapaz de ofrecer el panorama de la identidad completa. Aunque es de utilidad conocer mis áreas fuertes, puede ser que algunas veces necesite trabajar fuera de esas áreas. Cuando esto sucede, mi actitud y flexibilidad también dicen mucho acerca de mí (mi carácter). Si bien es estratégico trabajar en mis fortalezas, no puedo negar mis áreas débiles o usarlos para excusar mi irresponsabilidad o falta de resultados.

¿Qué estás haciendo para desarrollar tus fortalezas? ¿Estás consciente de tus áreas débiles y sus efectos en otros?

He encontrado muy útil tener un coach o mentor que me ayude a desarrollar un plan para mejorar mis fortalezas. Escojo una o dos áreas fuertes para un desarrollo adicional y un área débil. Después identifico cosas específicas que puedo hacer para trabajar en esas áreas. Algunas veces es de ayuda considerar si haya alguna raíz de actitud o experiencia más profunda que puede tener influencia. Mi coach revisa mi plan, viendo si es realista y después se reúne regularmente conmigo para ver mi progreso, ofrecer consejos o tips y animarme. Esas citas con mi coach me ayudan a rendir cuentas e me dan ímpetu para seguir adelante con mi plan.

¿Tienes un coach o mentor? ¿Tienes un plan de desarrollo personal?

Si tienes alguna pregunta acerca de esto, por favor avísame. Creo que es importante conocer  y trabajar en nuestras fortalezas – así tenemos más gozo y productividad en nuestra vida… y ¡ofrecemos más gracia y apreciación a otros!

cómo animar a otros

Me encanta recibir ánimo de cualquier tipo, ¿a ti no? El ánimo viene en muchas formas: una nota de agradecimiento, palabras positivas, un consejo que ayuda a que alguna de mis ideas avance, un abrazo, una sonrisa…

En un post anterior comparé la motivación y el ánimo. Como parte de la investigación para ese post, les pregunté a algunas mujeres increíbles con quienes trabajo que me respon-dieran las siguientes preguntas: ¿Qué te hace sentir motivada? ¿Qué te anima?

Aprecio su honesta retroalimentación. Mencionaron cosas que hago bien y áreas en las que puedo mejorar. Me tomé la libertad de agrupar sus respuestas en categorías generales que me ayudan a recordar las ideas. Aprendí mucho de lo que ellas compartieron; ¡creo que tu también lo harás!

Demonstrar interés

  • Un interés genuino por lo que está pasando en la vida
  • Un deseo genuino por entender ideas o pensamientos
  • Escuchar
  • Tiempo de calidad al trabajar uno a uno o en cosas de carácter
  • Confrontación/corrección hecha con amor
  • Extender gracia en lugar de juicio por los errores cometidos

Creer

  • Ayuda con áreas específicas de necesidad: organización, disciplina personal
  • Ánimo para desarrollarse en nuevas áreas potenciales
  • Creer en, impulsar y proveer los recursos para visiones/sueños/proyectos

Reconocer/Expresar aprecio

  • Recibir palabras de afirmación, “por favor” y “gracias”
  • Reconocimiento personalizado e informado por cierto trabajo bien hecho, esfuerzo dedicado y/o talentos
  • Expresar apreciación sincera/valor/importancia (dichas/una nota/email) por su trabajo
  • La oportunidad de ver resultados útiles/específicos y el impacto de sus esfuerzos
  • Reconocimiento del crecimiento/progreso en áreas profesionales y personales

Añadir un toque personal

  • Vulnerabilidad de parte del supervisor
  • Un abrazo o una palmada en la espalda
  • Pequeños regalos personalizados – café, coca zero, chocolate 🙂
  • Oraciones

Estoy muy agradecida por el ánimo que he recibido de otras personas cuando lo he necesitado. Quiero mejorar en animar a otros. Esta lista me da muchas ideas… Estoy segura de que puedo encontrar algo aquí que puedo usar cada día para animar a alguien.

¿Qué agregarías a esta lista? ¿Qué te anima?

la motivación y el ánimo

photo gracias a: Motivación stock photo http://www.colourbox.com

Disfruto mucho mentorear líderes jóvenes. Otros me han dicho que soy una persona que anima a otros y después de todos estos años, finalmente creo que es verdad. Por esa razón, cuando fue bajo mi resultado de “motivación” en mi reciente evaluación 360, tomé en serio ese retroalimentación y comencé a hacer algunas preguntas y un poco de investigación.

