es un poco complicado

Crédito: helena-lopes-PGnqT0rXWLs-unsplash

En 2014, redujimos el tamaño de nuestra casa cambiando a un condominio como nuevos padres del “nido vacío”. Todos nuestros hijos vivían en otros estados y queríamos un lugar más pequeño, fácil de cuidar y seguro para viajar, para nuestra nueva etapa de la vida. Teníamos una oficina, una habitación de invitados y una combinación de cocina/sala de estar de concepto abierto, suficiente para nosotros dos.

Avancemos rápidamente hasta 2020… el coronavirus ha cambiado la situación a que cuatro de nosotros estamos viviendo y trabajando desde nuestra pequeña casa, a menudo con una adicional y su dulce perrita tipo beagle durmiendo en el sofá. Los escritorios de oficina están ya en el pasillo. El dormitorio de invitados se ha convertido en un estudio de grabación. El concepto abierto en la planta baja juega tira y afloja entre dormitorio y las interrupciones del café de la mañana y las vespertinas de televisión con la familia. La educación en línea y las llamadas en conferencia buscan desesperadamente por espacios tranquilos y se batallan por mas ancho de banda.

La vida ha cambiado dramaticamente.

Somos una familia que se ama profundamente y somos conocidos como unos que requieren poca atención cuando residimos temporalmente en lugares fuera de casa.

Pero esto es diferente.

Esto no es una vacación o una visita amistosa voluntaria. Aunque algunos de nosotros habíamos elegido vivir juntos antes de la crisis del virus, ahora este acuerdo lleva el descriptor de “tenemos que“. Tenemos que permanecer adentro lejos de los demás, tenemos que ir a la escuela y trabajar desde casa, tenemos que hacer esto por… nadie sabe cuánto tiempo.

Y estamos todos juntos en este lugar con las presiones adicionales de los temores del desconocido, los problemas de salud, los desafíos de obtener alimentos y suministros, las separaciones de amigos y las restricciones de las rutinas que nos dan vida.

Todos nos estamos ajustando a nuestra manera. Nuestras personalidades y preferencias se topan unas con otras ocasionalmente. Bueno, a menudo. Algunos se sienten solos. Otros, claustrofóbicos. Algunos temen que serán la causa de la enfermedad familiar.

Existen muchos sentimientos más
que ni siquiera se pueden identificar todavía.

Una cosa en común entre todos nosotros: estamos comprometidos a superar esto juntos y superarlo después de haber aprendido y crecido, y – con la gracia de Dios – salir del otro lado como mejores personas los unos para los otros y para nuestro mundo.

Algunas de las cosas que han sido de ayuda hasta ahora:

  • La comunicación: Tener una “plática de casa” – Preguntamos ¿Cómo estamos todos emocionalmente, logísticamente? Hablamos de nuestros sentimientos y también de cuánto de la interacción externa y las invitaciones internas nos hacen sentir incómodos. Tenemos la intención de reunirnos de esta manera regularmente para evaluar el bienestar de todos.
  • La resolución de los conflictos: Nombramos los problemas. Cada uno de nosotros es muy diferente y respondemos de manera diferente al estrés. Queremos darnos gracia el uno al otro y no esperar que todos reaccionemos de la misma manera. Estamos intentando resolver las irritaciones y las faltas de comunicación rápidamente.
  • La consistencia: He leído que los horarios regulares de vigilia y devoción/reflexión, de ejercicio y alimentación, en la medida de lo posible, son útiles cuando están confinados en el hogar.
  • La creatividad: A medida que consideramos nuevas opciones, han surgido nuevas formas digitales de trabajo y educación, nuevos métodos de compra en línea, nuevos arreglos de los muebles de la casa y experimentos interesantes con nuevas recetas para usar lo que está a la mano.
  • Las conexiones: El uso de la tecnología visual para conectarnos con amigos y familiares no llena nuestro vacío de distanciamiento social, pero nos ayuda a ver realmente las sonrisas… y las lágrimas. Oramos por quienes nos cuidan con las atenciones médicas, los que realizan trabajos esenciales y los que se enferman o los que intentan desesperadamente evitar ese riesgo.
  • La creación y el sol: Estamos saliendo lo más posible. Para algunos de ustedes, una ventana abierta de corta duración puede ser todo lo que pueden manejar. Unas respiraciones profundas mientras estoy allí disminuyen mi ritmo cardíaco y calman mi alma.

