nostalgia del nuevo coche

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Vamos a vender el coche y comprar otro. Eso pasa todo el tiempo. No es gran cosa para muchas personas, pero otras lo entenderán cuando digo que esto es un poco de una montaña rusa emocional para mí. No me malinterpreten… Estoy muy emocionada de tener un (semi) nuevo coche. Es el tamaño, con las millas, el precio, e incluso el color que queríamos. Estamos comprando de un distribuidor de buena reputación y aún ellos nos van a comprar nuestro coche viejo – ¡así de fácil! Entonces, ¿cuál es mi problema?

Vender el coche “viejo” es el problema. El asunto es que el coche anterior está lleno de recuerdos… muchos años lleno de recuerdos. El coche viejo fue un regalo milagroso de amigos muy especiales. Se ha llevado a toda mi familia – y también varios amigos – hacia y desde nuestra casa internacional más veces de las que puedo contar. Ha estado lleno a rebosar en el camino a las conferencias, retiros, vacaciones y viajes escolares.

El coche ha transportado nuestros tesoros de ventas de garaje, numerosas podías-ayudarme-mover-mis-cosas y todas las pertenencias de nuestros hijos cuando los dejamos en la universidad. El verano pasado, nos tomamos nuestro último gran viaje de la familia (loca) en el coche – siete de nosotros y un perro – de Colorado a Wisconsin para visitar a la madre de mi marido justo antes de que ella murió.

Sí, el coche está lleno de recuerdos. Los recuerdos de un tiempo pasado cuando todos mis hijos estaban en casa conmigo. Ahora el coche es demasiado grande para solamente mi marido y yo. Se está poniendo viejo – como nosotros – y comienza a descomponer más a menudo – como nosotros… es tiempo para un cambio.

Estoy segura de que sólo unas pocas horas en el nuevo coche me va a convencer. Es más pequeño, más práctico, más eficiente con la gasolina, más moderna… justo para nuestra nueva vida. Será muy bien – incluso bueno para nosotros – pero voy a extrañar el viejo coche… y voy a estar agradecida por los recuerdos.

¿Qué es lo que te hace recordar? ¿Hay cosas que te han sido emocionalmente difíciles dejar atrás?

cambios, cambios por todas partes…

Solamente nos quedan cuatro semanas para mudarnos. Hay cajas por todas partes y menos muebles en cada habitación. Hemos decidido tomar fotos digitales de casi todos nuestros recuerdos; los juguetes viejos se van a nuevos hogares y las toneladas de papeles cajonadas en los archiveros los estamos triturando y pasándolas a bolsas biodegradables para reciclarlas. Solamente hay un mínimo de platos en la cocina y pocas opciones de ropa para vestirse en los closets.

Es sorprendentemente refrescante simplificar y limitar las opciones. Creo que es algo bueno porque aunque las opciones son pocas, los cambios son muchos…

cambio geográfico

Seguimos considerados por algunos como extraños en una tierra extranjera, pero México ha sido nuestro hogar por casi 20 años. Nunca nos acostumbramos totalmente a las locuras del tráfico y no hemos desarrollado ningún cariño por los topes en cada cuadra. Luchamos con la mentalidad de la clase alta de tener más derechos y con la pobreza desgarradora de la clase baja. Nunca aceptaremos la corrupción, el narcotráfico o el tráfico de personas. PERO…amamos México y vamos a extrañar mucho de nuestra vida aquí. Vamos a extrañar los colores tan vivos, los increíbles tacos “al pastor” y las piñatas en cada fiesta. Vamos a extrañar los perros en las azoteas, el humeante volcán, a los chiquillos que limpian nuestras ventanas en los semáforos y los mangos frescos.

cambio de trabajo

Este es, de hecho, el cambio que me tiene más nerviosa. Nosotros (mi esposo y yo) hemos estado “a cargo” por bastante tiempo – equipos de liderazgo, directores, “jefes”.  Básicamente nosotros determinamos nuestro horario, nuestras prioridades y nuestro lugar de trabajo. Esto me gusta. En nuestro siguiente trabajo, vamos a trabajar para alguien más, habrá expectativas de estar en la oficina y de seguir reglas de vestimenta – creo que será una buena prueba de carácter para mí – ¡tal vez por eso es que estoy nerviosa! Espero que pueda vivir con la seguridad  de quién Dios me ha hecho y no codiciar un puesto de trabajo.

cambio de etapa de vida

Hemos pasado la mayoría de nuestros años de casados preparándonos para este día – soltar nuestros maravillosos hijos al mundo – y estamos emocionados por trabajar y viajar libremente… pero será diferente. “Creo” que nos va a gustar, pero, al igual que geográficamente, cada etapa de la vida tiene sus pros y sus contras. Hemos vivido con el caos y la acción de tener gente en una casa enorme casi cada hora. ¿Qué vamos a hacer con tanta quietud?