Originalmente pensé que las dos acciones eran similares y me pregunté ¿cómo podría ser buena en una y débil en la otra? Cuando comparé las definiciones entre animar y motivar, me di cuenta de que hay algunas diferencias clave.

Varios diccionarios definen las dos palabras de la siguiente manera:

Animar – 1: inspirar con coraje, confianza o esperanza, 2: estimular o incitar, 3: dar ayuda o apoyo.  Sinónimos: alentar, estimular o envalentonarse – la idea de armarse de valor o fuerza con un propósito, o aumentar la confianza de alguien especialmente por a un agente externo.

Motivar – 1: otorgar un motivo, 2: incentivar a algo; promover la acción; impulsar. Motivación = una fuerza motivadora, un estimulante o de influencia

También revise la Biblia y había pocas referencias para motivar o motivación – la mayoría de las referencias advierten acerca de motivos equivocados o malvados. El ánimo, por otro lado, aparece al menos 35 veces – frecuentemente asociado con la fortaleza y la perseverancia durante una acción que ya está en proceso.

www.PsychologyToday.com dice que, “La motivación es literalmente el deseo de hacer cosas. Es la diferencia entre despertar al amanecer para salir a la calle o quedarse flojeando en casa todo el día. Es el elemento crucial para establecer y lograr las metas—y las investigaciones muestran que puedes influenciar tus propios niveles de motivación y autocontrol…”

La teoría de los dos factores de Frederick Herzberg, (motivación intrínseca/extrínseca), sugiere que los factores que motivan a la gente pueden cambiar durante la vida, pero el respeto como persona es uno de los factores motivacionales más importantes en todas las etapas de la vida.

Reconozco que básicamente soy una persona que se motiva a sí misma. Me despierto en las mañanas con motivación, estimulación y propósito. No necesito que nadie me mueva a hacer algo… ¡Estoy lista para ir! Mientras el día avanza, sin embargo, me puedo desanimar, agotar o llegar a estar cansada por las luchas, conflictos y desafíos que enfrento que batallan en contra de mis metas y deseos.

Ahí es cuando aprecio el ánimo de otros… un poquito de “¡tú puedes!” o “¡creo en ti!” me ayuda a seguir adelante.

Cuando alguien tiene una visión, un sueño o un llamado, me encanta animarles…hacerles saber que creo en ellos, echarles porras cuando están cansados de la batalla y buscar maneras de proveer los recursos para ayudarles.

Me doy cuenta de que soy débil cuando a otros les falta deseo, visión o motivación…si no tienen una meta, algo que quieren alcanzar, un propósito para la acción, entonces me siento como perdida en cómo ayudarlos.

De mi estudio hasta ahora he aprendido que puedo mejorar en mi habilidad de motivar al comunicar e impartir visión con mayor frecuencia. Puedo trabajar en tratar a la gente con respeto. Quizá una de las cosas más importantes que puedo hacer es orar por la persona. La motivación va a crecer desde el interior… y Dios es el mejor al cambiar el corazón.

Aprendamos más juntos… ¿Te gusta motivar o animar a otros, o quizá te gusta hacer las dos cosas? ¿Cómo lo haces?

lecciones aprendidas escalando un volcán

Lo pasamos increíble subiendo el volcán Iztaccihuatl el sábado. (Aquí puedes leer el blog que mi esposo escribió acerca de la leyenda del volcán.)  Fue una subida demandante a través de la nieve a más de 16,000 pies de altura. Aprendí algunas lecciones importantes de esta experiencia; no quiero olvidarlas porque creo que son muy relevantes para la vida y el liderazgo.

  • Esfuérzate más allá de la zona de comodidad

Este tipo de caminata no es una actividad diaria normal para ninguno en nuestro grupo. Fue difícil física y emocionalmente… las piernas dolieron; los pulmones  estaban adoloridos; el frio nos agobiaba; nauseas y dolor de cabeza nos tomaron por sorpresa; miedo y pánico nos atacaron; el agotamiento fue real. Sin embargo, al final, incluso aquellos que sufrieron más declararon que fue una (horriblemente) increíble experiencia.

