¿cómo quieres ser recordado?

Bob Morgan memorial

¿Cómo quiero ser recordada cuando yo muera? No es algo que pienso muy a menudo… o quiero pensar.

Sin embargo, el asistir a un servicio memorial este fin de semana pasado me hizo pensar en las cosas que muchas veces estoy demasiado ocupada como para tener en mente.

Mi suegro falleció hace un par de semanas (cerca de un año después de su amada esposa, Nancy) y nos reunimos por un tiempo muy especial con la familia y los amigos para compartir historias, abrazos, lágrimas y tiempo juntos. La comida, la música y los recuerdos llenaron los días. Recordamos a Bob como familiar, amigo, entrenador y fiel esposo.

La vida de Bob no comenzó sin desafíos. Su padre abandonó a la familia cuando Bob era joven y Bob vagó por las calles sin supervisión con sus amigos “los ratas del río”. Hay un montón de historias sobre sus aventuras y travesuras… y probablemente algunas que siguen siendo secretos! Bob le dió el crédito a los marines y al baloncesto por cambiar su vida, enseñándole la disciplina, los valores y el compromiso que caracterizó su vida posterior.

En el memorial de Bob, vimos pancartas de fotografías y presentaciones de video y escuchamos algunas de sus canciones y personas favoritas compartir sobre su vida. Viviendo más de 80 años, Bob dejó un legado duradero.

PERSONAL – Bob invirtió su vida con pasión en las cosas que amaba y disfrutaba. Bob sirvió con valentía y orgullo en los marines. Después de su período de servicio, Bob dedicó su vida a su amor por el baloncesto. Jugó en la universidad y luego entrenó durante muchos años; en 1971 ganó el campeonato de baloncesto de los chicos de la secundaria del estado de Wisconsin… y muchos años después, salió de su retiro para entrenar a un equipo de niñas de una ciudad pequeña, que nunca habían ganado, y las llevó a su única temporada ganadora. A Bob le encantó el “Lago”: la pesca, paseos en pontón y las vistas espectaculares de temporada desde su porche. También le gustaba todo tipo de música y cantó y tocó con entusiasmo a lo largo de los años con sus amigos y familiares. Él era famoso por cantar karaoke la canción “What a Wonderful World” (Qué mundo maravilloso) al estilo Louis Armstrong, y lo cantamos en su servicio.

¿Qué te apasiona?
¿Estás invirtiendo tu tiempo, tus habilidades, tu energía y tus recursos allí?

RELACIONAL – Incluso sin ejemplos fuertes en su niñez, Bob dejó un legado de fuertes lazos familiares y lealtad. Bob adoraba a su esposa Nancy; era obvio para todos los que los conocían. Su familia se echó a reír juntos, lloraron juntos, discutieron y se perdonaron unos a los otros… siempre para estar unidos y disfrutar de tiempo juntos. Bob también desarrolló amigos a largo plazo de todos los ámbitos de la vida. Él fue muy amable e ingenioso y tenía un lugar especial en su corazón para los desvalidos. La fogata Morgan siempre ofrecía una cálida bienvenida a familiares y a amigos queridos-como-familiares.

¿Cómo son tus relaciones?
¿Son de compromiso, amor, lealtad y profundas?

FINANCIERO – Bob era un maestro de secundaria y un entrenador… no son profesiones altamente pagaaos. Sin embargo, Bob y Nancy eran excelentes administradores de sus recursos. En la vida, dieron regalos con mucho cariño y viajaron con frecuencia a visitar a la familia. Ellos abrieron su casa y su corazón a muchos, algunas para visitas cortas, otros para el cuidado a largo plazo. Ellos invernaron en Padre del Sur, Tejas desde hace muchos años, disfrutando de un clima cálido y amigos queridos. Cuando murieron, dejaron en herencia a sus hijos. Fueron generosos en la vida y en la muerte. 

¿Eres un buen administrador de lo que has ganado / recibido?
¿Eres generoso con los demás?

FE – Bob y Nancy ambos demostraron una fe personal y animaron lo mismo en otros. Ellos asistieron a la iglesia fielmente a través de los años, aunque la denominación en particular no era importante. Personalmente, estoy agradecida por la forma en que animaron a nuestra familia misionera y oraron por nosotros, incluso cuando sabían que nuestras elecciones de fe significaban que nuestra familia nunca iba a vivir cerca de ellos. Tanto Bob y Nancy entendieron el perdón como don de Dios y tuvieron paz cuando murieron.

¿Dónde estás en tu camino de fe?
¿Estarías en paz con Dios, si fueras a morir hoy?

Bob y Nancy me han ayudado a reflexionar sobre mi propio “mundo maravilloso” y el legado que quiero dejar atrás… ¿Y tú? ¿Cómo quieres ser recordado?

recuerdos y memorias

photoElla habría estado en el porche esperando y observando ansiosamente nuestra llegada. Habría caminado lentamente sobre las rocas de grava a la zona de estacionamiento a dar un abrazo a cada uno cuando salimos de las puertas del coche. Con una sonrisa dulce y gentil, habría comentado lo que cada niño ha crecido, lo bien que se veía y habría expresado lo contenta que estaba de que estábamos aquí… pero ella no estaba allí esta vez.

La casa está tranquila sin ella, pero su presencia está en todas partes: sus obras de costura en las paredes, sus fotografías en el refrigerador, sus chaquetas todavía colgadas y ocasionalmente prestadas para tomar un paseo por el sendero.

Conversaciones con frecuencia recurren a ella… “Debe ser extraño para ti estar aquí…”, “Primera vez de regreso desde…”, “Yo también la extraño…”. Los ojos se llenan de lágrimas.