Estoy seguro de que tu vida ha cambiado bastante en las últimas semanas. ¿Qué te ayuda a manejar tu nueva realidad?

el miedo y la fe

Cómo ha cambiado el mundo en unas pocas semanas. Hemos descrito nuestro entorno global como volátil, incierto, complejo y ambigu (VUCA en inglés) desde hace tiempo, pero ahora se ha convertido menos en un ejercicio intelectual y mucho más en una experiencia tangible y real .

En mis 59 años, nunca he experimentado una pandemia como esta. Simultáneamente ya estoy cansado de leer y escuchar sobre el virus COVID-19… y reacciono como adicta incontrolable a las actualizaciones de noticias que cambian rápidamente. Es fácil entender por qué las personas tienen miedo y compran con pánico, especialmente si tienen circunstancias especiales y seres queridos más vulnerables.

Personalmente, quiero hacer lo mejor para mi familia y para los demás. Al mismo tiempo, no quiero contribuir a la histeria o la escasez de artículos importantes que necesitan nuestros trabajadores de la salud. Estoy alterando mis ideas, planes y estrategias día a día a medida que la situación cambia. Estoy seguro de que tú también.

Me cuesta saber dónde obtener la información en la que puedo confiar. Aunque estoy agradecido de trabajar para una organización que tiene equipos de personas que toman decisiones para mantenernos a salvo, estoy preocupada por aquellos que no tienen la flexibilidad de trabajar desde casa y cuyos ingresos se verán muy afectados por los cierres inevitables. No tengo palabras de sabiduría sobresalientes, ningún consejo probado y verdadero, ni certeza de los próximos pasos para ofrecer a los demás. Yo, como muchos de ustedes, estoy buscando a través de la niebla de ruido para discernir qué hacer un día a la vez.

A pesar de todo el caos en mi mente, me siento (mayormente) en paz. Es alentador ver a personas ofreciendo ayuda de muchas maneras diferentes. Estoy más concentrada en lo que es más importante, redujo la velocidad por la fuerza y ​​confío en que mi familia se unirá para superar lo que suceda en el futuro.

Tengo fe en que mi Dios no está sorprendido o abrumado por todo esto y que Él todavía es amoroso, bueno y tiene el control.

Esto puede parecer ilógico para algunos, pero la fe es mi mayor fuente de esperanza y no quisiera pasar por esto sin Él.

Estoy orando por ti, quienquiera que estés leyendo esto hoy. Oro para que no tengas miedo, sino que continúas buscando respuestas – a sus preguntas de logística, del tipo ¿qué hago hoy? – y también a tus preguntas de fe más profundas. No hay preguntas estúpidas; son válidas y reales… y creo que Dios demostrará ser fiel a pesar de nuestras preocupaciones y – al fin de cuentas – proporcionará la respuesta más fuerte a nuestros temores.

¿Cómo te va en estos tiempos difíciles? ¿Cuáles son tus miedos? ¿Cómo te sostiene tu fe?


Posiblemente también te gustaría leer enfrentando nuestro miedo.

enfrentando nuestro miedo

fear ¿Qué te da miedo?

Yo no sé de ustedes, pero el miedo se ha convertido en un tema mucho más frecuente en estos días de lo que me gustaría. El terrorismo, los asesinatos basados ​​en el prejuicio, los robos violentos de hogares, las economías inestables, las elecciones de los líderes futuros, las enfermedades terminales… todos invaden a nuestros canales de medios masivos y a veces a nuestra vida personal.

La universidad de mi hija ha tenido dos amenazas de bomba en las últimas semanas. ¿Cómo puedo ayudarle a lidiar con la preocupación ineludible y el miedo que acompaña a sus días y atormenta a sus noches?

¿Cómo puedo reconocer a mis temores, pero no dejar que me controlen?

Yo sé que hay opciones básicas de sentido común que puedo poner en práctica – permanecer lejos de los alrededores obviamente peligrosos, tomar unas precauciones de seguridad, ahorrar dinero e invertir sabiamente, tomar decisiones informadas y proteger a mi salud de manera proactiva.

Sin embargo, esas acciones nunca me protejan por completo de la maldad, el quebrantamiento y dolor de este mundo.

