luchando contra la marea

¿Alguna vez has sentido que estás “nadando contra la corriente”? ¿Has sentido que la puerta que mantienes abierta tiene un fuerte resorte de tensión que la azotará cerrándola tan pronto la sueltes? ¿Alguna vez has sentido que tu arduo trabajo y pasiones son como un castillo de arena que es arrastrado por el agua cuando sube la marea?

En lo personal he estado luchando con esa clase de sentimientos en las últimas semanas. En una posición de liderazgo que tenía en el pasado, dí mi mayor esfuerzo para propiciar un cambio de cultura en el que firmemente creo. Algunas de las cosas que impulsábamos eran el liderazgo de equipo, equidad en el valor y desarrollo de mujeres y hombres, integridad en carácter y finanzas, y una disposición de evaluar los resultados con honestidad.

Junto con mi esposo, tratamos de dirigir con el ejemplo; proveemos materiales y capacitaciones; honramos a aquellos compañeros de trabajo que demostraban los valores que nos distinguían, y celebramos el ambiente y crecimiento que resultaba de nuestros esfuerzos. Fue un arduo trabajo en donde había resistencia y ataques personales, y pagamos el precio física, emocional y relacionalmente.

De igual manera, fuimos bendecidos con el apoyo y motivaciones de unos compañeros, mentores, y la emoción de ver vidas transformadas. En su momento, pensé que el sueño de relaciones sanas y de una organización sana valía la pena todo ese dolor.

Lamentablemente, hoy en día mirando hacía atrás en esa experiencia, cuestiono más… mucho de lo que “construimos” ha desaparecido. Muchas cosas son diferentes; el ambiente, las personas, los resultados… Me pregunto, ¿Todo mi arduo trabajo logró algo en realidad? ¿Valió la pena la subida cuesta arriba tan solo por un cambio a corto plazo, un cambio superficial?

He aprendido mucho acerca de trabajar siendo líder. Ahora necesito aprender a soltar. Necesito vivir con la tensión entre el deseo por dejar un legado… y el contentamiento de haber dado lo mejor de mí cuanto me tocó hacerlo.

¿Tienes algún consejo para mí? ¿Qué haces cuando tu arduo trabajo es arrastrado por la marea?

¿cuánto es suficiente?

He estado en los Estados Unidos por una semana. A veces me siento en casa; otras veces no puedo evitar darme cuenta de las diferencias y sentirme como extranjera en una tierra extraña. Hay muchas cosas que son más grandes, más limpias, más organizadas y más modernas. Las calles no tienen baches, los pasillos son anchos y los espacios de estacionamiento gigantes.

Por otro lado, la gente parece estar más ocupada. “Comen y corren”. Están conectados constantemente a su tecnología – aún en medio de nuestra conversación. Tengo que acordarme de que es un comportamiento normal aquí y no sentirme ofendida.  La gente tiene DEMASIADAS COSAS, pero siempre hablan de querer más. En mi mente aparecen los recuerdos de los niños sin zapatos, casas de una sola habitación y sin cañería, de adultos que no saben leer…

A veces me he sentido literalmente abrumada por el número de opciones disponibles. Comprar en Walmart con mi hermana me causó algunos momentos de “locura”. Filas y filas de diferentes variedades de cereal, queso, café y pan. Me quedé con la boca abierta enfrente de las puertas del helado… ¿Cómo puede uno decidir? ¿Cuántos diferentes tipos de helado puede haber?

Mi siguiente shock me dio al llenar nuestros vasos en una maquina de refrescos con la pantalla touch. Había más o menos 16 opciones en la pantalla: Coca-Cola, Pepsi, Agua Danzini, Powerade, Rootbear, Sprite, Limonada, etc.… pero cada una de esas opciones te lleva a una segunda pantalla con cinco o seis opciones adicionales: ¡cereza, naranja, vainilla, frambuesa, limón, cereza-vainilla, sin cafeína y más!!… y por supuesto, puedes mezclar las bebidas si quieres… ¡así que prácticamente hay un número infinito de combinaciones! ¿Cuántas bebidas diferentes puede querer la gente?

