prosperando en la transicíon

stepping stones

Photo credit: ffela / Foter / CC BY-NC-SA

transición. movimiento. novedad. diferente. mudanza. cambiar. pasaje

La semana pasada me uní a algunos compañeros de equipo para ofrecer una cena y discusión para los que han venido a trabajar en nuestra oficina de otros países. Todos habíamos experimentado un traslado a un nuevo lugar y había mucha empatía expresada. Hablamos de las emociones, la información, las dificultades y lo que nos ayudó en el proceso.

 Mientras que las transiciones pueden ser dolorosas,
son una fuente de creatividad, crecimiento y transformación.

~ Linda Naiman

Ningún transición es fácil – no importa si se trata de un país nuevo o un nuevo trabajo, nueva ciudad, o una nueva etapa de la vida. Aquí hay algunas cosas que he aprendido que nos ayudan a prosperar, incluso durante un tiempo difícil de cambio:

  • Desarrollar el optimismo – Sé realista, pero también optimista. Las personas optimistas tienden a ver los problemas como temporales, controlables y específicos a la situación, mientras que los pesimistas creen que los problemas son permanentes, incontrolables y socavarán TODO lo que hacen. La perspectiva sana es poderosa. ¿Cómo percibes la transición?
  • Encontrar significado y propósito, incluso en tiempos difíciles – Mantenerte conectado con las personas importantes en tu vida o hacer algo para ayudar a los demás disminuye el énfasis en el dolor personal y la tentación de la autocompasión. ¿Qué podrías hacer para alguien más?
  • Tomar el control – Centrarte en lo que PUEDES hacer – pasos chiquitos, pequeñas cosas, tu cuidado personal: el sueño, el ejercicio, la nutrición; tiempo de calidad a leer o orar. ¿Qué es algo positivo que puedes hacer hoy?
  • Ser creativo – La expresión creativa tiene el poder de sanar las emociones, bajar el estrés y nutrir el alma. Cuando nos entregamos completamente a un proceso creativo, nos relajamos y refrescamos nuestra energía para el proceso de transición. ¿Qué proceso creativo podrías disfrutar en tu nuevo lugar?
  • Improvisar – Las personas resilientes saben cómo resolver problemas utilizando una variedad de materiales disponibles. ¿Te acuerdas de la película, Apolo 13? Los de control de misión ayudaron a la tripulación de la nave espacial utilizar piezas de repuesto para proteger su aire limitado y regresar a la tierra de forma segura. ¿Qué podrías improvisar hoy para satisfacer una necesidad o llenar un vacío causado por el cambio?

¿Hay algo más que le agregarías a esta lista? Algo que te ha ayudado pasar por el cambio y las transiciones?

nostalgia del nuevo coche

20130715-130443.jpg
Vamos a vender el coche y comprar otro. Eso pasa todo el tiempo. No es gran cosa para muchas personas, pero otras lo entenderán cuando digo que esto es un poco de una montaña rusa emocional para mí. No me malinterpreten… Estoy muy emocionada de tener un (semi) nuevo coche. Es el tamaño, con las millas, el precio, e incluso el color que queríamos. Estamos comprando de un distribuidor de buena reputación y aún ellos nos van a comprar nuestro coche viejo – ¡así de fácil! Entonces, ¿cuál es mi problema?

Vender el coche “viejo” es el problema. El asunto es que el coche anterior está lleno de recuerdos… muchos años lleno de recuerdos. El coche viejo fue un regalo milagroso de amigos muy especiales. Se ha llevado a toda mi familia – y también varios amigos – hacia y desde nuestra casa internacional más veces de las que puedo contar. Ha estado lleno a rebosar en el camino a las conferencias, retiros, vacaciones y viajes escolares.

El coche ha transportado nuestros tesoros de ventas de garaje, numerosas podías-ayudarme-mover-mis-cosas y todas las pertenencias de nuestros hijos cuando los dejamos en la universidad. El verano pasado, nos tomamos nuestro último gran viaje de la familia (loca) en el coche – siete de nosotros y un perro – de Colorado a Wisconsin para visitar a la madre de mi marido justo antes de que ella murió.