Esa realidad provoca el miedo. Pero el miedo, más bien que me controle, puede ofrecerme una oportunidad para la reflexión, una oportunidad de considerar el peor de los casos… ¿y si me fuera a morir mañana? ¿Estoy listo?

¿Estoy en paz con mi presente?

¿Estoy viviendo cada día al máximo? ¿Tendría yo remordimientos si todo fuera a terminar mañana? ¿Permito que las cuestiones mezquinas me hagan enojada, frustrada, desanimada? ¿Tengo un conflicto no resuelto con alguien a quien amo? ¿He seguido mis sueños, dado mi todo, vivido por mis prioridades? ¿He expresado mi agradecimiento? ¿He abrazado y me he reído y he llorado?

¿Estoy en paz con mi futuro?

¿Sé adónde me voy cuando me muera? ¿Estoy segura o dudosa de esto? ¿Estoy todavía intentando merecer mi entrada al cielo? ¿El pensamiento del final de la vida me da la esperanza o el temor? Evito pensar en ese tema por completo? ¿Estoy en paz con Dios?

la paz

Si yo no tengo paz con ambos mi presente y mi futuro, ¿qué tengo que cambiar? ¿qué tengo que hacer de manera diferente con mi vida?

Una vez que la tengo, ninguna persona, lugar, ni filosofía puede robarme esa paz.

¿Cómo vences a tus miedos? ¿Cómo encuentras la paz?


Un buen artículo para leer más acera de Enfrentando lo inevitable.

esperar no es nada fácil

3 oclock

La alarma sonó a las 3:00 AM, solamente algunas pocas horas después de que mi cabeza acostó en la almohada. A regañadientes, me obligué despiertar y alistarme para alcanzar el vuelo de las 6:00 AM. Al menos, el esfuerzo y el dolor de esta hora temprana significaba que íbamos a llegar a Albuquerque a las 10:30 AM y disfrutar de un día completo con mi hermana y mi papá.

La salida a Houston fue sin complicaciones. Incluso nos dieron clase primera para ese primer vuelo. Estábamos a punto de llegar a tiempo cuando la torre negó nuestro aterrizaje debido a la niebla en la zona. El piloto primero comunicó que tendríamos que círcularnos por encima del aeropuerto y esperar el permiso para aterrizar. Quince minutos más tarde, el piloto nos informó que no teníamos suficiente combustible para esperar más y tendríamos que aterrizar en otro aeropuerto cercano.

Ese desvío costó aproximadamente 60 minutos en el aire de ida y vuelta y otros 40 minutos en el terreno lllenando el avión de combustible. Nuestro vuelo de conexión se había ido para entonces. Bueno, pensamos, podríamos esperar que la línea aérea nos reserve un lugar para en el próximo vuelo.

Cuando la opción automática de re-booking apareció por mi teléfono, llegaríamos en Albuquerque … a las 11:00 PM (!) con un desvío a través de Denver. UGH! Básicamente todo el día perdido, esperando, sentados en los aeropuertos. No es mi idea de diversión.

Detuvimos en una mesa de servicio para buscar una mejor opción y les pedí a algunas amigas a orar para que pudíeramos encontrar un vuelo más temprano. Los textos intercambiados entre mis amigas me hicieron reír y alumbraron mi estado de ánimo. Además, ellas me ofrecieron sugerencias para aprovechar del tiempo de espera:

  • Descansar y relajarse
  • Tomar un café en el Starbucks 🙂
  • Comer algo
  • Escribir un post para el blog acerca de esperar!

También caminamos, fuimos de compras, leímos y disfrutamos de “Face-Time” con nuestros hijos. Finalmente, encontramos una 8:00 PM llegada. Con todo, el día fue largo, pero estábamos seguros y no mucho cambío como resultado. No nos requiró mucho esfuerzo llenar el tiempo y nos ayudó que no estuvimos enojados ni irritados con las personas o las circunstancias.

Recordé – una vez más – las interrupciones y los retrasos son una parte inevitable de la vida. Esperamos por las relaciones, los empleos, las curas de las enfermedades, que vuelvan los hijos pródigos a casa y que nuestra lista de sueños se haga realidad. No puedo controlar todas estas cosas, pero sí puedo controlar mi actitud mientras espero.

¿Cómo manejas las interrupciones y los retrasos de tu vida?