Otro día visitamos una tienda de materiales para manualidades. Ya están disponibles las decoraciones del Día de Gracias y Navidad… junto a las rojas, blancas y azules del 4 de Julio. Mis ojos se llenaron de innumerables velas, canastas, listones, y flores de seda. ¡Los pasillos para hacer la decoración de álbumes de fotografías me quitaron el aliento… tantas calcomanías, papeles, botones y decoraciones en miniatura!! ¿Cuántas opciones de papel necesita la gente?

Parece que me sigo preguntando a mí misma ¿cuánto es suficiente? Pregúntale a mi esposo, las opciones tienden a gustarme. No creo que las hermosas decoraciones son malas… aún Dios hizo muchas partes hermosas de la creación que no parecen tener un valor útil definido… sólo son bonitas y demuestran Su gloria. No creo que de alguna manera sea más inspirador vivir pobre. Yo creo que muchas de estas opciones que estoy experimentando demuestran una creatividad increíble, ingenuidad y deseo de hacer que las cosas sean mejores y satisfagan las necesidades de la gente, pero a veces existe una obvia presencia de glotonería, egoísmo y una actitud de merecer… No tengo una respuesta, pero estoy haciendo la pregunta.

¿Qué piensas? ¿Tú cómo sabes… cuánto es suficiente?

cambios, cambios por todas partes…

Solamente nos quedan cuatro semanas para mudarnos. Hay cajas por todas partes y menos muebles en cada habitación. Hemos decidido tomar fotos digitales de casi todos nuestros recuerdos; los juguetes viejos se van a nuevos hogares y las toneladas de papeles cajonadas en los archiveros los estamos triturando y pasándolas a bolsas biodegradables para reciclarlas. Solamente hay un mínimo de platos en la cocina y pocas opciones de ropa para vestirse en los closets.

Es sorprendentemente refrescante simplificar y limitar las opciones. Creo que es algo bueno porque aunque las opciones son pocas, los cambios son muchos…

cambio geográfico

Seguimos considerados por algunos como extraños en una tierra extranjera, pero México ha sido nuestro hogar por casi 20 años. Nunca nos acostumbramos totalmente a las locuras del tráfico y no hemos desarrollado ningún cariño por los topes en cada cuadra. Luchamos con la mentalidad de la clase alta de tener más derechos y con la pobreza desgarradora de la clase baja. Nunca aceptaremos la corrupción, el narcotráfico o el tráfico de personas. PERO…amamos México y vamos a extrañar mucho de nuestra vida aquí. Vamos a extrañar los colores tan vivos, los increíbles tacos “al pastor” y las piñatas en cada fiesta. Vamos a extrañar los perros en las azoteas, el humeante volcán, a los chiquillos que limpian nuestras ventanas en los semáforos y los mangos frescos.

cambio de trabajo

Este es, de hecho, el cambio que me tiene más nerviosa. Nosotros (mi esposo y yo) hemos estado “a cargo” por bastante tiempo – equipos de liderazgo, directores, “jefes”.  Básicamente nosotros determinamos nuestro horario, nuestras prioridades y nuestro lugar de trabajo. Esto me gusta. En nuestro siguiente trabajo, vamos a trabajar para alguien más, habrá expectativas de estar en la oficina y de seguir reglas de vestimenta – creo que será una buena prueba de carácter para mí – ¡tal vez por eso es que estoy nerviosa! Espero que pueda vivir con la seguridad  de quién Dios me ha hecho y no codiciar un puesto de trabajo.

cambio de etapa de vida

Hemos pasado la mayoría de nuestros años de casados preparándonos para este día – soltar nuestros maravillosos hijos al mundo – y estamos emocionados por trabajar y viajar libremente… pero será diferente. “Creo” que nos va a gustar, pero, al igual que geográficamente, cada etapa de la vida tiene sus pros y sus contras. Hemos vivido con el caos y la acción de tener gente en una casa enorme casi cada hora. ¿Qué vamos a hacer con tanta quietud?

