destruyendo la doble moral

home freedigitalphotos smarnadLa semana pasada re-publiqué un post en honor de mi aniversario, “Consejos para una amistad o un matrimonio duradero“. El primer consejo que mencioné fue la sociedad.

Luego, esta mañana estaba leyendo el capítulo, “Cómo hacer que su socio sea un socio real” de Vayamos Adelante por Sheryl Sandberg… así que tengo la sociedad en el cerebro hoy!

Sandberg escribe principalmente acerca de ser defensor(a) para las mujeres en el liderazgo, pero este capítulo apoya mucho a los hombres.

Una cosa que me ha preocupado durante años ha sido el papel limitado de los hombres en el hogar y la familia. Como una mujer bendecida por tener un cónyuge que ha sido un “socio verdadero” por nuestros 28 años de matrimonio, me resulta fácil abogar por una verdadera sociedad en el matrimonio, el hogar y el trabajo.

Sandberg menciona varios obstáculos contra la sociedad verdadera en el hogar que yo misma he visto y experimentado. También ella sugiere unas maneras de superar las barreras. ¿Me pregunto si te identificas con alguna de estas?

1. el EMPODERAMIENTO

Así como la mujer lucha con la falta del empoderamiento en el mundo de los negocios, los hombres a menudo se enfrentan con la falta de empoderamiento en la casa. Demasiadas veces he oído unas mujeres criticar a sus maridos por cómo alimentan, visten o interactúan con sus hijos. En mi opinión, esas mujeres no sólo suenan irrespetuosas y ofensivas, sino también orgullosas, y esto no sirve su alianza matrimonial (sino aumenta su carga de trabajo). Sandberg dice correctamente: “Ella que quiere que su pareja sea un socio verdadero le debe tratar como a una persona igual – y con la misma capacidad.“¹ Está bien hacer la asignación de tareas de acuerdo a la preferencia o la habilidad, pero el asumir y/o comunicar que un hombre no puede hacer (o aprender a hacer) un buen trabajo en el hogar es degradante y de poca motivación. Por otro lado, el empoderamiento ayudará a derribar las barreras entre los socios reales.

 2. el ESTÍMULO

Chistes despectivos, la falta de ejemplos y los estereotipos sociales hacen que sea más difícil para los hombres participar de manera abierta y activamente como socios verdaderos en el hogar. He conocido a algunos hombres que eran las principales cuidadoras de sus hijos. He conocido a más hombres que compartían por igual las responsabilidades del hogar y la familia (mi marido incluido). Otras personas se burlaban, dudaron y, en ocasiones, condenaron al ostracismo a estos hombres a causa de su deseo y compromiso de participar activamente como socios verdaderos, en vez de felicitarles y honrarles por sus decisiones. Afortunadamente, esos hombres no tenían los (frecuentemente atribuidos) egos frágiles masculinos de lo que a menudo otros me advirtieron, y se negaron a desanimarse o disuadirse por las expectativas estereotipadas. Tanto los hombres como las mujeres podemos hacer un mejor trabajo en animar a los hombres cuando actúan como verdaderos socios.

 3. las políticas del EMPLEO

La mayoría de las compañías no ofrecen los mismos beneficios paternos para los hombres que están disponibles para las mujeres. Según Sandberg: “Sólo dos estados ofrecen licencias familiares pagadas que los hombres pueden usar”². Los hombres a menudo pagan una pena aún mayor que las mujeres a través de la presión social, calificaciones de bajo rendimiento y menos oportunidades para avanzar si ellos toman unos días fuera del trabajo para priorizar las necesidades de la familia. Creo que tenemos que mejorar las políticas y leyes de las organizaciones / gobiernos para apoyar la verdadera sociedad en la familia.

Sandberg dice que las verdaderas alianzas matrimoniales resultan en una mayor satisfacción, menos divorcios y más sexo³, y también una mayor participación del papá produce “un mayor nivel de bienestar psicológico y mejor habilidades cognitivas”⁴ y “niveles más altos de logros educativos y económicos, y tasas de morosidad más bajas”⁴ para los niños. Estos beneficios me motivan a trabajar para eliminar la doble moral que impide una verdadera sociedad.

¿Hay maneras de mejorar la alianza verdadera en tu matrimonio? 

Si estás saliendo con alguien, ¿estás estableciendo patrones de sociedad verdadera hoy para un futuro matrimonio?

** Para más resúmenes de los capítulos de Vayamos Adelante, leer aquí y aquí.

¹ Sandberg, Sheryl. Vayamos Adelante. New York: Alfred A. Knopf, 2013, cap. 8, párr. 16. 
² Ibid, cap. 8, párr. 29.
³ Ibid, cap. 8, párr. 40. 
⁴ Ibid, cap. 8, párr. 28.

limpiar la casa, cocinar…y una gran causa

Conocí a Cristo personalmente en la universidad y al igual que muchas chicas solteras, comencé a escuchar inmediatamente cómo atrapar al hombre de mis sueños ser una mujer  sumisa, comprensiva y espiritualmente atractiva que causara que el hombre perfecto me persiguiera. Para aquellos que me conocen, ¡eso no era una tarea fácil!