¿No es verdad que frecuentemente alcanzamos grandes logros solamente a través de una lucha agonizante? Hay algo muy satisfactorio en esforzarte a través del desafío y lograr algo que vale la pena. ¿Dónde puedo esforzarme más allá de mi zona de comodidad a un desafío mayor… física, emocional, espiritual, relacional, intelectualmente?  

  • Prepárate y cuídate

Sin duda, una rutina de ejercicios previa, ropa de poliuretano y lana abrigadora, y botas para escalar de buena calidad hicieron la subida más fácil. Calcetines, gorros y guantes extras fueron útiles, al igual que el té de limón y las pastillas de ibuprofeno y “Excedrin”. También fue importante tomar mucha agua y ponerse varias veces protector solar durante el día. (Aprendí esta lección tan importante el año pasado – pagué el alto precio de tener músculos adoloridos por la deshidratación.)

No tiene sentido aceptar un gran desafío sin estar preparado. Fortalecerse con anticipación y planear bien significa que estoy lista para la prueba y que incluso puedo apoyar a otros. ¿De qué manera me estoy entrenando hoy para los desafíos del mañana? ¿Qué puedo hacer mejor para prepararme para el futuro?

  • Ve con otros

A lo largo del día caminamos juntos, nos reímos, tomamos fotos y alabamos a Dios por su creación. Durante toda la subida, diferentes personas batallaron seriamente con la fatiga, el frio, el temor, el mal de montaña y el dolor mientras que otros tomaron turnos para animarse unos a otros a cada paso, acompañar a aquellos que necesitaban descansar, ayudarles y protegerlos en las pendientes traicioneras, compartimos comida/medicina/ropa, y celebramos y nos gozamos en cada logro. Estaba tan orgullosa de aquellos que perseveraron cuando fue pesado y de aquellos que sirvieron a los demás cuando estaban débiles. Creamos un increíble recuerdo y “nos agarramos confianza” por todo lo que pasamos juntos.

Nunca consideraría en hacer esa subida sola; estaba tan impresionada por todo el apoyo y la camaradería que se ofreció y que ayudó a los demás a alcanzar más de lo que podrían alcanzar solos. Necesito esta clase de equipo en todas las áreas de mi vida. ¿Quién me anima? ¿Y a quiénes estoy ayudando a lograr lo que nunca podrían hacer solos?

¿Qué has aprendido de una experiencia desafiante? ¿Estás listo(a) para la siguiente? 

¿estás feliz de verme?

Mi perrita, Mandy, me ama. Ella menea todo su cuerpo tan pronto me ve, baila con ritmo, y si la dejara, daría un gozoso salto vertical de un metro para plantarme un beso en la boca. A veces se me olvida darle de comer a su hora, a veces su plato de agua se seca, a veces no le pongo atención en todo el día… no importa; no lo merezco, pero siempre está feliz de verme.

La gente no es así.

Henry Cloud, Patrick Lencioni y otros afirman que uno de los elementos más importantes en las relaciones es la confianza… y tengo que merecerla, construirla, ganarla. He aprendido mucho acerca de la confianza del libro de Henry Cloud, Integridad.

  • La primera manera en la que me gano la confianza es al conectarme auténticamente con otros. La gente siente que me conecto con ellos si escucho para entender – si realmente los escucho, con empatía y validación por sus preocupaciones. La conexión sucede cuando la gente con quienes trabajo sienten que realmente los valoro, que me interesan y que invierto en ellos. No siempre haré lo que me sugieren, pero saben que voy a escucharlos, consideraré sus ideas y nunca ignoraré la manera en la que les afecto con mis acciones.
  • La confianza también se construye al cuidar los intereses de los demás. Cloud llama a esto “favor extendido”. En otras palabras “cuidarles las espaldas”, y que estoy de su lado. Eso no significa que no tengo metas o estándares de desempeño, pero significa que haré todo lo que pueda para ayudarles, entrenarles, animarles o proveerles de recursos para que otros puedan triunfar.  Si he construido la confianza, pueden estar seguros de que siempre hablaré bien de ellos y que siempre voy a defenderlos. Nunca se tienen que preocupar de que “van a estar en mi lista negra” o que voy a traicionarlos.
  • También se construye confianza al balancear el poder y la vulnerabilidad. Otros pueden confiar en mí cuando ven que hago que las cosas sucedan y que cumplo mis obligaciones. Me gano la confianza cuando soy competente y responsable, cuando hago lo que dije que haría. Por otro lado, también necesito admitir mis errores y mis faltas a veces. Cuando soy auténtica acerca de mis propios retos otros adquieren coraje para luchar con los suyos propios. Cuando soy honesta acerca de mis debilidades, otros se pueden identificar; frecuentemente están dispuestos a ayudarme y construimos confianza en el proceso.

