¿quién eres?

Las últimas semanas han estado llenas de reuniones de despedida, tiempos especiales para decir adiós después de 17 años aquí en México. Ha sido con gente que conocí cuando recien llegamos aquí y otros que han llegado recientemente a mi vida. Personalidades y habilidades tan diferentes y actividades compartidas que le han dado forma a mi experiencia.

Un poco de reflexión me hizo recordar algo que aprendí hace mucho tiempo acerca de personas diferentes que pasan por nuestra vida… aquí está mi versión de algunas de ellas:

VTP (very treasured people) = gente muy atesorada

Estas personas son increíbles y únicos en su especie. Familia. Amigos cercanos. Mentores. Animadores. Estos son a quiénes extraño cuando no estoy con ellos, cuyos e-mails abro inmediatamente cuando los recibo, que corro para contestar sus llamadas. Ellos son quiénes realmente se preocupan por mí; que saben que no soy perfecta, pero que me aceptan, me perdonan, me aman, y oran por mí. En la mayoría de los casos, esta relación es recíproca—también soy VTP para ellos. Este es un grupo élite; son gente muy atesorada que han hecho que mis ojos se llenen de lágrimas y a quienes he abrazado muy fuertemente porque no quiero soltarlos nunca.

VIP (very important people) = gente muy importante

Puede ser que no sea muy cercana con esta gente, pero igual son muy especiales para mí. Siempre disfruto estar con ellos; me encanta escuchar acerca de su vida y su familia. Frecuentemente me gustaría pasar más tiempo con ellos. Estas personas son dadores no tomadores. Agregan cosas a mi vida. Son personas soñadoras, que aprenden, que hacen. Me motivan por su corazón y sus acciones. Son positivos, auténticos y crecen. Ellos han desafiado mis opiniones, han mejorado mis ideas, me han confrontado y hemos arreglado nuestros conflictos cara a cara. La gente muy importante pone una sonrisa en mi rostro cuando estamos juntos y espero con ansías estar con ellos otra vez. Estoy agradecida de tener tantas personas de este tipo en mi vida. Mi vida es enriquecida por ellos.

VDP (very draining people) = gente muy agotadora

Desearía que no existiera esta categoría, pero los VDP’s son parte de mi vida también. Afortunadamente, no son un grupo grande. Algunas de estas personas son basicamente “amables”, pero necesitadas… tomadores en lugar de dadores. Solamente me buscan cuando necesitan algo. Por otro lado, algunas de estas personas no son tan amables… son negativos, críticos y usualmente se están quejando de algo. Hablan a mis espaldas en lugar de aclarar las cosas conmigo; critican en vez de ayudar; han herido amigos queridos míos. Estos son quiénes ofrecen el obligado y superficial apretón de manos o el beso en la mejilla, pero que rara vez hacen contacto visual. Honestamente no voy a extrañarlos…

Cada persona que ha tocado mi vida me ha ayudado a formar mi carácter, al igual que yo lo hago por otros. Los VDP’s (gente muy agotadora) en mi vida, de hecho, me han enseñado lecciones importantes acerca de encontrar una identidad verdadera, establecer límites saludables y de las cosas que no quiero hacerle a los demás. Necesito limitar el tiempo que paso con la gente que me agota. Mark Twain dijo, “Manténte alejado de las personas que tratan de disminuir tus ambiciones. La gente pequeña siempre hace eso, pero la gente grandiosa realmente te hacen sentir que tú, también, puede llegar a ser grandioso.” Espero y oro, al aprender y crecer, que yo aparezca pocas veces en la lista de gente VDP’s de los demás.

Por otro lado, me gustaría ser VIP (gente muy importante) para muchos – quiero agregar cosas a la vida de los demás: un abrazo, una carcajada, un recurso, un oído atento… ¡y ser alguien VTP (gente muy atesorada) para algunos es una bendición increíble! ¡Necesito asegurarme de pasar mucho tiempo con estas pesonas!

¿Y tú? ¿Sabes quiénes son las personas VTP, VIP y VDP en tu vida? ¿Estás pasando el tiempo necesario con cada grupo?… y ¿quién eres tú para otros?

lecciones aprendidas escalando un volcán

Lo pasamos increíble subiendo el volcán Iztaccihuatl el sábado. (Aquí puedes leer el blog que mi esposo escribió acerca de la leyenda del volcán.)  Fue una subida demandante a través de la nieve a más de 16,000 pies de altura. Aprendí algunas lecciones importantes de esta experiencia; no quiero olvidarlas porque creo que son muy relevantes para la vida y el liderazgo.