Sí, el coche está lleno de recuerdos. Los recuerdos de un tiempo pasado cuando todos mis hijos estaban en casa conmigo. Ahora el coche es demasiado grande para solamente mi marido y yo. Se está poniendo viejo – como nosotros – y comienza a descomponer más a menudo – como nosotros… es tiempo para un cambio.

Estoy segura de que sólo unas pocas horas en el nuevo coche me va a convencer. Es más pequeño, más práctico, más eficiente con la gasolina, más moderna… justo para nuestra nueva vida. Será muy bien – incluso bueno para nosotros – pero voy a extrañar el viejo coche… y voy a estar agradecida por los recuerdos.

¿Qué es lo que te hace recordar? ¿Hay cosas que te han sido emocionalmente difíciles dejar atrás?

buscando en el lugar equivocado

Quiero hacer algo valioso, importante, que valga la pena. Quiero dejar un legado. En un post anterior, escribí acerca de mi desaliento y preocupación de no haber dejado el legado de cambio de cultura que quería para la organización. Con el tiempo, la organización adquirió un aspecto y una personalidad diferente, y sentí que fracasé…
¿En dónde estaba el legado?

El otro día, estaba procesando esta lucha con mi esposo. Mientras más hablábamos al respecto, más me daba cuenta que estaba buscando el legado en el lugar equivocado. Deseaba que el entorno, procedimientos y estructura reflejaran nuestra influencia cuando no estuviéramos.

Ahora creo que la organización simplemente proveyó el “frente” para el trabajo que deseábamos hacer; esto no era mi fuente de legado. Estoy convencida que encuentro mi legado en la gente por la que trabajé y con la que trabajé, en las vidas cambiadas – cuidadas, desarrolladas, transformadas, empoderadas, llenas de esperanza… en el entorno que construimos para trabajar.

Quizá el lugar “temporal” que creamos nunca fue pensado para durar para siempre – tal vez lo construimos tanto para nosotros como para los demás. Cumplió un objetivo importante durante un tiempo. Proveyó un contexto para que pudiéramos cumplir con nuestro llamado… mientras estábamos allí.

En realidad no estoy muy interesada en cambiar a las organizaciones. Sí deseo causar una influencia positiva y espero establecer un camino que facilite que otros puedan seguir, pero creo que estoy más apasionada en cambiar vidas. Y, gracias a Dios, logré hacerlo desde mi posición de liderazgo.

Algunas de esas vidas cambiadas darán lugar a generaciones de cambio. Muchos usarán su influencia para producir y multiplicar entornos en donde otros puedan crecer. Sus vidas cambiadas se traducen en familias transformadas, negocios transformados; contribuyen para transformar ciudades… y eventualmente transformar el mundo! Me siento más alentada con mi búsqueda… tal vez mi legado no sea tan visible de manera rápida y fácil, pero definitivamente es un legado que vale la pena todo el esfuerzo.

¿En dónde quieres dejar un legado? ¿Estás buscando en el lugar correcto?

sentirse perdido

Me perdí de regreso del aeropuerto tres veces. Cuando estaba yendo al aeropuerto por primera vez, escribí los tres números de las autopistas y agarré dinero de mi cartera para pagar las casetas de regreso intentando estar lista para el regreso a casa. La diferencia fue que de camino allá, junto a cada señalamiento de la autopista, hubo otros que me dirigían: → → → Aeropuerto. En el regreso, no había señalamientos que dijeron: → → → Departamento de Terry. Solamente decían: Salida Este/Oeste o Norte/Sur… y aunque tenía los números de las autopistas, no tenía ni idea de cuál dirección me llevaría a casa.

¿Alguna vez te has sentido perdido? ¿en una nueva ciudad? ¿nuevo trabajo? ¿nueva etapa de vida?

