un tiempo para cada estación…

Todos experimentamos cambios. Crecemos; envejecemos. Tenemos hijos; nuestros hijos dejan el hogar. Conocemos nuevas personas; perdemos a nuestros seres queridos. Mejoramos de categoría; reducimos de status.

Algunos cambios nosotros los escogemos, otros son forzados. Algunos cambios son anticipados con emoción; algunos son temidos grandemente. Igual que las estaciones cambian continuamente cada año, también hay cambios “estacionales” inevitables en nuestra vida.

Con cada nueva estación, algo termina para que algo nuevo comience. Yo misma estoy atravesando por cambios ahora – una transición en mi trabajo. De hecho es un cambio planeado, y mayormente estoy esperando que llegue. Empecé a leer el libro de Henry Cloud, Necessary Endings (Finales necesarios), para prepararme para este cambio, pero ahora creo que me hubiera servido haberlo leído hace mucho tiempo.

Henry Cloud escribe que los finales necesarios en nuestras vidas son como podar una planta – un requisito para vivir y florecer. La poda puede cortar las partes muertas que sólo ocupan espacio, las partes enfermas o dañadas que están robándole energía a la planta, e incluso las partes saludables que la planta simplemente no puede sostener. Sé que la poda es positiva y necesaria para las plantas…este libro me está ayudando a ver que los finales necesarios tienen el mismo beneficio para mí.

Estoy aprendiendo que “está bien”, y hasta es mejor, ayudar a un empleado no-productivo a “moverse” a un nuevo trabajo; es útil re-distribuir los recursos hacia áreas vibrantes y crecientes del ministerio; es saludable para mí dejar ciertas responsabilidades de mi trabajo y dárselas a otros, para así poder enfocarme y florecer en nuevos esfuerzos.

Necessary Endings me ha convencido de la normalidad, la conveniencia y el propósito del cambio.

¿Y tú? ¿Cómo te hace sentir el cambio? ¿Te cuesta hacer los finales necesarios en tu vida?