 

Photo credit: amyvdh / Foter / CC BY-NC

¿Qué es lo que iba a hacer?

Photo credit: pni / Source / CC BY-NC-SA

Photo credit: pni / Source / CC BY-NC-SA

¿Alguna vez has entrado a un cuarto y olvidado de lo que fuiste allí para encontrar? ¿Has olvidado el nombre de alguien? ¿Talvez perdiste tiempo buscando algo porque no podías recordar dónde lo dejaste?

Estos son eventos normales para la mayoría de la gente. A mi edad, sin embargo, son cada vez más preocupante. Hay días cuando me preocupa la posibilidad de que voy a perder mi memoria.

Mi papá tiene la enfermedad de Parkinson y demencia y me entristece verle sufrir como resultado. Estoy leyendo libros sobre enfermedades de demencia y la pérdida de la memoria para aprender cómo ayudarle, apoyar a mi familia que lo cuida y comprender algunos de sus desafíos.

También estoy aprendiendo cómo prevenir o al menos disminuir el potencial de mi propia pérdida de la memoria. La semana pasada, leí una gran biografía, Inside the Dementia Epidemic: A Daughter’s Memoir (Dentro de la Epidemia de la Demencia: Memoria de una Hija), sobre una mujer que cuidaba de su madre quien estaba afectada por la demencia. Además de la comunicarse con honestidad, empatía y estímulo, la autora Martha Stettinius ofrece grandes apéndices de recursos – uno contiene antídotos sugeridos para la demencia.

Este es un resumen de lo que escribe:

El ejercicio

Los estudios muestran que treinta minutos de actividad física diaria (tareas domésticas, caminar, pesas, etc) pueden ser nuestra arma más fuerte contra el Alzheimer y otras enfermedades de pérdida de memoria. El ejercicio aeróbico aumenta el flujo de sangre al cerebro y estimula el crecimiento de nuevas células cerebrales.

La estimulación mental

Añadir comunidad social y la estimulación mental con hacer ejercicio y tienes una gran combinación. Trabaja, unirte a un club, ofrece servir como voluntario, viaja, entretenerte con juegos – especialmente crucigramas o rompecabezas, aprende a hablar otro idioma o tocar un instrumento. Haz estas cosas en relación con otra personas y tu cerebro sigue haciendo conexiones también.

Comer Bien

No hay nada nuevo aquí ¿verdad? Una buena dieta ayuda con un montón de cosas! Comer verduras y frutas, peces de agua fría (salmón, atún, caballa) y nueces (almendras, nueces china y de Castilla) también disminuye el riesgo de pérdida de la memoria. Las vitaminas E, C y B12 también pueden ayudar. Reduce el consumo de azúcares y carbohidratos donde puedes.

Además, Stettinius sugiere que vayas con un doctor si tienes problemas de visión, la apnea del sueño o una infección que daña las neuronas. Los investigadores consideran cada uno de estos como posibles catalizadores para la demencia y el Alzheimer’s.

Todo esto suena como básico y estos son consejos de salud que he escuchado antes. Yo estoy un poco más motivada para tomarlos en serio cada vez que oigo de alguien cuidando a un ser querido que sufre pérdida de memoria… y eso es a menudo. Hay 35.6 millones de personas con demencia en el mundo hoy en día y los analistas esperan que equivale a casi el doble en 2030 – alrededor de 66 millones y que duplique de nuevo en 2050 a aproximadamente 115 millones.

Yo voy a hacer lo que puedo para no añadirme a ese número.

¿Y tú? ¿Necesitas cambiarte algunos hábitos? ¿O ya te pregunté eso?

comparaciones de luto

sadness

Photo credit: Wendy Longo photography / Foter / CC BY-ND

Han pasado tres meses desde que mi mamá murió. A veces se siente como hace años. A veces se siente como si fuera ayer.

No he podido escribir un post desde ese día. Mi mente ha sido de niebla, revuelta, gris y poco clara. Algunos días mi corazón sentía pesado, triste y sin vida. Otros días, he sentido el calor de su memoria en las flores y el sol que tanto amaba.

Durante los últimos meses, algunos amigos han preguntado cómo me va y otros han mantenido una distancia incómoda, sin saber qué decir.