  • Esfuérzate más allá de la zona de comodidad

Este tipo de caminata no es una actividad diaria normal para ninguno en nuestro grupo. Fue difícil física y emocionalmente… las piernas dolieron; los pulmones  estaban adoloridos; el frio nos agobiaba; nauseas y dolor de cabeza nos tomaron por sorpresa; miedo y pánico nos atacaron; el agotamiento fue real. Sin embargo, al final, incluso aquellos que sufrieron más declararon que fue una (horriblemente) increíble experiencia.

¿No es verdad que frecuentemente alcanzamos grandes logros solamente a través de una lucha agonizante? Hay algo muy satisfactorio en esforzarte a través del desafío y lograr algo que vale la pena. ¿Dónde puedo esforzarme más allá de mi zona de comodidad a un desafío mayor… física, emocional, espiritual, relacional, intelectualmente?  

  • Prepárate y cuídate

Sin duda, una rutina de ejercicios previa, ropa de poliuretano y lana abrigadora, y botas para escalar de buena calidad hicieron la subida más fácil. Calcetines, gorros y guantes extras fueron útiles, al igual que el té de limón y las pastillas de ibuprofeno y “Excedrin”. También fue importante tomar mucha agua y ponerse varias veces protector solar durante el día. (Aprendí esta lección tan importante el año pasado – pagué el alto precio de tener músculos adoloridos por la deshidratación.)

No tiene sentido aceptar un gran desafío sin estar preparado. Fortalecerse con anticipación y planear bien significa que estoy lista para la prueba y que incluso puedo apoyar a otros. ¿De qué manera me estoy entrenando hoy para los desafíos del mañana? ¿Qué puedo hacer mejor para prepararme para el futuro?

  • Ve con otros

A lo largo del día caminamos juntos, nos reímos, tomamos fotos y alabamos a Dios por su creación. Durante toda la subida, diferentes personas batallaron seriamente con la fatiga, el frio, el temor, el mal de montaña y el dolor mientras que otros tomaron turnos para animarse unos a otros a cada paso, acompañar a aquellos que necesitaban descansar, ayudarles y protegerlos en las pendientes traicioneras, compartimos comida/medicina/ropa, y celebramos y nos gozamos en cada logro. Estaba tan orgullosa de aquellos que perseveraron cuando fue pesado y de aquellos que sirvieron a los demás cuando estaban débiles. Creamos un increíble recuerdo y “nos agarramos confianza” por todo lo que pasamos juntos.

Nunca consideraría en hacer esa subida sola; estaba tan impresionada por todo el apoyo y la camaradería que se ofreció y que ayudó a los demás a alcanzar más de lo que podrían alcanzar solos. Necesito esta clase de equipo en todas las áreas de mi vida. ¿Quién me anima? ¿Y a quiénes estoy ayudando a lograr lo que nunca podrían hacer solos?

¿Qué has aprendido de una experiencia desafiante? ¿Estás listo(a) para la siguiente? 

proceso hasta el final

La semana pasada escribí acerca de “el proceso”… enfocado principal-mente en los primeros años de una familia joven y tiempos de crecimiento y desarrollo. Todavía estoy en ese proceso.

Tristemente, esta semana me ha recordado más acerca del otro lado del proceso… los años cuando la vida está por llegar a su fin y es momento de prepararse para “ir a casa”.