Ya que la confianza es la base de las relaciones, necesito estar evaluando constantemente cómo me va en mis relaciones en el trabajo y en la casa. ¿Me estoy conectando? ¿Saben que me interesan? ¿Saben que estoy aquí “para” ellos? ¿Pueden depedender de mí para hacer que las cosas sucedan? ¿He sido real con ellos?

¿Están felices de verme?

¿Cómo construyes confianza? ¿Cómo los demás se han ganado tu confianza?

 (**Si te gustó este post, puede ser que te guste “cómo es mi rastro” – más del libro Integrity [Integridad] de Henry Cloud.)

un lugar para crecer, un lugar para pertenecer

Estamos terminando un poco más de 17 años de ministerio en México; estamos acomodando nuestras cosas, pasando la estafeta… y mi esposo ha estado “subiendo” fotos (muy) viejas a Facebook. Algunos de esos años de ministerio fueron increíbles –mucho crecimiento, emoción, impacto. Al reflexionar en ese tiempo, me di cuenta de que estábamos viviendo nuestros valores. Esos valores todavía son relevantes hoy en día a medida que avanzamos hacia el siguiente paso…

Fe: Todos confiamos en Dios para cosas grandes y tomamos pasos de fe. Mudamos a nuestra familia – con cuatro niños pequeños – a otro país y comenzamos algo nuevo donde no había nada. Dirigimos un equipo internacional; muchos de ellos también habían salido de su zona de comodidad y dejado sus hogares. Los estudiantes dieron pasos de fe para comenzar una relación con Dios aún cuando experimentaron el rechazo de sus amigos y de su familia. Los coordinadores y los estudiantes compartieron valientemente con otros, tomaron nuevas responsabilidades, le pidieron a Dios que tomara el control de su futuro.

¿En qué área Dios me está pidiendo dar un paso de fe?

Desarrollo/Crecimiento: Nos comprometimos a crecer en comunidad y ayudar a otros a crecer para que llegaran a ser todo lo que podían ser. Oramos por nuestros compañeros de equipo y por nuestros discípulos, diseñamos y seguimos planes semestrales para enseñar lo básico y proveer experiencias, retiros, proyectos de verano, etc. todo para crear un ambiente de crecimiento. Trabajamos en equipo y frecuentemente compartimos el liderazgo. Dejamos el camino libre para que otros pudieran toma; el liderazgo. Invitamos a equipos de otros lugares a venir, aprendimos de ellos y ellos de nosotros.

¿Qué estoy haciendo para desarrollar personalmente y a quiénes que están a mí alrededor?

Efectividad/Fruto: Nos interesaban los resultados. La efectividad es el fruto de vidas cambiadas – para la eternidad. Evaluamos nuestras metas y nuestro progreso regularmente. Pedimos la retroalimentación de los demás y con gusto cambiamos el formato de las reuniones, probamos ideas locas, inventamos nuevos materiales. A veces hicimos las cosas diferentes para compensar alguna debilidad, a veces para ajustarnos al increíble crecimiento. No nos conformamos con el status quo.

¿He hecho una evaluación honesta últimamente? ¿Necesito hacer algunos cambios para lograr una mayor efectividad?