Si me hubieras preguntado hace años acerca de mi matrimonio, hubiera regurgitado amablemente un montón de frases con clichés cristianos acerca de los roles de los hombres y las mujeres que he leído en libros y que aprendí en seminarios… la mujer es la “ayuda idónea” mientras el hombre “trabaja” y toma decisiones; el trabajo de la mujer es limpiar la casa, hacer comidas nutritivas, mantener a los niños bajo control y ser una amante excelente para que el hombre siempre esté contento. Si la mujer es más talentosa en alguna área que el hombre, debe limitarse a sí misma y enfocarse en hacer que él se vea bien. De alguna manera lo que hace el hombre siempre es un poco más importante porque es “la cabeza”. (Renuncia pública de responsabilidad: No estoy segura si es exactamente lo que siempre se dice, pero es lo que yo he escuchado.)

He estado casada por casi 30 años ya – la mayoría de ellos felizmente – con el hombre de mis sueños (¡los sueños pueden variar dependiendo de lo que hayas cenado!). Tenemos cuatro hijos maravillosos. Estaba hablando con uno de ellos cuando estuvo en casa para la Navidad y de alguna manera llegamos al tema del matrimonio. Mientras hablamos, me di cuenta de que mi esposo y yo nunca hemos vivido un matrimonio cliché.

En vez de eso, en nuestro matrimonio somos socios, compañeros de trabajo y amigos – los dos con el mismo valor al ser portadores de la imagen de Dios y parte de Su cuerpo. Tomamos las decisiones los dos juntos. Ambos limpiamos la casa si es necesario – o incluso contratamos a alguien (una ventaja de ser misioneros internacionales) para poder invertir más tiempo en la enseñanza de nuestros hijos. Yo he cocinado, también hemos tenido ayuda para cocinar y últimamente mi esposo se encarga de cocinar la mayoría de las veces. Los dos estamos muy involucrados con nuestros hijos. Mutuamente nos sometemos a las necesidades del otro. La verdad es… los dos vemos al hogar y a la familia como prioridad y como un gozo, pero no hubo reglas específicas de quién debe hacer qué y cambiaba regularmente dependiendo en la necesidad.

También los dos estamos involucrados en el ministerio. Me doy cuenta ahora de que es la alineación perfecta con la Palabra de Dios… y el correcto y completo entendimiento de la palabra “ayuda idónea”. Las palabras traducidas como “ayuda idónea” en Génesis 2:18 viene del Hebreo ezer kenegdo; ezer significa ayuda y la palabra kenegdo implica un homólogo. La palabra se encuentra en un contexto militar y se usa 19 veces más en el Antiguo Testamento – tres veces para países aliados y dieciséis para Dios mismo cuando Israel necesitaba ayuda en la batalla. Ya que la misma palabra que usamos para la mujer es usada para Dios, creo que implica increíble valor y fortaleza. Dios quiere que las mujeres sean unas compañeras completas, fuertes guerreras junto a los hombres en las batallas espirituales que peleamos contra la maldad de este mundo.

Muchas de las decisiones que mi esposo y yo hemos tomado a lo largo de estos años han sido para permitirme participar como una compañera completa en la batalla por el Reino de Dios. Tengo hobbies, pero lo más importante, tengo un llamado de Dios. Las diferentes etapas de la vida significan diferentes tareas diarias, pero lo que escojo hacer es importante. En lugar de limitar mi talento, es crucial para mí continuar creciendo y desarrollándome, para que pueda servir mejor al Señor, en la casa y en el ministerio.

Si eres una mujer leyendo este blog, te animo a ir más allá al estudiar tu llamado como co-guerrera en la batalla del Reino de Dios. Aprendí mucho del libro de Carolyn Custis James “Half the Church” (La mitad de la iglesia). Tu participación fortalece el ejército de Dios. ¡No importa tu estado civil, la etapa de la vida, o tu estilo de vida… has sido llamada a ser todo lo que puedas ser para Él! Nunca te veas a ti misma como menos importante. Todas tenemos quehaceres diarios, pero deberíamos hacerlos dentro del contexto de nuestro llamado prioritario. Nunca pongas límites en lo que puedes hacer para Él.

Si eres un hombre leyendo esto, por favor considera ser un defensor activo de las mujeres en tu vida. Anímalas en su valor y su desarrollo y en cualquier forma posible, facilítales su completo involucramiento en los propósitos del Reino de Dios.

_____

** Dedico este blog a mi increíble esposo, Steve: mi fan número uno, el que me anima con el mayor entusiasmo, y mi más fuerte defensor. Deberías seguirlo en twitter en @stickymex y leer su blog: LeaderImpact or EquipoVida

También quiero agradecer a mi profesor, Dr. Ray Wheeler, (Azusa Pacific – M.A. Global Leadership) por creer en mí y ayudarme a creer más en mí misma.