Aunque personalmente no estoy en ese proceso todavía, algunos de mis seres queridos, sí, lo están. Sus batallas me han hecho reflexionar en la vida y me han desafiado a …

  • Vivir la vida al máximo. Ésta no es una idea nueva para mi – he escuchado esto muchas veces, pero frecuentemente me olvido de atesorar el momento, a la gente en mi vida y las bendiciones que he recibido cada día. Pierdo el enfoque fácilmente y me preocupo de las cosas más insignificantes. Quiero aprender a estar menos estresada por las cosas pequeñas y pasar más tiempo dando abrazos y sonriendo… escuchando a los pájaros y el sonido de la lluvia… oler las flores y el aroma del pan recién horneado… ver lo bueno en las personas y responder a sus necesidades… Mientras tengo energía y salud, quiero trabajar duro en las cosas correctas y honrarlo a Él con cada día.
  • Dejar de lado lo insignificante. Recientemente leí también un lindo blog de una amiga mía acerca de su entrevista con Corrie Ten Boom, Fue un recordatorio poderoso de cuán importante es perdonar a aquellos que me lastiman. Tiendo a tomar las cosas de manera muy personal y preocuparme mucho por lo que los demás piensan de mí. Me frustra la indiferencia, la crítica, el chisme y la falta de apoyo. Estos son problemas tan pequeños, pero la amargura puede robarme la energía emocional y la paz espiritual. No quiero perder tiempo valioso por mi necedad y mi falta de disponibilidad para perdonar.
  • Entrenar a largo plazo. Aunque es verdad que tener buena salud física puede ser irrelevante al momento de mi muerte, también es cierto que tener buena salud será de beneficio si tengo que enfrentar una enfermedad en algún momento… y la buena salud me permite estar completamente comprometida con mi proceso de vida hoy.  Si hago ejercicio y como bien, tengo más energía durante el día y duermo mejor en la noche. Tengo mayor capacidad intelectual, mayor estabilidad emocional y una mejor actitud ante los desafíos diarios. No sé cuánto tiempo me queda en este mundo pero creo que es buena idea planear para un largo viaje.
  • Preparar el corazón. Ya he vivido más años que muchas personas. Estoy agradecida por la increíble y emocionante aventura que he tenido. Estoy especialmente agradecida por la seguridad eterna que tengo en mi relación con Dios. Llegar a conocerlo en la universidad le ha dado propósito a mi vida y paz a mi alma. Quiero ayudar a otros a que le conozcan. Quiero vivir para Él mientras estoy en la tierra de una manera tal que esté lista para irme a casa con Él cuando sea que Él me llame.

Así que hasta entonces, el proceso continúa…

¿Qué es lo importante en tu proceso? ¿Estarías listo si tuvieras que “irte a casa” hoy?

es un proceso

Regresa a tu silla.
Cómete tu comida.
Mastica con la boca cerrada.
Deja de jugar.
No hay postre si no te comes las verduras.
Solamente pruébalo – ¡a lo mejor te gusta!

No parecen consejos de liderazgo, ¿verdad? Tuve cuatro chiquitos, viviendo lejos de mi familia y muchas veces me sentí como caminando en la cuerda floja – especialmente a la hora de la comida.

Recuerdo que estaba leyendo un libro en aquellos días acerca de la crianza de los hijos, donde el autor describía la hora de la comida familiar como un tesoro… toda la familia se junta alrededor de la mesa, cuentan historias, se ríen, disfrutan de estar juntos… y pensé, “¿de qué planeta son?” No me podía imaginar atesorando las comidas familiares; eran simplemente demasiado trabajo para mí.

Y todas esas comidas eran trabajo – por una temporada. Trabajamos en aprender modales básicos, en el ser agradecidos, respetuosos, pacientes, auto-disciplinados, en desarrollar habilidades conversacionales, y la disponibilidad de probar nuevas cosas. Asuntos del carácter. Asuntos de futuros líderes.

Fue fácil para mí desanimarme, cansarme y perder de vista en cómo estos pequeños detalles diarios encajan en un cuadro más grande. Fue fácil compararme y sentir que los demás estaban haciendo algo mucho más significativo para el Señor…

Todavía lucho con esto hoy.

Pero cuando me tomo el tiempo para estar con Él, Dios siempre me recuerda que cada experiencia en la vida es una oportunidad para crecer y desarrollarse… o para invertir y ayudar a otros – futuros líderes. Las cosas pequeñas son significativas. Mi vida importa. Las disciplinas diarias desarrollan el carácter. Solamente necesito recordar que ese regadero de leche y las manos pegajosas son parte del proceso.

¿Te pierdes en el trajín diario? ¿Qué es lo que te ayuda a recordar que el proceso es importante?