La extrañaba sobre todo en la cocina, donde a menudo estaba, elaborando el café de la mañana, preparando un aperitivo o una comida completa, contestando el teléfono, tomando notas, terminando crucigramas, siempre con una cálida bienvenida cuando llegamos de las escaleras. Probablemente habría horneado un pastel para la visita especial de su primogénito… pero no hubo pastel de bienvenida este año.

La extrañaba en la fogata también. Cómo se reía de las travesuras de los perros y las personas. Cuánto le gustaba escuchar la música. Ella sonreía con tanto orgullo y complementaba cada músico a su vez. Ella cantaba junto con los cantos favoritos y escuchaba con atención a las nuevas melodías. Este año, Abuelo estaba sentado solo en la hoguera.

Abuelo es tan triste y perdido sin ella. El amor de su vida se ha ido y la vida se siente vacía y sola y larga.

Yo entiendo. Yo también la extraño. Su vida fue un legado. Sé que está en un buen lugar con no más enfermedad o herida, pero eso no disminuye nuestro dolor aquí. Sólo ha pasado un año, pero su ausencia se va a sentir para siempre.

¿Has perdido a alguien especial? ¿Hay lugares o momentos especiales que te recuerdan a ellos?

buscando en el lugar equivocado

Quiero hacer algo valioso, importante, que valga la pena. Quiero dejar un legado. En un post anterior, escribí acerca de mi desaliento y preocupación de no haber dejado el legado de cambio de cultura que quería para la organización. Con el tiempo, la organización adquirió un aspecto y una personalidad diferente, y sentí que fracasé…
¿En dónde estaba el legado?

El otro día, estaba procesando esta lucha con mi esposo. Mientras más hablábamos al respecto, más me daba cuenta que estaba buscando el legado en el lugar equivocado. Deseaba que el entorno, procedimientos y estructura reflejaran nuestra influencia cuando no estuviéramos.

Ahora creo que la organización simplemente proveyó el “frente” para el trabajo que deseábamos hacer; esto no era mi fuente de legado. Estoy convencida que encuentro mi legado en la gente por la que trabajé y con la que trabajé, en las vidas cambiadas – cuidadas, desarrolladas, transformadas, empoderadas, llenas de esperanza… en el entorno que construimos para trabajar.

Quizá el lugar “temporal” que creamos nunca fue pensado para durar para siempre – tal vez lo construimos tanto para nosotros como para los demás. Cumplió un objetivo importante durante un tiempo. Proveyó un contexto para que pudiéramos cumplir con nuestro llamado… mientras estábamos allí.

En realidad no estoy muy interesada en cambiar a las organizaciones. Sí deseo causar una influencia positiva y espero establecer un camino que facilite que otros puedan seguir, pero creo que estoy más apasionada en cambiar vidas. Y, gracias a Dios, logré hacerlo desde mi posición de liderazgo.

Algunas de esas vidas cambiadas darán lugar a generaciones de cambio. Muchos usarán su influencia para producir y multiplicar entornos en donde otros puedan crecer. Sus vidas cambiadas se traducen en familias transformadas, negocios transformados; contribuyen para transformar ciudades… y eventualmente transformar el mundo! Me siento más alentada con mi búsqueda… tal vez mi legado no sea tan visible de manera rápida y fácil, pero definitivamente es un legado que vale la pena todo el esfuerzo.

¿En dónde quieres dejar un legado? ¿Estás buscando en el lugar correcto?

luchando contra la marea

¿Alguna vez has sentido que estás “nadando contra la corriente”? ¿Has sentido que la puerta que mantienes abierta tiene un fuerte resorte de tensión que la azotará cerrándola tan pronto la sueltes? ¿Alguna vez has sentido que tu arduo trabajo y pasiones son como un castillo de arena que es arrastrado por el agua cuando sube la marea?

En lo personal he estado luchando con esa clase de sentimientos en las últimas semanas. En una posición de liderazgo que tenía en el pasado, dí mi mayor esfuerzo para propiciar un cambio de cultura en el que firmemente creo. Algunas de las cosas que impulsábamos eran el liderazgo de equipo, equidad en el valor y desarrollo de mujeres y hombres, integridad en carácter y finanzas, y una disposición de evaluar los resultados con honestidad.

Junto con mi esposo, tratamos de dirigir con el ejemplo; proveemos materiales y capacitaciones; honramos a aquellos compañeros de trabajo que demostraban los valores que nos distinguían, y celebramos el ambiente y crecimiento que resultaba de nuestros esfuerzos. Fue un arduo trabajo en donde había resistencia y ataques personales, y pagamos el precio física, emocional y relacionalmente.

De igual manera, fuimos bendecidos con el apoyo y motivaciones de unos compañeros, mentores, y la emoción de ver vidas transformadas. En su momento, pensé que el sueño de relaciones sanas y de una organización sana valía la pena todo ese dolor.

Lamentablemente, hoy en día mirando hacía atrás en esa experiencia, cuestiono más… mucho de lo que “construimos” ha desaparecido. Muchas cosas son diferentes; el ambiente, las personas, los resultados… Me pregunto, ¿Todo mi arduo trabajo logró algo en realidad? ¿Valió la pena la subida cuesta arriba tan solo por un cambio a corto plazo, un cambio superficial?

He aprendido mucho acerca de trabajar siendo líder. Ahora necesito aprender a soltar. Necesito vivir con la tensión entre el deseo por dejar un legado… y el contentamiento de haber dado lo mejor de mí cuanto me tocó hacerlo.

¿Tienes algún consejo para mí? ¿Qué haces cuando tu arduo trabajo es arrastrado por la marea?