Unidad: Nuestro trabajo en la universidad gozaba de una unidad increíble en el propósito y en las relaciones personales. Culturas, trasfondos, campos de estudio y edades diferentes se juntaron para aprender y crecer juntos. Nuestro lema al principio fue “un lugar para crecer, un lugar para pertenecer”. Nuestros equipos de coordinadores y de estudiantes trabajaron duro lado al lado para crear sketches buenísimos, fiestas, campañas de evangelismo y congresos para una visión y pasión mucho más grandes que ellos mismos. Los estudiantes sacrificaban su tiempo y su dinero los unos por los otros. La gente nueva se sentía bienvenida y surgieron profundas, auténticas y solidarias relaciones de amistades que duran toda la vida al estudiar la Palabra, orar… comer y jugar juntos.

¿Qué estoy haciendo para construir la unidad en mi equipo o en mi organización?

Integridad: Junto con la diversión, hubo también tiempos difíciles. Confrontamos la mentira, el soborno, la inmoralidad, los conflictos interpersonales, los intentos de suicidio – tentaciones y batallas espirituales de todo tipo. No ignoramos, ni escondimos, ni justificamos ningún comportamiento que pudiera sembrar la semilla de la división entre la gente y Dios. Enseñamos que Dios cuida de cada parte de nosotros; no podemos tener pecado en algún área sin afectar todas las demás. Tratamos de vivir ese ejemplo también.

¿Hay algún área de mi vida a la que le falte integridad?

¿Cómo responderías estas preguntas? ¿Cómo podrías transformar tu lugar de trabajo o ministerio en un lugar para crecer, un lugar para pertenecer?

(** Si estuviste involucrado en el ministerio, por favor ¡comparte con nosotros tus recuerdos!)

seguir al lider no es juego

Los últimos años, he ocupado muchas posiciones de liderazgo. Al mismo tiempo, he tenido siempre un jefe, un director o un líder sobre mí. He escuchado seminarios, he ido a capacitaciones y he leído libros de liderazgo… pero nunca he recibido retroalimentación acerca de seguir bien.

En el Nuevo Testamento, Jesús habló de seguir mucho más de lo que habló de ser líder. Está claro que seguir es una decisión – seguirlo a Él o al enemigo. Pensando en eso, me doy cuenta que ser un buen seguidor es importante. Al seguir a otros, reflejo lo bien que sigo a Jesús. Quiero ser una buena seguidora.

¿Qué significa ser un buen seguidor? He agrupado algunos de mis pensamientos en tres categorías muy sencillas para poder evaluar fácilmente cómo me va en esta área…

ACTITUDES: La actitud del corazón es el primer lugar en dónde mirar.

  • ¿Estoy orando por mi líder? ¿Es decir, de verdad oro regular y específicamente, tomando la iniciativa de preguntarle sus necesidades? Durante mis años como líder nacional, pude contar con una mano la gente que me preguntó cómo podía orar por mí. Fue difícil para mí y a veces me sentía sola. Quiero que mis líderes sepan que pueden contar conmigo para orar por ellos.
  • ¿Pienso lo mejor de ellos? Ningún líder es perfecto – muy lejos de serlo. Sé que olvidé dar las gracias, que llegué tarde, que no planeé tan bien, que me faltó visión, que actué de forma egoísta y que a veces critiqué a otros… pero no es porque esa mañana desperté y dije, “Voy a ser un mal líder y a herir a algunas personas intencionalmente hoy.” ¿Creo que mis líderes quiere hacer lo mejor? ¿Les doy gracia cuando fallan? ¿Tengo paciencia antes de juzgarlos?

PALABRAS: ¿Muestran mis palabras  que soy buen seguidor?

  • ¿Le digo “gracias” a mi líder cuando veo que trabaja duro, cuando hace algo bien o cuando invierte en mi desarrollo? ¿Cómo hablo de mi líder con otros? ¿Expreso respeto por su posición y personalmente por el? ¿Animo a que otros hagan lo mismo?
  • Si no estoy de acuerdo en algo, ¿se lo digo directamente para aclarar y entender el problema? Cuando fui líder, estaba muy agradecida por aquellos que vinieron y hablaron conmigo directamente – aún cuando estaban frustrados o enojado conmigo. Aquellas conversaciones difíciles al final fortalecieron nuestra relación. Desafortunadamente, fueron pocos. Más que nada hubo chisme, critica a mis espaldas y motines que dañaban las relaciones. Me he comprometido a hablar directamente con mi líder si no estoy segura, si estoy en desacuerdo o si me siento lastimada por algo. Sin excusas.