cambio de relaciones

Vamos. a. extrañar. a. gente. muy. especial. Tenemos muchos amigos que son como familia para nosotros. Esta gente se ha quedado en nuestra casa, han tenido la llave de nuestra casa y han aprovechado los “privilegios del refrigerador”. Han bailado en nuestro patio, nos han ayudado a celebrar las festividades, han corregido nuestro español y nos han amado en los tiempo difíciles. Han compartido un pedazo de su corazón con nosotros y les hemos dado un pedazo del nuestro a cambio. Nos conocen bien, pero a algunos de ellos no vamos a ver de nuevo…

Ha sido bueno para mí darme cuenta de que cada lugar, estilo y etapa de la vida tiene sus bendiciones y sus desafíos. Cada nuevo lugar se convierte en “hogar”. Cada nueva etapa se convierte en la norma… y las amistades pueden durar a través del tiempo y la distancia, aún al hacer nuevas. El cambio es parte de la vida – no siempre es fácil – pero es mejor abrazarlo que luchar contra él.

¿Qué cambios estás enfrentando? ¿Qué haces para abrazar el cambio?


un lugar para crecer, un lugar para pertenecer

Estamos terminando un poco más de 17 años de ministerio en México; estamos acomodando nuestras cosas, pasando la estafeta… y mi esposo ha estado “subiendo” fotos (muy) viejas a Facebook. Algunos de esos años de ministerio fueron increíbles –mucho crecimiento, emoción, impacto. Al reflexionar en ese tiempo, me di cuenta de que estábamos viviendo nuestros valores. Esos valores todavía son relevantes hoy en día a medida que avanzamos hacia el siguiente paso…

Fe: Todos confiamos en Dios para cosas grandes y tomamos pasos de fe. Mudamos a nuestra familia – con cuatro niños pequeños – a otro país y comenzamos algo nuevo donde no había nada. Dirigimos un equipo internacional; muchos de ellos también habían salido de su zona de comodidad y dejado sus hogares. Los estudiantes dieron pasos de fe para comenzar una relación con Dios aún cuando experimentaron el rechazo de sus amigos y de su familia. Los coordinadores y los estudiantes compartieron valientemente con otros, tomaron nuevas responsabilidades, le pidieron a Dios que tomara el control de su futuro.

¿En qué área Dios me está pidiendo dar un paso de fe?

Desarrollo/Crecimiento: Nos comprometimos a crecer en comunidad y ayudar a otros a crecer para que llegaran a ser todo lo que podían ser. Oramos por nuestros compañeros de equipo y por nuestros discípulos, diseñamos y seguimos planes semestrales para enseñar lo básico y proveer experiencias, retiros, proyectos de verano, etc. todo para crear un ambiente de crecimiento. Trabajamos en equipo y frecuentemente compartimos el liderazgo. Dejamos el camino libre para que otros pudieran toma; el liderazgo. Invitamos a equipos de otros lugares a venir, aprendimos de ellos y ellos de nosotros.

¿Qué estoy haciendo para desarrollar personalmente y a quiénes que están a mí alrededor?

Efectividad/Fruto: Nos interesaban los resultados. La efectividad es el fruto de vidas cambiadas – para la eternidad. Evaluamos nuestras metas y nuestro progreso regularmente. Pedimos la retroalimentación de los demás y con gusto cambiamos el formato de las reuniones, probamos ideas locas, inventamos nuevos materiales. A veces hicimos las cosas diferentes para compensar alguna debilidad, a veces para ajustarnos al increíble crecimiento. No nos conformamos con el status quo.

¿He hecho una evaluación honesta últimamente? ¿Necesito hacer algunos cambios para lograr una mayor efectividad?