Cada uno de mi familia ha procesado su dolor de forma individual, a veces acercándose el uno al otro, a veces alejándose debido a las tensiones, la ira o el deseo de procesar el dolor a solos. Algunos han llorado; otros sostenían sus emociones bajo control; todavía otros no pudieron encontrar sus lágrimas incluso cuando intentaron. Algunos se fueron directo a trabajar en la organización de los detalles; otros fueron paralizados por su pérdida.

En estos tres meses, muchos otros amigos también han perdido a seres queridos – hijos, hermanos, padres, amigos. A veces la muerte llegó como se esperaba, pacífica, una transición anhelada a un lugar mejor. Otras muertes llegaron de repente, violentamente, agitando fundaciones familiares de la fe y la seguridad.

Algunos de mis amigos experimentaron la muerte como yo… acompañando en la cabecera, proveyendo cuidado y confort, contando los minutos que se convirtieron en horas. Otros amigos no tuvieron la oportunidad de sentarse cerca durante el final o intencionalmente decidieron no estar allí. Algunos no aparecen afectados por su dolor; otros están claramente sacudidos y otros experimentan un poco de ambos, dependiendo del día.

Me he encontrado en ocasiones comparando mi experiencia particular y mi respuesta emocional con los demás. Sin embargo, estoy aprendiendo que no podemos comparar nuestros diferentes experiencias con la muerte más de lo que podemos comparar nuestros diferentes experiencias con la vida.

No hay una manera correcta o incorrecta de hacer esto. No hay una cantidad estandarizada ni aprobada de tiempo, de sentimientos, de participación, o de impacto que la muerte lleva a una persona. Cada nacimiento, cada persona y cada muerte es único.

Entonces, para mí y para ti…

Tómate todo el tiempo que necesites.
Siente lo que es lo que te sientas.
Haz lo que puedas y deja el resto.
Da gracia, sobre todo a ti mismo.
Elige a personas y lugares seguros.
Duerma. Llora. Baila. Trabaja. Reirte. Grita. Recuerda.
No juzgues.
No compare.
Así es el luto y así será.
~ * ~

merecemos mejor

cincuenta sombrasEl Día de San Valentín no es mi día favorito del año. Ya he mencionado algunas de las razones por esto en un post anterior. Este año, sin embargo, es peor que nunca. Mi página de Facebook está lleno de mensajes sobre la próxima película de “Cincuenta sombras de Grey”, basada en el libro del mismo nombre.

No he leído el libro y no voy a ver la película. No tiene ningun atracción para mí. De hecho, la idea básica del contenido me da asco y me hace muy enojada y muy triste al mismo tiempo.

No puedo evitar hablar en contra de esta película. La mayoría de las películas no me llaman la atención de esta manera – mi familia puede constar que duermo durante la mayoría de las películas. Sin embargo, parece que mi PALABRA de 2015 me está inspirando a escribir este post.

Elegí EMPODERAR para mi palabra del 2015.

Todas las personas merecen ser amadas, respetadas y empoderadas
para todo lo mejor que Dios las creó.

Cada persona ha sido creada con un valor, una dignidad, un propósito y un poder increíble para amar a los demás y tener una influencia positiva en nuestro mundo.

Una de las mayores amenazas contra el poder verdadero es la falta de respeto, la devaluación y el abuso de las mujeres. He escrito sobre la necesidad de que los defensores en el pasado y el poder increíble que se logra cuando los hombres y las mujeres trabajan juntos.

Las Cincuentas sombras de Grey glamoriza la falta de respeto, la lujuria, el abuso, la manipulación y la violencia de un hombre sobre una mujer. La película se degrada tanto a los hombres y a las mujeres por igual, proponiendo actitudes y comportamientos egocéntricos, hirientes y abusivos de poder… y peor aún, la película se estrenará en un día que supuestamente honra el amor.

Si amas a ti mismo, a tus amigos y/o una persona especial en tu vida, por favor, habla en contra de esta película y no gastes tu tiempo ni tu dinero por verla, ni siquiera por “curiosidad”. No vale la pena.

No te ayuda a ser lo mejor que puedes ser.

No va a empoderar a nadie que llevas a verla. 

Me rompe el corazón pensar de la forma en que esta película – y otras como ella – influyen negativamente y distorsionan los sueños y las expectativas de las personas en busca de amor hoy en día. Pienso en mis hijos y quiero una experiencia muy diferente para ellos.