ACCIONES: ¿Apoyo a mi líder/ jefe/ director con mis acciones?

  • ¿Aporto una buena actitud, un espíritu de servicio y una mentalidad de aprendizaje al trabajo cada día? ¿o actúo como si tuviera un derecho especial? ¿demando ventajas? ¿tengo mentalidad de victima?
  • ¿Hago el mejor trabajo que puedo por mi líder? ¿trabajo duro todas mis horas, tomo la iniciativa a dar sugerencias, hago un trabajo de calidad? ¿Hago lo que me pide? ¿Soy honesta, responsable y digno de confianza? ¿Es mi líder más efectivo porque cuenta con mi apoyo?

Vale la pena preguntar, “¿me quiero a mi mismo como seguidor?”

Ayúdame a aprender… ¿Qué características buscas tú en un buen seguidor? ¿Qué crees que es importante para que alguien siga bien?

la magia del trabajo en equipo #2

Una vez que hayas formado a tu equipo soñado, ahora es cuándo comienza la magia, ¿verdad? Bueno, no exactamente… en el mundo real, trabajar juntos de manera efectiva siempre requiere compromiso y esfuerzo. Aquí hay algunos consejos que he aprendido con “los golpes” de la experiencia…

Oren juntos: No nieguen el poder de la oración para construir relaciones y proveer sabiduría para el trabajo. Compartan peticiones personales y oren fervientemente por los asuntos que enfrentan juntos en el ministerio.

Desarróllense como equipo: Comprométanse  a aprender y a crecer juntos. Nadie en el equipo sabe todo lo que hay que saber uno del otro, del trabajo en equipo, o de los desafíos que enfrentan en el trabajo. Un equipo saludable apartará un tiempo en cada reunión para discutir un libro que estén leyendo juntos, escuchar algún sermón en Internet o recibir la visita de un mentor. Si es posible, planeen un retiro una o dos veces al año para tener un tiempo más profundo de desarrollo; tomen el Birkman como equipo, procesen una evaluación 360 o asistan a algún congreso juntos.

Destruyan los silos: Cuidado con los miembros del equipo que no están o no estarán enfocados en lo bueno del equipo. Se pueden sentir apasionados o abrumados por sus responsabilidades, pero los miembros de un equipo que son maduros aprenden a “usar más de un solo sombrero” y a priorizar para el mayor bienestar de la organización. Ayuden a que cada miembro sea exitoso en su área, pero no permitan que un miembro del equipo le dé un trato especial solamente a su personal.  

Mejoren las habilidades de comunicación: Preparen un pacto de equipo o normas para el equipo… repásenlos y aplíquenlos diligentemente. Decidan juntos cómo se asegurarán que todos sean escuchados durante las reuniones. ¿Cómo llegar a los introvertidos y cómo controlar a los extrovertidos? Aprendan nuevas herramientas de pensamiento creativo y lluvia de ideas. Decidan juntos qué clase de problemas vendrán a la mesa para que el equipo los discuta y cuáles problemas pueden solucionarse al empoderar individuos o grupos de trabajo. Usen elementos visuales y compartan el trabajo de facilitar las reuniones y las presentaciones para que todos puedan mejorar sus habilidades.

Practiquen la resolución de conflictos bíblica: No permitan comportamientos pasivos-agresivos: dejar las cosas para después, necedad, rencores,  resentimiento o chisme. Hagan un compromiso fuerte de protegerse uno al otro en palabra y en obra. No permitan que un miembro sea condescendiente con una decisión en la reunión y después sabotee su implementación. Manejen el conflicto rápida y directamente; usen amor, tacto y gracia. Hagan un seguimiento de los cambios necesarios. Nunca se conformen con una paz cordial artificial entre los compañeros del equipo; el respeto verdadero y la unidad son mucho mejores.

Implementen procesos de toma de decisiones: Diferentes tipos de procesos son apropiados para diferentes tipos de decisiones, dependiendo de su alcance y la complejidad. A veces un miembro del equipo decide, a veces el director lo determina, a veces la mayoría decide, a veces será por consenso es la mejor opción… Si usan el consenso, tengan cuidado con los miembros que constantemente paralizan cada decisión importante. Cuando se topen con que no pueden hacer ningún progreso en un área importante, es probable que sea necesario usar otro tipo de proceso.