Unidad: Nuestro trabajo en la universidad gozaba de una unidad increíble en el propósito y en las relaciones personales. Culturas, trasfondos, campos de estudio y edades diferentes se juntaron para aprender y crecer juntos. Nuestro lema al principio fue “un lugar para crecer, un lugar para pertenecer”. Nuestros equipos de coordinadores y de estudiantes trabajaron duro lado al lado para crear sketches buenísimos, fiestas, campañas de evangelismo y congresos para una visión y pasión mucho más grandes que ellos mismos. Los estudiantes sacrificaban su tiempo y su dinero los unos por los otros. La gente nueva se sentía bienvenida y surgieron profundas, auténticas y solidarias relaciones de amistades que duran toda la vida al estudiar la Palabra, orar… comer y jugar juntos.

¿Qué estoy haciendo para construir la unidad en mi equipo o en mi organización?

Integridad: Junto con la diversión, hubo también tiempos difíciles. Confrontamos la mentira, el soborno, la inmoralidad, los conflictos interpersonales, los intentos de suicidio – tentaciones y batallas espirituales de todo tipo. No ignoramos, ni escondimos, ni justificamos ningún comportamiento que pudiera sembrar la semilla de la división entre la gente y Dios. Enseñamos que Dios cuida de cada parte de nosotros; no podemos tener pecado en algún área sin afectar todas las demás. Tratamos de vivir ese ejemplo también.

¿Hay algún área de mi vida a la que le falte integridad?

¿Cómo responderías estas preguntas? ¿Cómo podrías transformar tu lugar de trabajo o ministerio en un lugar para crecer, un lugar para pertenecer?

(** Si estuviste involucrado en el ministerio, por favor ¡comparte con nosotros tus recuerdos!)

lo que aprendo de una venta de garage

Nos estamos mudando después de vivir 20 años en el mismo lugar. Mi hogar a sido un refugio para cuatro hijos e incontables visitas y huespedes de largo plazo. Durante muchos años, también fue una oficina para el ministerio universitario nacional y una sede de escuela en casa. El patio de atrás fue el lugar de las “pachangas” para cientos de fiestas y celebraciones.Tuvimos más de 50 personas para nuestras cenas del “Día de acción de gracias”  y botanas y comidas y postres para miles más.

Hemos sido tan bendencidos en esta casa. Nos hemos reído y llorado, peleado y perdonado. Hemos estudiado, jugado, trabajado y orado. Hemos crecido en nuestro entendimiento de la gracia y la verdad de Dios… ¡tenemos tantos recuerdos!

…¡y hemos acumulado MUCHAS cosas!!

Nuestra venta de garage es grande… casi todo se irá. Todos nuestros hijos ya están creciendo y continuándo con sus vidas. Ya tampoco tenemos posiciones importantes en el ministerio aquí, y es hora de un cambio… bueno, de muchos cambios.

Estoy aprendiendo en el proceso.

Primero, las cosas son sólo eso – cosas. Puedo desapegarme de casi todo. Dejar ir algunas cosas “me duele” un poco; con otras es divertido ver como les dan provisión y gozo a otros. Nos vamos a quedar con algunas cosas que son especiales para cada uno de nuestros hijos y algunos artículos personales… pero casi todo lo demás se va. No necesitamos muchas cosas, especialmente en esta nueva etapa de la vida. Una buena amiga me recordó que Dios ha provisto perfectamente a través de los años – y que eso no va a cambiar – Él proveerá en nuestro nuevo lugar también.

Segundo, el cambio es bueno. Es refrescante pasar por una “limpieza” como ésta y recordar lo que es más importante. No quiero estar demasiado cómoda en dónde estoy; siempre quiero tomar pasos de fe desafiantes que me provoquen depender de Dios. Quiero aprender y crecer continuamente. Jamás quiero depender de las cosas, o de cierto estilo de vida, o incluso de ciertas personas; dejarlas ir y confiarle mis necesidades sólo a Dios, es bueno para mi. Tampoco quiero que otros dependan de mí; quiero que dependan de Dios. El cambio también es bueno para otros. 