Como una mujer que ha estado casada amorosamente por casi 30 años, te puedo decir que hay formas mayores de expresar el amor verdadero. No te conformes con esta baja versión de “amor”. Tanto los hombres como las mujeres pueden experimentar algo mucho mejor que esta película. Merecemos mucho más.

¿Qué es lo que comunica amor y respeto para ti? ¿Cómo ayudas a empoderar a otras personas?

Mi palabra para el 2015: Empoderar

No me costó mucho tiempo elijir mi palabra para este año que viene. La idea estaba en la frente de mi mente casi de inmediato. En los años pasados, a veces he necesitado más tiempo y consideración, y he escogido las palabras de actitudes o de crecimiento que necesitaba personalmente: auténtico (2012), coraje (2013) y realizar (2104).

rocket IMG_9382Este año quiero enfocar mis energías más hacia los demás. He recibido gran desarrollo, aliento y bendición en los últimos años. Quiero compartirlo mismo con otros. Así que mi palabra para 2015 es EMPODERAR.

Mi marido leyó esta cita y me la envió. Muy bien describe el propósito para mis esfuerzos de vida para este próximo año.

Al mirar hacia adelante en el próximo siglo,
los líderes serán los que empoderar a los demás.
Bill Gates

No estoy segura de cómo verá “empoderar” para mí, pero adivino que va a incluir algunas de estas cosas:

Invertir tiempo a ser coach y mentor de otros.

Hacer más y mejores preguntas y “predicar” menos.

Decir “no” a hacer algo que alguien más podría hacer.

Controlar menos.

Animar más.

Humildad.

Prestar atención y observar más.

Proveer recursos a otros – materiales, capacitaciones y evaluaciones – cualquier cosa que pueda aumentar la confianza y la competencia en los demás a hacer y ser lo mejor posible.

Orar más por otros.

Creer más en las habilidades de los demás y expresar mi creencia a ellos.

Celebrar con los demás.

Preveo impulsar a las personas (familia, amigos, otros líderes de todo el mundo) con lo que necesitan para ir a lugares y hacer cosas que no puedo ni siquiera imaginar.

Estoy emocionada para ver lo que van a hacer. ¡Adelante 2015!

¿Cómo se ve el EMPODERAR a tú perspectiva? ¿Cuál es tu palabra para el 2015?

terminando el 2014

IMG_1231

Tengo una cruda por demasiada diversión.

Todos nuestros hijos adultos llegaron a casa – además de visitas extras – por dos semanas. La gente dormía en cada habitación de nuestra pequeña casita. Pertenencias importadas invadieron cada superficie y cada centímetro de espacio en el piso. Saturamos los días de diversión y risas, aventuras, conversaciones profundas, y deliciosas pero no-necesariamente-buena-para-la-salud comidas. Nos deleitamos en las tradiciones del pasado y creamos nuevas experiencias esta primera Navidad en nuestro nuevo hogar. Conectamos por mente, corazón y espíritu. Fue un tiempo muy rico.

Mi nivel de energía es un poco bajo ahora, pero mi corazón está lleno.

Eso parece una condición muy apropiada para el año que bauticé el enero pasado con la palabra “realizar”.

Estos días de familia han sido un sueño realizado. Igual que el estar viviendo en este nuevo hogar y el trabajo con propósito que puedo hacer con mi marido. Una noche en la cena todos de la familia se reflejaron en el último año y respondieron a unas preguntas acerca de los retos más desafíantes y los logros más grandes, y la forma en que crecimos o maduramos o cambiamos a través de ambos. Estoy satisfecha con las responsabilidades y objetivos que cumplí el año pasado y por las elecciones que hice a sentirme realizada personalmente en esta etapa de mi vida. Ha sido un gran año.

Ha habido momentos difíciles también. La muerte, el dolor y las malas decisiones de mis seres queridos aplastaron mi espíritu y me forzaron a ponerme de rodillas. El anhelo fuerte de estar presente en dos – o tres o cuatro – lugares a la vez ha pesado más que nunca. Los conflictos y las tragedias de la comunidad, el país y el mundo han cargado mi alma.

Y con eso considero mi palabra para 2015.

¿Cuáles son mis pasiones? ¿Qué quiero hacer? ¿Dónde voy a dar prioridad?

He leído muchos gran posts acerca de preguntas de reflexión para el fin de año y he resumido algunos de ellos para nosotros aquí.