Diviértanse: Los equipos saludables disfrutan estar juntos – en el trabajo y también para jugar. Celebren los resultados, las metas alcanzadas y los logros personales. Utilicen música, color, comida, humor y un cambio de lugar para mantener la “magia” en sus tiempos juntos.

¿Qué crees que agrega “magia” al trabajo en equipo?

¿hay magia en los equipos?

A veces actuamos como si al poner a varias personas  juntas y llamarles equipo, obtendremos automáticamente resultados mágicos. Así de repente, milagrosamente la gente será más feliz, se dará el progreso más rápido y la productividad será mayor.

Me encanta trabajar en equipos. He tenido muy buenas experiencias trabajando en equipos altamente efectivos. También he tenido horrendas y miserables experiencias trabajando en equipos disfuncionales. Te puedo decir… ¡no hay nada de magia en un equipo! Los equipos saludables, efectivos y altamente productivos requieren trabajo – trabajo preliminar al formar el equipo… y un esfuerzo continuo para trabajar juntos como equipo.

De mi experiencia, estos son algunos de los principales errores que hay que evitar al construir equipos de liderazgo:

  • Si vas a tener un líder de equipo – que sea uno bueno. 

No escojas un líder solamente porque es “buena onda”. No escojas a un líder que no tiene visión para el equipo o que no está dispuesto a trabajar duro para hacer realidad la visión. Por otro lado, no escojas un líder que es un fanático del control o que niega o es incapaz de edificar y desarrollar a la gente a su alrededor. Si estás considerando a alguien que ha tenido un registro de malos resultados o una historia de siempre trabajar solo… ¡no lo hagas!

Si es posible, escoge a un líder que tenga un historial de visionario que hace que las cosas sucedan al trabajar bien junto a los demás. Si la persona no existe en el momento, podría funcionar mejor crear un “equipo de iguales” y compartir las responsabilidades de liderazgo. Considera implementar límites máximos a los años del servicio en el liderazgo – no quieres poner a alguien en el liderazgo que después no estará dispuesto a dejar el puesto para que otros sean los líderes en el futuro.

  • Toma en cuenta la madurez espiritual y emocional de cada miembro potencial del equipo. 

No invites miembros al equipo que critican (es muy diferente a ser pensadores críticos) y se quejan constantemente. No aceptes a gente que toman todo el reconocimiento para ellos mismos cuando hay éxitos y que se hacen las víctimas o culpan a otros cuando se presentan desafíos. Mantente alejado de cualquiera que evada la evaluación honesta y la comunicación directa. Gente poco sana = equipos poco sanos.

No estás buscando por gente perfecta, sino gente que esté aprendiendo y creciendo – de ser posible, aquellos que tienen un historial de relaciones saludables con los demás… aquellos que saben que no son perfectos, que reconocen abiertamente que necesitan de otros, aquellos que caminan humildemente con Dios y que le dan gracia a los demás. Escoge a aquellos que buscan activamente tener comunidad y rendir cuentas en su vida…quienes tienen una buena actitud y animan a otros.

  • No grites desesperadamente “¡auxilio!” y aceptes a cualquiera que llegue corriendo.

(He estado ahí, ya lo he hecho y he pagado las consecuencias.) A veces la gente que responde a la crisis de verdad le gustan las crisis… y continúa creándolas para mantenerse ocupado solucionándolas. Ésta no es una buena persona para tu equipo. No escojas a la gente solamente por antigüedad. No escojas a la gente solamente para llenar el lugar.

A la larga, es mejor tener una posición vacía, que llenarla con la persona equivocada. Evalúa tus propias debilidades y fortalezas y las de los miembros de tu equipo actual – si tienes uno. Ten una idea de hacia dónde quieres ir y después recluta intencionalmente – más administración, mayor visión, más RH, más Ops, más locura, más diversión… dependiendo en la necesidad. Escoge gente que aporte habilidades, experiencia y excelencia en su área destreza. Agrega diversidad (edad/género/nacionalidad/etc.) siempre que sea posible.