Tercero, está bien llorar por lo que ya pasó y lo que se perdió. Invertir y edificar en la gente para la eternidad es la razón por la que estuvimos aquí. Echar un vistazo atrás y ver todas esas vidas transformadas es satisfactorio y nos anima, pero esas personas especiales son las que son tan difíciles de dejar. Extrañaré muchísimo a mis muy queridos amigos – a varios de ellos probablemente no los volveré a ver. Eso duele y habrá muchas despedidas llenas de lágrimas. Ya terminé la etapa de la vida de “casa llena” – fue increíble y la disfruté mientras duró, y la voy a extrañar, pero es hora de que otros tomen ese rol. Me llevo fotos conmigo… y los recuerdos se han grabado en mi corazón para siempre. 

¡El futuro está lleno de esperanza! El futuro es incierto y desconocido;ciertamente será diferente al pasado, pero puedo enfrentar el futuro con paz porque sé que el amor y las bondades de Dios son nuevas cada mañana (Lam. 3:22-23) y Él tiene planes buenos para mí (Jer.29:11). Cuando veo todo lo que Dios ha hecho en el pasado – Su provisión, Su cuidado, Su dirección – no tengo duda de que Él estará íntimamente involucrado en mi futuro. Así que…¡llevalo  todo! ¡Estoy lista para algo nuevo!

¿Y tú? ¿Tienes muchas cosas? ¿Esas cosas te retienen?

¿Cómo manejas el cambio? ¡Me encantaría aprender de ti!

¿cómo hacer una buena transición?

El cambio sucede. Nosotros (mi esposo y yo) acabamos de terminar una transición de nuestro rol en el Equipo Nacional. Ha sido un proceso largo y hemos aprendido algunas cosas…

Planea la transición.  (Me doy cuenta de que esto no siempre es posible, especialmente si la transición es debido a una crisis, pero siempre que sea posible…) Una buena transición está bien pensada. Oramos y les pedimos a otros que oraran por nosotros. Organizamos el proceso y consideramos cuánto tiempo tomaría cada paso, y nos apegamos a ese plan. Anunciamos nuestra transición con anticipación. Involucramos a otros en el proceso. Todo esto hizo más fácil para nosotros avanzar pacíficamente hacia el futuro; aseguró que el nuevo líder empezara en su nueva posición con menos estrés y ayudó a evitar la confusión para otros durante la transición.

Considera la pérdida. Cada cambio – aún aquellos que son buenos – generan una pérdida. Las transiciones alteran la estabilidad, cambian las relaciones, ajustan las estructuras y modifican las descripciones de trabajo. Los demás en la organización se preguntan de qué manera les afectará el cambio – y no les gusta la respuesta. Un buen líder valorará esta realidad, le dará el tiempo para llorar sus propias pérdidas y ayudará a su gente pasar por el proceso. Nos comunicamos con anticipación y regularmente con todos lo que pensamos que podrían ser afectados por los cambios. Nos reunimos con nuestros mentores para procesar nuestros propios pensamientos y emociones. Tuvimos reuniones con quienes trabajan con nosotros para preguntarles cómo les iba con los cambios y cuáles eran algunas de sus preocupaciones. Este lado personal de la transición se ignora frecuentemente, pero es un elemento crucial en el éxito de la transición.

Pasa la estafeta.  Es importante pasar la información y las relaciones al nuevo líder. En el pasado, hemos tomado nuevas posiciones “a ciegas” – sin información, sin alianzas y sin ninguna capacitación. Nos dejaron tratando de entender, “captar” y averiguar todo nosotros solos. Queríamos algo diferente esta vez, así que trabajamos mucho para ser organizados e invertimos tiempo para poder capacitar bien, transferir los archivos, responder las preguntas y conectar las nuevas relaciones. Claramente definimos una línea de tiempo para el cambio de autoridad y responsabilidad. Invitamos a los líderes nuevos a nuestra casa para procesar sus preguntas y preocupaciones pesonales. En la oficina, hablamos de la visión general, la gente, las finanzas y los detalles del día a día. Presentamos a los nuevos líderes a nuestros socios. Nuestro plan nos permite “asesorar” durante los siguientes meses, pero los nuevos líderes han empezado ya con éxito a liderar con claridad y confianza.