Perderse es parte de haber estado apenas dos días en una ciudad nueva. La novedad de ser un recién llegado incluye no tener comida en el refirgerador, un caos de cajas por todas partes, conocer nuevas personas y encontrar nuevos lugares, cansancio e incertidumbre. Estoy muy agradecida por las pocas cosas especiales que trajimos –fotos, cobijas, adornos – que hacen que este departamento se sienta como un “hogar”. Me ayudan a crear un puente entre mi vida anterior y esta vida nueva; me dan continuidad y seguridad en mi transición.

¿Qué te ayuda a lidiar con el cambio? ¿sigues con tus tradiciones, empacas cosas especiales que te traen recuerdos, visitas restaurantes que se te hacen familiares?

Sé intelectualmente que puede tardar un año para sentirse “en casa” en un lugar nuevo. Emocionalmente ¡quiero sentirme en casa ahora! Estoy tratando de implementar algunas prácticas saludables para ayudarme con el cambio…

Reir: estoy aprendiendo a reirme de mí misma, de las aventuras nuevas que han salido mal, de todo lo que no conozco… y reirme con los demás, haciendo nuevos amigos y nuevos recuerdos. Algunas lágrimas son inevitables, pero puedo encontrar razones para reir tambien.

Soltar: estoy tratando de no comparar lo viejo con lo nuevo. Me imagino que está bien para mí extrañar ciertos lugares y a personas especiales, pero necesito darle una oportunidad a este nuevo lugar. Nunca será lo mismo – no tan bueno en algunas maneras, pero quizá mejor en otras. Quiero mantener mis ojos – y mi corazón – abiertos para lo “nuevo y mejorado”. 🙂

Aprender: tengo mucho que descubrir – nuevas maneras de hacer las cosas, las recomendaciones de “los de adentro” y los buenos lugares locales… si tomo la iniciativa, observo y hago muchas preguntas, apuesto que voy a encontrar muchas golosinas y tesoros en esta nueva vida.

¿Cómo anticipas lo “nuevo” en tu vida?

cambios, cambios por todas partes…

Solamente nos quedan cuatro semanas para mudarnos. Hay cajas por todas partes y menos muebles en cada habitación. Hemos decidido tomar fotos digitales de casi todos nuestros recuerdos; los juguetes viejos se van a nuevos hogares y las toneladas de papeles cajonadas en los archiveros los estamos triturando y pasándolas a bolsas biodegradables para reciclarlas. Solamente hay un mínimo de platos en la cocina y pocas opciones de ropa para vestirse en los closets.

Es sorprendentemente refrescante simplificar y limitar las opciones. Creo que es algo bueno porque aunque las opciones son pocas, los cambios son muchos…

cambio geográfico

Seguimos considerados por algunos como extraños en una tierra extranjera, pero México ha sido nuestro hogar por casi 20 años. Nunca nos acostumbramos totalmente a las locuras del tráfico y no hemos desarrollado ningún cariño por los topes en cada cuadra. Luchamos con la mentalidad de la clase alta de tener más derechos y con la pobreza desgarradora de la clase baja. Nunca aceptaremos la corrupción, el narcotráfico o el tráfico de personas. PERO…amamos México y vamos a extrañar mucho de nuestra vida aquí. Vamos a extrañar los colores tan vivos, los increíbles tacos “al pastor” y las piñatas en cada fiesta. Vamos a extrañar los perros en las azoteas, el humeante volcán, a los chiquillos que limpian nuestras ventanas en los semáforos y los mangos frescos.

cambio de trabajo

Este es, de hecho, el cambio que me tiene más nerviosa. Nosotros (mi esposo y yo) hemos estado “a cargo” por bastante tiempo – equipos de liderazgo, directores, “jefes”.  Básicamente nosotros determinamos nuestro horario, nuestras prioridades y nuestro lugar de trabajo. Esto me gusta. En nuestro siguiente trabajo, vamos a trabajar para alguien más, habrá expectativas de estar en la oficina y de seguir reglas de vestimenta – creo que será una buena prueba de carácter para mí – ¡tal vez por eso es que estoy nerviosa! Espero que pueda vivir con la seguridad  de quién Dios me ha hecho y no codiciar un puesto de trabajo.