Ahora pregúntate a ti mismo… ¿Trabajo bien con otros, tengo visión y hago que las cosas sucedan? ¿Soy humilde y estoy creciendo? ¿Aporto valor y excelencia a nuestro equipo? 

¿Otros me quisieran en su equipo? ¿Aportaría yo a la “magia”?

Aprendamos juntos… ¿cuál ha sido tu experiencia al formar equipos? 

(En el siguiente post, escribiré acerca de trabajar juntos como equipo.)

nunca más “buena onda”

He estado leyendo acerca de José en Génesis 41, específica-mente el pasaje donde Faraón llama por primera vez a los magos y hombres sabios para interpretar sus sueños, pero “no pudieron hacerlo”. Repasando sus sueños, la interpretación parece un poco obvia para ser hombres sabios experimentados. Personalmente, creo que, sí, pudieron haber interpretado los sueños… solamente no querían ser los que dieran las malas noticias… prefirieron la diplomacia sobre la honestidad…actuaron como “los buena onda”.

He experimentado esta misma situación muchas veces… gente que prefiere decirme lo que creen que yo “quiero” escuchar, en lugar de la verdad… evidente evasión de la confrontación directa y conversaciones difíciles; en lugar de eso chismeaba a mis espaldas o a las espaldas de otros… el deseo de ser conocido como “buena onda”, caerle bien a todos, causaba que los líderes negaron o evadieron el problema.

Evadir la verdad no es útil. Al esconder la verdad, los magos supuestamente sabios perdieron la oportunidad de ayudar a Faraón a cambiar y a prepararse para el futuro. José, por otro lado, habló la verdad… y estaba disponible para venir al lado de Faraón y ayudarlo a hacer los cambios necesarios. La verdad no es lo opuesto a la gracia. No tenemos que escoger una o la otra… podemos optar una situación “ambas-y”. Di la verdad Y en gracia ten la disposición de ayudar y provocar un cambio. 

He observado a líderes evadir la verdad – por temor, incomodidad o por un deseo de aceptación – y esto nunca ha ayudado… siempre empeoraba el problema. Si el comportamiento de una persona fue inapropiado, nunca mejoró por si mismo… en lugar de eso su comportamiento negativo frecuentemente se volvió peor y la relación personal o de trabajo se deterioró en gran manera.

Si se trató de una política o era una cuestión de integridad lo que estaba en juego, la situación nunca mejoró como resultado de la negligencia o la pasividad. La entropía social causó que la cooperación avanzara hacia el conflicto y el caos. Dejar las cosas para después solamente hizo que al final la solución del problema fuera más costosa.

Haz de la verdad Y la gracia una prioridad en tu vida y en tu trabajo.

  • Ten evaluaciones honestas con tu personal – Usa evaluaciones 360, sesiones de retroalimentación regulares, análisis estadísticos – da mucho ánimo y enfócate en lo positivo, pero no ignores las áreas de crecimiento. Todos necesitamos admitir nuestros errores y estar dispuestos a crecer continuamente. Trabaja para que las evaluaciones honestas se conviertan en una norma entre tu gente.
  • No dejes que la gente se escape con un mal comportamiento – ¡házselo saber! Ten conversaciones difíciles Y perdona y ayuda a tu personal a avanzar hacia el cambio. ¡Dar gracia no da el permiso! Enfrenta el error/la debilidad/el pecado tan pronto como sea posible. Utiliza respeto, tacto, discernimiento o incluso un poco de humor…pero di la verdad directamente a la persona que necesita escucharla. Te prometo que, “dejarlo pasar” o hablarlo con otros antes de hablar con la persona involucrada directamente, solamente hará más difícil enfrentarlo en el futuro.
  • Haz evaluaciones honestas de las situaciones organizacionales –  y ten la disposición de tomar decisiones difíciles. No dejes pasar los patrones financieros que provocan deudas, la falta de integridad, un bajo desempeño o cualquier otra realidad que amenace a la organización. Así como en la situación de José, la evaluación honesta combinada con una solución estratégica del problema puede crear sistemas y soluciones que ayudarán a sobrepasar los desafíos y a dirigir hacia un futuro sano y lleno de esperanza.

¿A veces te sientes tentado a actuar como “buena onda?

¿Dónde puedes aplicar la gracia y la verdad hoy?