P.D. Hoy entiendo. Las comidas con mi loca e increíble familia son un tesoro… pero todavía tengo que animarlos a comerse las verduras.

el regalo de los mentores y patrocinadores

Mom  Rod   Karen  Cathy  Sandy  Greg  Steve(s)  Andrea  Judy(s)  Henry  Suzi Sharon  Denise  Layo  Marcy  Lulu     Ray  Kendra  Eric  Ron  Nancy(s)…

He sido bendecida increíblemente por mentores a lo largo de mi vida. Gente que se preocupó por mí, invirtieron su vida en la mía, me desafiaron y me ayudaron a crecer. Algunos son familia, algunos amigos, algunos fueron mis jefes, algunos autores que nunca he conocido, algunos son compañeros de trabajo, algunos viven cerca, otros lejos, a algunos los he observado a la distancia, algunos son mayores, otros más jóvenes, algunos son como yo, otros son completamente opuestos a mí.

                                                                                                                                 

Ninguno fue “todo” para mí, pero cada uno ha tenido un rol muy importante en mi vida:                                                                                                                      

  • me enseñaró habilidades
  • me presentaró a Jesús
  • desafiaba mi egoísmo
  • me ha dejado llorar en su hombro
  • me ha animado a hablar y a escribir
  • se ha reído conmigo
  • me ha dado una perspectiva fresca
  • ha sido mi coach al tomar decisiones
  • ha sido un ejemplo de devoción para mí
  • me dió gracia
  • me ha dado retroalimentación
  • ha compartido su experiencia
  • me ha corregido
  • ha tomado café conmigo
  • me ha dado esperanza
  • ha orado por mí

Ha habido muchos momentos en mi vida cuando no estaba segura de qué hacer…cuando he querido darme por vencida… cuando me he sentido abrumada o devastada…cuando no estaba segura de una decisión… cuando he necesitado ayuda. Estos mentores me impulsaron, construyeron mi confianza y fortalecieron mi carácter. Ellos me ayudaron a pasar los tiempos difíciles, y me animaron a tomar pasos de fe y a continuar para llegar más lejos.

También he tenido la oportunidad de mentorear a otros. Una de las cosas que más disfruto hacer es animar y empoderar a líderes jóvenes. Los gurús de los negocios y del discipulado dicen que todos necesitamos mentores. A veces mentorear y coachear no son una parte formal de la estructura de la organización; entonces necesito tomar la iniciativa de hacer que suceda.

Cuando quiero avanzar y liderar, también necesito un patrocinador – alguien con el poder posicional de crear redes de conexiones de apoyo y recomendaciones para trabajos y puestos específicos. Esto es especialmente cierto para mí como mujer. Aunque frecuentemente encuentro mentores – formal e informalmente, también necesito tener patrocinadores en posiciones más arriba que puedan hablar por mí y darme oportunidades. Un aspecto de mis posiciones de liderazgo que me motiva es poder servir como patrocinadora de otros.

Gracias a cado uno de ustedes que han creído en mí. Son tesoros invaluables. Me ayudaron a creer en mi misma. Estaré agradecida por siempre.

¿Tienes un mentor o patrocinador?  ¿Estás mentoreando a alguien?

cuidados para nuestro llamado

Vivir mi llamado como portadora de la imagen de Dios y ser parte de Sus propósitos es la gran aventura de la vida.  Mi llamado tiene valor, poder y propósito. Dios me ofrece vida abundante, pero al enemigo de mi alma le gustaría limitarme y controlarme. He identificado cuatro amenazas con las que batallo para cuidar mi llamado.

                                                          CLICHÉ:  Como mencioné antes en mi blog, las “reglas” hechas por las personas, comunicadas en forma de clichés de los roles de hombres y mujeres, pueden inhibir mi llamado. Aunque no encuentro una lista de roles delineada en la Biblia, sí hay una lista de dones espirituales. Estos dones no están limitados por el género; tienen una variedad increíble y libertad, y son muy importantes para determinar el enfoque de mi llamado.

Si tengo el don de la oración, servicio, misericordia, enseñanza, liderazgo, exhortación, evangelismo o discernimiento, mi don(es) particular(es) se van a demostrar al trabajar en mi llamado – en casa, en el trabajo o en el ministerio. La autoevaluación y la confirmación de otros me han ayudado a conocer la manera en la cual Dios me ha dado dones. Cuando trabajo con mis dones, experimento mucho fruto y gran gozo.