cambio de etapa de vida

Hemos pasado la mayoría de nuestros años de casados preparándonos para este día – soltar nuestros maravillosos hijos al mundo – y estamos emocionados por trabajar y viajar libremente… pero será diferente. “Creo” que nos va a gustar, pero, al igual que geográficamente, cada etapa de la vida tiene sus pros y sus contras. Hemos vivido con el caos y la acción de tener gente en una casa enorme casi cada hora. ¿Qué vamos a hacer con tanta quietud?

cambio de relaciones

Vamos. a. extrañar. a. gente. muy. especial. Tenemos muchos amigos que son como familia para nosotros. Esta gente se ha quedado en nuestra casa, han tenido la llave de nuestra casa y han aprovechado los “privilegios del refrigerador”. Han bailado en nuestro patio, nos han ayudado a celebrar las festividades, han corregido nuestro español y nos han amado en los tiempo difíciles. Han compartido un pedazo de su corazón con nosotros y les hemos dado un pedazo del nuestro a cambio. Nos conocen bien, pero a algunos de ellos no vamos a ver de nuevo…

Ha sido bueno para mí darme cuenta de que cada lugar, estilo y etapa de la vida tiene sus bendiciones y sus desafíos. Cada nuevo lugar se convierte en “hogar”. Cada nueva etapa se convierte en la norma… y las amistades pueden durar a través del tiempo y la distancia, aún al hacer nuevas. El cambio es parte de la vida – no siempre es fácil – pero es mejor abrazarlo que luchar contra él.

¿Qué cambios estás enfrentando? ¿Qué haces para abrazar el cambio?


un tiempo para cada estación…

Todos experimentamos cambios. Crecemos; envejecemos. Tenemos hijos; nuestros hijos dejan el hogar. Conocemos nuevas personas; perdemos a nuestros seres queridos. Mejoramos de categoría; reducimos de status.

Algunos cambios nosotros los escogemos, otros son forzados. Algunos cambios son anticipados con emoción; algunos son temidos grandemente. Igual que las estaciones cambian continuamente cada año, también hay cambios “estacionales” inevitables en nuestra vida.

Con cada nueva estación, algo termina para que algo nuevo comience. Yo misma estoy atravesando por cambios ahora – una transición en mi trabajo. De hecho es un cambio planeado, y mayormente estoy esperando que llegue. Empecé a leer el libro de Henry Cloud, Necessary Endings (Finales necesarios), para prepararme para este cambio, pero ahora creo que me hubiera servido haberlo leído hace mucho tiempo.

Henry Cloud escribe que los finales necesarios en nuestras vidas son como podar una planta – un requisito para vivir y florecer. La poda puede cortar las partes muertas que sólo ocupan espacio, las partes enfermas o dañadas que están robándole energía a la planta, e incluso las partes saludables que la planta simplemente no puede sostener. Sé que la poda es positiva y necesaria para las plantas…este libro me está ayudando a ver que los finales necesarios tienen el mismo beneficio para mí.

Estoy aprendiendo que “está bien”, y hasta es mejor, ayudar a un empleado no-productivo a “moverse” a un nuevo trabajo; es útil re-distribuir los recursos hacia áreas vibrantes y crecientes del ministerio; es saludable para mí dejar ciertas responsabilidades de mi trabajo y dárselas a otros, para así poder enfocarme y florecer en nuevos esfuerzos.

Necessary Endings me ha convencido de la normalidad, la conveniencia y el propósito del cambio.

¿Y tú? ¿Cómo te hace sentir el cambio? ¿Te cuesta hacer los finales necesarios en tu vida?