Suelta todo. Hemos experimentado la presión de quedarnos más tiempo en la posición y la presión de extender nuestra línea de tiempo de la transición porque otros no estaban preparados. A veces nosotros éramos quienes se estaban “aferrando” al ver que estaban pasando cosas que no nos gustaban y quisimos mantener nuestro control e influencia. Dios me dijo claramente… “¡No lo hagas! No tiene que ver contigo”. ¡Otros van a crecer y a tomar responsabilidad sólo si me quito del camino! Apenas terminamos el congreso nacional y por primera vez en muchos años, no tuvimos ninguna responsabilidad en este evento. ¿Sabes qué? ¡Fue un congreso excelente! Nos hace sentir muy humildes el admitir que ya no nos necesitan, pero es también un indicio emocionante de un futuro prometedor.

Termina bien. Asegúrate de que el finalizar algo no es un escape de un conflicto sin resolver. Despídete bien. Expresa tu aprecio a quienes trabajaron contigo. Toma tiempo para evaluar. Nosotros hemos trabajado con gente maravillosa. Fuimos parte de grandes logros. También experimentamos mucha crítica y conflictos dolorosos, y tuvimos que dejar muchos sueños y planes sin terminar. ¡Ha sido bueno procesar todo esto – perdonar a otros y a nosotros mismos – y poder confiar en Dios para el futuro!

Sé que tengo mucho más que aprender acerca de las transiciones. Me encantaría escucharte y aprender de tus experiencias. ¿Cuáles crees tú que son los elementos para una buena transición?   

un tiempo para cada estación…

Todos experimentamos cambios. Crecemos; envejecemos. Tenemos hijos; nuestros hijos dejan el hogar. Conocemos nuevas personas; perdemos a nuestros seres queridos. Mejoramos de categoría; reducimos de status.

Algunos cambios nosotros los escogemos, otros son forzados. Algunos cambios son anticipados con emoción; algunos son temidos grandemente. Igual que las estaciones cambian continuamente cada año, también hay cambios “estacionales” inevitables en nuestra vida.

Con cada nueva estación, algo termina para que algo nuevo comience. Yo misma estoy atravesando por cambios ahora – una transición en mi trabajo. De hecho es un cambio planeado, y mayormente estoy esperando que llegue. Empecé a leer el libro de Henry Cloud, Necessary Endings (Finales necesarios), para prepararme para este cambio, pero ahora creo que me hubiera servido haberlo leído hace mucho tiempo.

Henry Cloud escribe que los finales necesarios en nuestras vidas son como podar una planta – un requisito para vivir y florecer. La poda puede cortar las partes muertas que sólo ocupan espacio, las partes enfermas o dañadas que están robándole energía a la planta, e incluso las partes saludables que la planta simplemente no puede sostener. Sé que la poda es positiva y necesaria para las plantas…este libro me está ayudando a ver que los finales necesarios tienen el mismo beneficio para mí.

Estoy aprendiendo que “está bien”, y hasta es mejor, ayudar a un empleado no-productivo a “moverse” a un nuevo trabajo; es útil re-distribuir los recursos hacia áreas vibrantes y crecientes del ministerio; es saludable para mí dejar ciertas responsabilidades de mi trabajo y dárselas a otros, para así poder enfocarme y florecer en nuevos esfuerzos.

Necessary Endings me ha convencido de la normalidad, la conveniencia y el propósito del cambio.

¿Y tú? ¿Cómo te hace sentir el cambio? ¿Te cuesta hacer los finales necesarios en tu vida?