CULTURA: Al vivir y trabajar en el extranjero ya por muchos años, he escuchado excusas culturales para limitar las responsabilidades y las oportunidades de hombres y mujeres. Aunque tengo un profundo respeto por las influencias culturales, la verdad bíblica es mi mayor parámetro. Cada cultura posee una riqueza maravillosa que podemos descubrir pero ninguna cultura es perfecta. Algunas normas culturales están fuertemente en contra de los mandamientos de Dios. Jesús actuó contra la cultura en sus interacciones con las mujeres, en Su servicio a los discípulos y en Sus encuentros con pecadores. Cuando yo escojo ir “contra la corriente”, a veces tiene un precio – desde burlas sutiles hasta fuerte crítica – pero mi prioridad más importante es honrar a Dios… y a veces tengo la oportunidad de mostrarle a los demás un ejemplo nuevo y sano.

COMPARACIÓN: Frecuentemente soy mi peor enemigo. Los problemas se aparecen cuando comparo mis dones y deseo otros, o les doy a los dones diferentes “calificaciones”. Critico y juzgo otros (“No es espiritual hacer…) o batallo con sentimientos de inferioridad y menos valor (“Debería hacer más de…”). Desapruebo y me pongo en contra de decisiones de trabajo, roles en el matrimonio e involucramiento en el ministerio que son contrastantes, en lugar de aceptar las diferencias y expresar aceptación a los demás. La comparación es un arma poderosa y efectiva del enemigo. He aprendido que puedo luchar en contra de la comparación dándoles gracia y ánimo a los demás.

COERCIÓN: El lado extreme del poder es la coerción – abuso, violencia, explotación. Nunca he experimentado estos extremos pero otros sí lo han experimentado – especialmente las mujeres. En cualquier momento que yo le atribuyo menos valor a los demás (bromas, insultos, desigualdad), estoy siendo irrespetuosa al llamado de Dios de esa persona y debilito las defensas contra la coerción. Estoy aprendiendo a respetar y defender el valor y el propósito de Dios en cada persona.

Un último pensamiento… puedo sacrificar mis dones/habilidades/pasiones voluntariamente y con gozo por una temporada – momento, día… incluso años, para poder cuidar o servir a otro. Jesús se limitó Él mismo por tiempo por nosotros. Sin embargo, esa decisión no debe ser impuesta por clichés, la cultura, la comparación o la coerción… y siempre debe hacerse en el contexto de mi valor como una portadora de la imagen de Dios y mi llamado a involucrarme en Sus propósitos.

Te animo a conocer tus dones únicos – también considera tu personalidad, experiencia, etapa de vida, etc. – y después comprométete de todo corazón a reflejar la imagen de Dios a un mundo perdido. ¡Disfruta la aventura!


limpiar la casa, cocinar…y una gran causa

Conocí a Cristo personalmente en la universidad y al igual que muchas chicas solteras, comencé a escuchar inmediatamente cómo atrapar al hombre de mis sueños ser una mujer  sumisa, comprensiva y espiritualmente atractiva que causara que el hombre perfecto me persiguiera. Para aquellos que me conocen, ¡eso no era una tarea fácil!

Si me hubieras preguntado hace años acerca de mi matrimonio, hubiera regurgitado amablemente un montón de frases con clichés cristianos acerca de los roles de los hombres y las mujeres que he leído en libros y que aprendí en seminarios… la mujer es la “ayuda idónea” mientras el hombre “trabaja” y toma decisiones; el trabajo de la mujer es limpiar la casa, hacer comidas nutritivas, mantener a los niños bajo control y ser una amante excelente para que el hombre siempre esté contento. Si la mujer es más talentosa en alguna área que el hombre, debe limitarse a sí misma y enfocarse en hacer que él se vea bien. De alguna manera lo que hace el hombre siempre es un poco más importante porque es “la cabeza”. (Renuncia pública de responsabilidad: No estoy segura si es exactamente lo que siempre se dice, pero es lo que yo he escuchado.)

He estado casada por casi 30 años ya – la mayoría de ellos felizmente – con el hombre de mis sueños (¡los sueños pueden variar dependiendo de lo que hayas cenado!). Tenemos cuatro hijos maravillosos. Estaba hablando con uno de ellos cuando estuvo en casa para la Navidad y de alguna manera llegamos al tema del matrimonio. Mientras hablamos, me di cuenta de que mi esposo y yo nunca hemos vivido un matrimonio cliché.