  • ¿Dónde prosperaste el año pasado?
  • ¿Dónde luchabas?
  • Si tuvieras que describir tu 2014 en tres palabras, ¿cuáles serían?
  • ¿Cuál fue tu mayor pérdida de tiempo el año pasado?
  • ¿Dónde mejor invertiste tu tiempo?
  • ¿Por qué o quién estás más agradecido/a?
  • ¿Qué consejos le hubieras dado a ti mismo en el principio del 2014 si pudieras?
  • ¿Qué es una cosa que harías diferente y por qué?
  • ¿Qué temas son las que más disfrutaste aprendiendo?
  • ¿Qué aprendiste acerca de ti mismo?
  • ¿Qué fue un cumplido favorito que recibiste este año?
  • ¿Qué es una cosa que puedes hacer el año que viene para añadir significado y relevancia a tu vida?

Tal vez te gustaría tomar tiempo para responder a estas – y cualesquiera otras favoritas que tienes – y elegir una palabra para 2015. Busca un lugar tranquilo, prepara tu bebida favorita, pon los pies en alto y disfruta del proceso.

Voy a publicar mi palabra para el 2015 la próxima semana. ¡Me encantaría escuchar la que tú elijas también!

el poder del perdón

IMGP8357 (2)

¿Qué pasa con el perdón?

¿Qué es lo que hace tan laborioso pedir el perdón, tan difícil recibirlo y tan poderoso el efecto en la vida cuando sucede auténticamente? 

 

En mis recuerdos, mis padres pelearon durante toda mi niñez. Las personalidades diferentes, las presiones de la vida y del trabajo, las inseguridades y la inmadurez todos contribuyeron al fuego y el alcoholismo añadió combustible. Finalmente, se divorciaron después de 25 años de matrimonio. No fue bonito. No fue amistoso.

Durante casi 30 años vivieron en la misma ciudad, pero nunca se vieron. Al principio, no podíamos ni siquiera mencionar el nombre de mi madre delante de mi papá. Organizamos cada día de fiesta y cada evento familiar en torno considerando cuál de los dos padres visitaríamos cuándo, o cuál de los dos pediríamos asistir. Nunca podría ser ambos al mismo tiempo. Nunca sabrán cuántas horas de planificación, de debate, de arreglos, de angustia del corazón acompañaron cada ocasión especial a través de los años.

En este Día de Acción de Gracias, sucedió algo impresionante. Mis padres estuvieron de acuerdo – por primera vez en casi 30 años – a dar gracias…. juntos. La muerte de un cónyuge, un cáncer terminal, y el paso de muchos años finalmente despejaron el camino para la reconciliación, la aceptación, el perdón y la paz.

Hubo algunos momentos inciertos y difíciles (sobre todo por parte de los hermanos que estaban orquestando el evento), pero en general, fue una de las fiestas más significativas y más inspiradoras que puedo recordar.

Fue un gran alcance, un momento sanador para todos – incluso para los nietos – de ver a mis padres saludarse en la puerta principal… los dos muy frágiles, muy cansados, y finalmente… muy en paz.

Ninguno de los dos podía comer mucho, pero la cena fue sagrada. No hablaron de nada sustancial – la demencia ha robado esa oportunidad – pero su interacción fue profundamente significativa para todos los que estaban allí.

La reunión de mis padres después de todos estos años no cambia mucho en este punto de la vida… y, a la vez, cambia todo.

Sus corazones dispuestos eran un testimonio de esperanza.

Mi familia vio el ahnelo fin-de-vida por la paz superar la ira guardada a largo plazo y la separación. Experimentamos la humildad genuina conquistar al orgullo, al remordimiento y al dolor profundo. La terquedad perdió a la oración, la paciencia y la perseverancia por el tiempo.

Hay una nueva libertad en nuestras vidas – y en las vidas de nuestros hijos. Una libertad ganada por vidas rotas ya restauradas y familias divididas ya reunidas. Una libertad obtenida por barreras derribadas y destruidas. Una libertad adquirida mediante el abandono de la amargura y el aferramiento al perdón. Una libertad que lleva una creencia en lo imposible, porque lo vimos suceder con nuestros propios ojos.

El perdón es poderoso.

¿Hay alguien que necesitas perdonar hoy? O un perdón que necesitas aceptar?No tienes que esperar.