¿persiguiendo la meta equivocada?

Soy una perfeccionista en recuperación. No totalmente curada, pero mejorando cada día. Recientemente he hecho algo de progreso notable cuando leí acerca de los peligros implícitos en el perfeccionismo. El artículo explicaba que cuando trato de ser perfecta, he creído la mentira de que yo podía lograr ese objetivo. De alguna manera me he convencido de que, con suficiente trabajo duro o la práctica o conocimiento, yo realmente podría eliminar todos los errores y faltas en mi vida.

¿A quién estoy engañando?

Nunca voy a ser perfecta.

No importa cuánto lo intente, ninguna vez voy a hacer o pensar o hablar perfectamente – nunca. Para parecer perfecta, tengo que ocultar mis errores o mentir acerca de ellos o defensivamente negarlos o aislarme de cualquiera que pudiera verlos. ( = todos) La meta de ser perfecta es muy agotadora y básicamente imposible.

perfeccionismo

En vez de intentar ser perfecta, podría tener más sentido para mí llegar a ser más cómoda con ser imperfecta. No tan sorprendida o sacudida o avergonzada por mis errores (continuos). La plena aceptación del fracaso y la falibilidad permitiría que me disculpe con mayor facilidad y que ofrezca gracia más rápidamente a los demás cuando veo la misma realidad de hacedor de errores en ellos.

Todavía quiero crecer y mejorar en ciertas áreas de la vida, pero yo he determinado que el crecimiento ≠ más cerca a la perfección. Solamente iguala una mayor madurez. Tal vez un poco más de sabiduría. Tal vez un poco más de ser agradable. Pero no más cerca a la perfección.

En realidad es un gran alivio para mí quitar la carga del perfeccionismo de mis hombros. Ya me siento mejor.

¿Cuáles meta(s) equivocada(s) persigues?

cuando celebrar duele

broken ornament

La familia de mi esposo perdió a su mamá y papá en el último año. La Navidad se sentirá vacía por momentos, como si algo faltara… porque ellos se han ido. Habrá un anhelo en nuestros corazones, lágrimas en nuestros ojos y dolor en nuestros brazos por abrazar a alguien que ya no está.

Mis amigos no han tenido ningún tipo de contacto con su hija por 10 años. No pueden ver ni comunicarse con sus nietos. Ellos no tienen idea de lo que hicieron. Hace más de cinco años también perdieron a un hijo menor debido al cáncer. Las reuniones familiares no son sencillas para ellos. El dolor siempre está presente.

Amigos muy queridos padecen enfermedades terminales. Mi mamá está luchando contra el cáncer. Estoy tan agradecida de que está con nosotros este año – no nos atrevíamos a albergar esperanzas hace un año, pero el tratamiento hace que las celebraciones sean difíciles: la energía es poca, el apetito se ha ido, el temor al futuro está al acecho en los rincones de nuestra mente.

El hijo de mi hermana vive muy lejos. Él ha estado tomando decisiones que no son las mejores. Ella se preocupa por él y lucha con cómo responder y relacionarse con él – cuidando el empleo de palabras, mostrando más amor y menos desaprobación, pero no es fácil. Incluso una llamada telefónica requiere a veces más energía de la que está disponible. 

La falta de dinero estresa a otros. ¿Cómo explicar a los suplicantes ojos de un niño que “Santa” no les traerá ese nuevo juguete? ¿cómo le ayudas a un adolescente a entender que el nuevo teléfono de moda no entra en tu presupuesto, y que ella no “necesita” lo que “todos” sus amigos ya tienen?

Incluso las batallas internas de cómo celebrar pueden atormentarnos. ¿Cuántos regalos compramos? ¿cuánto gastamos en (¡más!) decoración? ¿a cuántas fiestas asistiremos?¿cuánta comida comeremos? Cuando sabemos que otros alrededor del mundo no tienen agua potable o comida o refugio… ¿cómo reconciliamos la presión comercial con el propósito del mensaje?

Las lágrimas y las risas son parte de nuestra jornada de toda la vida. Nadie es la excepción. Un hombre muy sabio dijo en una ocasión… Sé feliz con aquellos que son felices y llora con los que lloran.