cambio de relaciones

Vamos. a. extrañar. a. gente. muy. especial. Tenemos muchos amigos que son como familia para nosotros. Esta gente se ha quedado en nuestra casa, han tenido la llave de nuestra casa y han aprovechado los “privilegios del refrigerador”. Han bailado en nuestro patio, nos han ayudado a celebrar las festividades, han corregido nuestro español y nos han amado en los tiempo difíciles. Han compartido un pedazo de su corazón con nosotros y les hemos dado un pedazo del nuestro a cambio. Nos conocen bien, pero a algunos de ellos no vamos a ver de nuevo…

Ha sido bueno para mí darme cuenta de que cada lugar, estilo y etapa de la vida tiene sus bendiciones y sus desafíos. Cada nuevo lugar se convierte en “hogar”. Cada nueva etapa se convierte en la norma… y las amistades pueden durar a través del tiempo y la distancia, aún al hacer nuevas. El cambio es parte de la vida – no siempre es fácil – pero es mejor abrazarlo que luchar contra él.

¿Qué cambios estás enfrentando? ¿Qué haces para abrazar el cambio?


lo que aprendo de una venta de garage

Nos estamos mudando después de vivir 20 años en el mismo lugar. Mi hogar a sido un refugio para cuatro hijos e incontables visitas y huespedes de largo plazo. Durante muchos años, también fue una oficina para el ministerio universitario nacional y una sede de escuela en casa. El patio de atrás fue el lugar de las “pachangas” para cientos de fiestas y celebraciones.Tuvimos más de 50 personas para nuestras cenas del “Día de acción de gracias”  y botanas y comidas y postres para miles más.

Hemos sido tan bendencidos en esta casa. Nos hemos reído y llorado, peleado y perdonado. Hemos estudiado, jugado, trabajado y orado. Hemos crecido en nuestro entendimiento de la gracia y la verdad de Dios… ¡tenemos tantos recuerdos!

…¡y hemos acumulado MUCHAS cosas!!

Nuestra venta de garage es grande… casi todo se irá. Todos nuestros hijos ya están creciendo y continuándo con sus vidas. Ya tampoco tenemos posiciones importantes en el ministerio aquí, y es hora de un cambio… bueno, de muchos cambios.

Estoy aprendiendo en el proceso.

Primero, las cosas son sólo eso – cosas. Puedo desapegarme de casi todo. Dejar ir algunas cosas “me duele” un poco; con otras es divertido ver como les dan provisión y gozo a otros. Nos vamos a quedar con algunas cosas que son especiales para cada uno de nuestros hijos y algunos artículos personales… pero casi todo lo demás se va. No necesitamos muchas cosas, especialmente en esta nueva etapa de la vida. Una buena amiga me recordó que Dios ha provisto perfectamente a través de los años – y que eso no va a cambiar – Él proveerá en nuestro nuevo lugar también.

Segundo, el cambio es bueno. Es refrescante pasar por una “limpieza” como ésta y recordar lo que es más importante. No quiero estar demasiado cómoda en dónde estoy; siempre quiero tomar pasos de fe desafiantes que me provoquen depender de Dios. Quiero aprender y crecer continuamente. Jamás quiero depender de las cosas, o de cierto estilo de vida, o incluso de ciertas personas; dejarlas ir y confiarle mis necesidades sólo a Dios, es bueno para mi. Tampoco quiero que otros dependan de mí; quiero que dependan de Dios. El cambio también es bueno para otros. 

Tercero, está bien llorar por lo que ya pasó y lo que se perdió. Invertir y edificar en la gente para la eternidad es la razón por la que estuvimos aquí. Echar un vistazo atrás y ver todas esas vidas transformadas es satisfactorio y nos anima, pero esas personas especiales son las que son tan difíciles de dejar. Extrañaré muchísimo a mis muy queridos amigos – a varios de ellos probablemente no los volveré a ver. Eso duele y habrá muchas despedidas llenas de lágrimas. Ya terminé la etapa de la vida de “casa llena” – fue increíble y la disfruté mientras duró, y la voy a extrañar, pero es hora de que otros tomen ese rol. Me llevo fotos conmigo… y los recuerdos se han grabado en mi corazón para siempre. 

¡El futuro está lleno de esperanza! El futuro es incierto y desconocido;ciertamente será diferente al pasado, pero puedo enfrentar el futuro con paz porque sé que el amor y las bondades de Dios son nuevas cada mañana (Lam. 3:22-23) y Él tiene planes buenos para mí (Jer.29:11). Cuando veo todo lo que Dios ha hecho en el pasado – Su provisión, Su cuidado, Su dirección – no tengo duda de que Él estará íntimamente involucrado en mi futuro. Así que…¡llevalo  todo! ¡Estoy lista para algo nuevo!

¿Y tú? ¿Tienes muchas cosas? ¿Esas cosas te retienen?

¿Cómo manejas el cambio? ¡Me encantaría aprender de ti!