la abundancia en la imperfección

El árbol de ciruelas de mi hermana se dobló hasta el suelo lleno de ciruelas, fresca fruta morada. ¡Más de la que pueden comer… incluso mucho más de la que pueden regalar!

La cosa interesante para mí es que este árbol no es “bonito”. Está chueco, ralo, cortado descuidadamente de un lado para que no tocara el techo de la casa, es mayormente ignorado y muchas veces acusado de crear un desastre.

…y a pesar de todo eso negativo, produce MUCHO fruto.

Este árbol me dio mucho ánimo y esperanza esta mañana. Pensé acerca de mi imperfecta, a menudo olvidada y criticada vida y me di cuenta de que hay esperanza para que también haya fruto de mis ramas.

Ese árbol de ciruela me recordó que no solo las vidas perfectas, atractivas y meticulosamente protegidas producen fruto. Ciertamente la atención y el cuidado son útiles en la mayoría de las situaciones, pero creo que también hay mucho potencial aún en las circunstancias poco ideales. Fue como si ese árbol me hubiera dicho esta mañana, “¡Ten esperanza, tú puedes producir una gran cosecha también!” 

¿Alguna vez te has sentido que no tienes lo suficiente (inteligencia, experiencia, edad, talento…) para dar fruto abundante en tu vida? ¿Cómo encuentras esperanza?

un lugar para crecer, un lugar para pertenecer

Estamos terminando un poco más de 17 años de ministerio en México; estamos acomodando nuestras cosas, pasando la estafeta… y mi esposo ha estado “subiendo” fotos (muy) viejas a Facebook. Algunos de esos años de ministerio fueron increíbles –mucho crecimiento, emoción, impacto. Al reflexionar en ese tiempo, me di cuenta de que estábamos viviendo nuestros valores. Esos valores todavía son relevantes hoy en día a medida que avanzamos hacia el siguiente paso…

Fe: Todos confiamos en Dios para cosas grandes y tomamos pasos de fe. Mudamos a nuestra familia – con cuatro niños pequeños – a otro país y comenzamos algo nuevo donde no había nada. Dirigimos un equipo internacional; muchos de ellos también habían salido de su zona de comodidad y dejado sus hogares. Los estudiantes dieron pasos de fe para comenzar una relación con Dios aún cuando experimentaron el rechazo de sus amigos y de su familia. Los coordinadores y los estudiantes compartieron valientemente con otros, tomaron nuevas responsabilidades, le pidieron a Dios que tomara el control de su futuro.

¿En qué área Dios me está pidiendo dar un paso de fe?

Desarrollo/Crecimiento: Nos comprometimos a crecer en comunidad y ayudar a otros a crecer para que llegaran a ser todo lo que podían ser. Oramos por nuestros compañeros de equipo y por nuestros discípulos, diseñamos y seguimos planes semestrales para enseñar lo básico y proveer experiencias, retiros, proyectos de verano, etc. todo para crear un ambiente de crecimiento. Trabajamos en equipo y frecuentemente compartimos el liderazgo. Dejamos el camino libre para que otros pudieran toma; el liderazgo. Invitamos a equipos de otros lugares a venir, aprendimos de ellos y ellos de nosotros.

¿Qué estoy haciendo para desarrollar personalmente y a quiénes que están a mí alrededor?

Efectividad/Fruto: Nos interesaban los resultados. La efectividad es el fruto de vidas cambiadas – para la eternidad. Evaluamos nuestras metas y nuestro progreso regularmente. Pedimos la retroalimentación de los demás y con gusto cambiamos el formato de las reuniones, probamos ideas locas, inventamos nuevos materiales. A veces hicimos las cosas diferentes para compensar alguna debilidad, a veces para ajustarnos al increíble crecimiento. No nos conformamos con el status quo.

¿He hecho una evaluación honesta últimamente? ¿Necesito hacer algunos cambios para lograr una mayor efectividad?

Unidad: Nuestro trabajo en la universidad gozaba de una unidad increíble en el propósito y en las relaciones personales. Culturas, trasfondos, campos de estudio y edades diferentes se juntaron para aprender y crecer juntos. Nuestro lema al principio fue “un lugar para crecer, un lugar para pertenecer”. Nuestros equipos de coordinadores y de estudiantes trabajaron duro lado al lado para crear sketches buenísimos, fiestas, campañas de evangelismo y congresos para una visión y pasión mucho más grandes que ellos mismos. Los estudiantes sacrificaban su tiempo y su dinero los unos por los otros. La gente nueva se sentía bienvenida y surgieron profundas, auténticas y solidarias relaciones de amistades que duran toda la vida al estudiar la Palabra, orar… comer y jugar juntos.

¿Qué estoy haciendo para construir la unidad en mi equipo o en mi organización?

Integridad: Junto con la diversión, hubo también tiempos difíciles. Confrontamos la mentira, el soborno, la inmoralidad, los conflictos interpersonales, los intentos de suicidio – tentaciones y batallas espirituales de todo tipo. No ignoramos, ni escondimos, ni justificamos ningún comportamiento que pudiera sembrar la semilla de la división entre la gente y Dios. Enseñamos que Dios cuida de cada parte de nosotros; no podemos tener pecado en algún área sin afectar todas las demás. Tratamos de vivir ese ejemplo también.

¿Hay algún área de mi vida a la que le falte integridad?

¿Cómo responderías estas preguntas? ¿Cómo podrías transformar tu lugar de trabajo o ministerio en un lugar para crecer, un lugar para pertenecer?

(** Si estuviste involucrado en el ministerio, por favor ¡comparte con nosotros tus recuerdos!)