Tengo una carga en mi corazón para orar por aquellos que se duelen este año – que puedan tener a alguien cerca para compartir un hombro para llorar y darles un abrazo que les comunique que son amados. Tal vez en algunos casos, ese alguien pueda ser yo.

También me quiero deleitar en los momentos dulces y felices de este año y vivirlos al máximo – no permitir que cosas pequeñas e insignificantes se roben mi gozo o me hagan perder el enfoque… disfrutar cada decoración, villancico navideño y sabores especiales, y atesorarlos en el banco de mi alma… porque un día necesitaré extraer de ellos… o compartirlos con otros.

¿Hay dolor en tu corazón este año?

¿Cómo ayudas a otros cuando están sufriendo?

auténtico – mi palabra para el 2012

Mucha gente ha escogido una palabra que la defina para este próximo año…así que decidí pedirle a Dios que me diera una también. Esto es lo que escuché – AUTÉNTICO – mi palabra para el 2012.

                 Auténtico significa: no falso o copiado; genuino; real.                              También acreditado de cierto y positivo por los caracteres, requisitos o                                                   circunstancias que en ello concurren;                                             y honrado, fiel a sus orígenes y convicciones.

emociones auténticas – Estamos pasando por muchos cambios este año – vamos a regresar a los Estados Unidos después de más de 17 años viviendo en nuestro hogar internacional en México. Este cambio tan grande genera anticipación y pérdida. En los siguientes meses quiero ser auténtica acerca de cómo me siento – sin fingir que siento más o que siento menos de lo que de verdad es…no es fácil para decir adiós; a veces quiero desaparecer el dolor. Este año quiero entristecerme genuinamente y dejar que la gente sepa cuánto aprecio el impacto que han tenido en mi vida y cuánto voy a extrañarles.

temores auténticos – El cambio es difícil. Frecuentemente tengo miedo que no voy a estoy a la altura de las nuevas expectativas; que no tendré nada que valga la pena contribuir a una situación nueva; que no sabré lo suficiente para cumplir con la tarea. Me pregunto si “cabré” en el lugar nuevo; ¿me va a gustar? Usualmente controlo y conquisto esos temores y decido tomar el desafío de todas maneras, pero este año me gustaría ser más real acerca del proceso y de la lucha que enfrento. 

necesidades auténticas – No me gusta sentirme estúpida, desinformada o fuera de causas importantes (¿un poco de problema con el orgullo aquí?). Me gusta hacer las cosas bien y no me gusta tener que pedir ayuda. La verdad es que, sin embargo, tengo mucho que aprender y hay muchos quienes pueden ayudar a enseñarme. Quiero leer más este año y hacer más preguntas. Quiero comentar con otros lo que estoy leyendo y aprender de ellos. Quiero hacer una diferencia con mi vida y quiero hacerlo junto a otros. Necesitaré admitir honestamente mi necesidad para poder hacer estas cosas.

auténtico yo – Quiero caerle bien a la gente y que disfruten pasar tiempo conmigo. Quiero que la gente me pida mi opinión y que lea lo que escribo. A veces finjo ser más como los demás – y menos como realmente soy — para agradarles. A veces quiero creer que tengo todo bajo control en lugar de considerar lo que otros de verdad ven en mí. A veces quiero ser como alguien más, pero en 2012 voy a trabajar en estar “ok” con ser yo misma – fiel a mi personalidad, espíritu y convicciones.

auténtica relación con Dios – Ésta área será la más importante y la base para todos los retos que mencioné anteriormente. Debería ser más fácil, porque Él ya sabe quién soy realmente. Me pregunto si Dios sacude su cabeza y pone gesto de fastidio cuando me ve fingiendo. O si Él llora… queriendo que yo acepte y esté contenta con la manera en la que Él me hizo. Planeo tener algunas pláticas auténticas con Él acerca de eso este próximo año.

¿Y tú? ¿Quieres ser más AUTÉNTICO conmigo este año? ¿O cuál es tu palabra (o palabras) para este 2012?

Me encantaría aprender de ti.