En vez de eso, en nuestro matrimonio somos socios, compañeros de trabajo y amigos – los dos con el mismo valor al ser portadores de la imagen de Dios y parte de Su cuerpo. Tomamos las decisiones los dos juntos. Ambos limpiamos la casa si es necesario – o incluso contratamos a alguien (una ventaja de ser misioneros internacionales) para poder invertir más tiempo en la enseñanza de nuestros hijos. Yo he cocinado, también hemos tenido ayuda para cocinar y últimamente mi esposo se encarga de cocinar la mayoría de las veces. Los dos estamos muy involucrados con nuestros hijos. Mutuamente nos sometemos a las necesidades del otro. La verdad es… los dos vemos al hogar y a la familia como prioridad y como un gozo, pero no hubo reglas específicas de quién debe hacer qué y cambiaba regularmente dependiendo en la necesidad.

También los dos estamos involucrados en el ministerio. Me doy cuenta ahora de que es la alineación perfecta con la Palabra de Dios… y el correcto y completo entendimiento de la palabra “ayuda idónea”. Las palabras traducidas como “ayuda idónea” en Génesis 2:18 viene del Hebreo ezer kenegdo; ezer significa ayuda y la palabra kenegdo implica un homólogo. La palabra se encuentra en un contexto militar y se usa 19 veces más en el Antiguo Testamento – tres veces para países aliados y dieciséis para Dios mismo cuando Israel necesitaba ayuda en la batalla. Ya que la misma palabra que usamos para la mujer es usada para Dios, creo que implica increíble valor y fortaleza. Dios quiere que las mujeres sean unas compañeras completas, fuertes guerreras junto a los hombres en las batallas espirituales que peleamos contra la maldad de este mundo.

Muchas de las decisiones que mi esposo y yo hemos tomado a lo largo de estos años han sido para permitirme participar como una compañera completa en la batalla por el Reino de Dios. Tengo hobbies, pero lo más importante, tengo un llamado de Dios. Las diferentes etapas de la vida significan diferentes tareas diarias, pero lo que escojo hacer es importante. En lugar de limitar mi talento, es crucial para mí continuar creciendo y desarrollándome, para que pueda servir mejor al Señor, en la casa y en el ministerio.

Si eres una mujer leyendo este blog, te animo a ir más allá al estudiar tu llamado como co-guerrera en la batalla del Reino de Dios. Aprendí mucho del libro de Carolyn Custis James “Half the Church” (La mitad de la iglesia). Tu participación fortalece el ejército de Dios. ¡No importa tu estado civil, la etapa de la vida, o tu estilo de vida… has sido llamada a ser todo lo que puedas ser para Él! Nunca te veas a ti misma como menos importante. Todas tenemos quehaceres diarios, pero deberíamos hacerlos dentro del contexto de nuestro llamado prioritario. Nunca pongas límites en lo que puedes hacer para Él.

Si eres un hombre leyendo esto, por favor considera ser un defensor activo de las mujeres en tu vida. Anímalas en su valor y su desarrollo y en cualquier forma posible, facilítales su completo involucramiento en los propósitos del Reino de Dios.

_____

** Dedico este blog a mi increíble esposo, Steve: mi fan número uno, el que me anima con el mayor entusiasmo, y mi más fuerte defensor. Deberías seguirlo en twitter en @stickymex y leer su blog: LeaderImpact or EquipoVida

También quiero agradecer a mi profesor, Dr. Ray Wheeler, (Azusa Pacific – M.A. Global Leadership) por creer en mí y ayudarme a creer más en mí misma.

la mujer moderna de hoy en día – ¡escoge dos!

Esta simple ilustración me hizo reír, así que la subí al sitio web de Pinterest en mi pizarrón de “me hace reír”. ¡¿Creerías que tan sólo unos días después, ha sido re-publicado en el sitio casi 2500 veces (¡!) y marcado con “me gusta” más de 500 (¡!)?!

Si fuera un video de YouTube, ¡podríamos decir que se volvió viral! ¡Ciertamente causó más interés que cualquiera de mis blogs y ha sido visto por más gente que mi número de amigos en facebook! ¿Por qué?

Creo que una razón es porque ¡necesitamos reír más! La risa rompe el hielo, amortigua los golpes y sana la herida… ¡Una buena carcajada tiene beneficios físicos, emocionales y espirituales! ¡La risa es refrescante! La risa les dice a los demás que no importa cuán difíciles sean las circunstancias, Dios es bueno.

Nuestra boca se llenó de risas; nuestra lengua, de canciones jubilosas. Hasta los otros pueblos decían: «El Señor ha hecho grandes                  cosas por ellos.» Salmos 126:2

Estas líneas también proporcionan perspectiva sana a la mentira de que “podemos hacerlo TODO”. El único que todo lo sabe, es omnipresente y todo poderoso es Dios; el resto de nosotros tiene que tomar decisiones. Todos nosotros tenemos que dejar algunas cosas para mañana y hacer una lista de quehaceres que nos tomará algunos días. El resto de nosotros tenemos que vivir por prioridades, aceptar el fracaso y tener gracia los unos a los otros – ¡una y otra vez!

Finalmente, como Pinterest es más frecuentado por mujeres, creo que ese gráfico ha desafiado a las mujeres a considerar sus principales roles en la vida. ¿Qué es lo más importante para mi hoy? ¿Qué debo hacer para servir a Dios y a los demás de la mejor manera posible? Me da gusto de que este pizarrón muestra que podemos reírnos de estás opciones, porque a veces estamos muy ocupadas comparándonos, criticándonos y juzgándonos unas a otras que se nos olvida valorarnos y animarnos a unas a otras para ser todo lo que DIOS quiere que seamos como mujeres.  (más de este tema en futuros blogs)

¿Qué piensas tú del cuadro?

¡Espero que este blog te haya hecho reír hoy! Disfrútalo y enséñaselo a alguien que necesite una sonrisa!

auténtico – mi palabra para el 2012

Mucha gente ha escogido una palabra que la defina para este próximo año…así que decidí pedirle a Dios que me diera una también. Esto es lo que escuché – AUTÉNTICO – mi palabra para el 2012.

                 Auténtico significa: no falso o copiado; genuino; real.                              También acreditado de cierto y positivo por los caracteres, requisitos o                                                   circunstancias que en ello concurren;                                             y honrado, fiel a sus orígenes y convicciones.

emociones auténticas – Estamos pasando por muchos cambios este año – vamos a regresar a los Estados Unidos después de más de 17 años viviendo en nuestro hogar internacional en México. Este cambio tan grande genera anticipación y pérdida. En los siguientes meses quiero ser auténtica acerca de cómo me siento – sin fingir que siento más o que siento menos de lo que de verdad es…no es fácil para decir adiós; a veces quiero desaparecer el dolor. Este año quiero entristecerme genuinamente y dejar que la gente sepa cuánto aprecio el impacto que han tenido en mi vida y cuánto voy a extrañarles.

temores auténticos – El cambio es difícil. Frecuentemente tengo miedo que no voy a estoy a la altura de las nuevas expectativas; que no tendré nada que valga la pena contribuir a una situación nueva; que no sabré lo suficiente para cumplir con la tarea. Me pregunto si “cabré” en el lugar nuevo; ¿me va a gustar? Usualmente controlo y conquisto esos temores y decido tomar el desafío de todas maneras, pero este año me gustaría ser más real acerca del proceso y de la lucha que enfrento. 

necesidades auténticas – No me gusta sentirme estúpida, desinformada o fuera de causas importantes (¿un poco de problema con el orgullo aquí?). Me gusta hacer las cosas bien y no me gusta tener que pedir ayuda. La verdad es que, sin embargo, tengo mucho que aprender y hay muchos quienes pueden ayudar a enseñarme. Quiero leer más este año y hacer más preguntas. Quiero comentar con otros lo que estoy leyendo y aprender de ellos. Quiero hacer una diferencia con mi vida y quiero hacerlo junto a otros. Necesitaré admitir honestamente mi necesidad para poder hacer estas cosas.

auténtico yo – Quiero caerle bien a la gente y que disfruten pasar tiempo conmigo. Quiero que la gente me pida mi opinión y que lea lo que escribo. A veces finjo ser más como los demás – y menos como realmente soy — para agradarles. A veces quiero creer que tengo todo bajo control en lugar de considerar lo que otros de verdad ven en mí. A veces quiero ser como alguien más, pero en 2012 voy a trabajar en estar “ok” con ser yo misma – fiel a mi personalidad, espíritu y convicciones.

auténtica relación con Dios – Ésta área será la más importante y la base para todos los retos que mencioné anteriormente. Debería ser más fácil, porque Él ya sabe quién soy realmente. Me pregunto si Dios sacude su cabeza y pone gesto de fastidio cuando me ve fingiendo. O si Él llora… queriendo que yo acepte y esté contenta con la manera en la que Él me hizo. Planeo tener algunas pláticas auténticas con Él acerca de eso este próximo año.

¿Y tú? ¿Quieres ser más AUTÉNTICO conmigo este año? ¿O cuál es tu palabra (o palabras) para este 2012?

Me encantaría aprender de ti.

usa el pasado para construir tu futuro

Este mes Facebook y Twitter están llenos de “nuevos comienzos”… todos con pensamientos de dejar atrás el año pasado y comenzar de nuevo. Me encanta la idea de tener nuevos comienzos, pero he estado pensando acerca del hecho de que también es importante construir encima del pasado – no solamente borrarlo y dejarlo en el olvido…

Para mí, el año pasado es importante para construir el futuro.

  • el pasado me muestra dónde necesito crecer

Es una experiencia de humildad repasar el año pasado y reconocer dónde metí la pata o en dónde alguien me ha señalado que necesito crecer. Recuerdo las evaluaciones de mi trabajo que indicaron mis debilidades en mi liderazgo. Recuerdo tener que disculparme con mis compañeros de trabajo porque mi nivel de estrés me volvió crítica y gruñona. Recuerdo comentarios en mis trabajos de la maestría que me indicaban nuevos métodos de escritura que no conocía o que me desafiaban a atreverme y tomar más riesgos. Tendré muchas oportunidades para crecer este próximo año. Ya escribí de una idea de anotar algunas de estas áreas ahora para que al final del año pueda ver la diferencia.

  • el pasado me recuerda que no estoy en control

Hay muchas cosas que pasaron el año pasado que no hubiera hecho de esa manera SI yo hubiera estado en control. No hubiera tenido a tanta gente querida enfrentando la muerte, o luchando contra el cáncer, o heridas por comentarios crueles, o con dificultades para pagar las deudas, o… pero no pude detener ese dolor y no pude hacer que otras cosas buenas que deseaba sucedieran. Dios es Dios, y yo no. El pasado me recuerda esa verdad, hoy y para el futuro.

  • el pasado enseña que puedo tomar decisiones cada día

Tengo el poder de decidir CÓMO manejaré lo que sucede cada día. ¿Le daré la bienvenida a la adversidad con fe o con temor? ¿Trataré a la gente con amor o con juicio? ¿Pasaré tiempo en reflexión o estaré demasiado ocupada para ella? ¿Desperdiciaré mi tiempo o invertiré mi salud, energía, experiencia y recursos para el bien de otras personas? No siempre tomé las mejores decisiones el año pasado; lo sé, pero sí tomé algunas… y tengo la oportunidad de tomar nuevas decisiones hoy y en los días por venir.

  • el pasado confirma que Dios es presente y es bueno

Sin importar lo que vea del pasado, me doy cuenta de que Dios redimía, restauraba, renuevaba y refrescaba – aún en las situaciones difíciles. Tuve tiempos maravillosos con mi familia, increíbles recuerdos, grande amigos, risas, metas alcanzadas… y también oré oraciones de angustia y lloré por las injusticias, tragedías y dolores de este mundo. Él siempre estaba ahí y siempre estuvo involucrado. Mis experiencias pasadas me dicen que Él estará presente y trayendo algo bueno en el año que viene.

Se dicen que, “la realidad es nuestra amiga”. El pasado es parte de nuestra realidad; el pasado es nuestro amigo. Posiblemente quieres tomar el tiempo para reflexionar acerca del año pasado en los siguientes días… aprender sus lecciones… y construir sobre ese pasado para tener un futuro aún mejor.

Me encantaría saber… ¿Qué te enseñó el año pasado?