¿me estoy mintiendo a mí misma?

¿Has leído alguna vez un libro que sacuda tu vida? ¿Qué te cause reconsiderar tus valores, prioridades y estilo de vida? ¿Qué te de convicciones, ánimo y que te motive a cambiar?

Acabo de leer “7”, y este libro hizo esto en mi vida.

Jen Hatmaker escribió su muy honesto, provocador y divertido libro como un diario de sus siete meses en los que consideró y cambió su estilo de vida normal. Cambió temporalmente su rutina de comodidad y excesos por siete meses de reducción, sacrificio y la tensión constante que conlleva estar consciente de la realidad. Cada uno de sus desafíos mensuales me provocó cuestionar mi vida y reflexionar en las “mentiras” que me digo a mí misma:

1. Tengo hambre.

Jen eligió comer solamente siete alimentos por todo un mes… sin condimentos, sin totopos y salsa, sin postres… ¡¡sin café!!

Aunque he implementado un “cambio de estilo de vida” para comer saludable, rara vez como porque de verdad tengo hambre. En vez de eso, como por todas las razones equivocadas – como cuando estoy aburrida, cuando estoy estresada y porque otros están comiendo. Como demasiado y como comida que no es buena para mí. “7” me animó a tomar mejores decisiones alimenticias. Mucha gente ni siquiera tiene comida que comer todos los días. Tengo muchas opciones; no quiero abusar de esa bendición.

2. No tengo nada que ponerme.

Jen se puso las mismas siete piezas de ropa por un mes. También regaló la ropa que no necesitaba. Jen escribió, “Esta ropa bonita me dio confianza cuando estaba aterrorizada e insegura”. También, “La ropa me definía cuando mi verdadera identidad era confusa.”¹

Cuando digo que no tengo nada que ponerme, el problema usualmente no son los jeans apretados, las blusas pasadas de moda o las chamarras de la temporada pasada. La batalla es frecuentemente interna más que externa. Tengo demasiadas opciones… pero todavía no he encontrado la cosa que me hace sentir segura, capaz y atractiva. Este libro me ha desafiado en enfocarme más en fortalecer mi carácter y menos en llenar mi closet.

3. Necesito eso.

Jen regaló siete artículos cada día. (La ropa contaba como un sólo artículo porque la ropa que ya no les queda a los niños y la que los adultos no usan  acumula rápida y fácilmente.)

Cuando hicimos la “purga” para nuestra mudanza, me di cuenta de que soy una consumidora “por si acaso”. Compro para cada posible situación, para casa visita futura, para cada proyecto potencial. Montones, cajas y colecciones prueban mi obsesión. “7” me recordó que “La madurez diferencia la necesidad del deseo, la sabiduría de la  estupidez. Crecer significa frenar los apetitos…”² Necesito madurar.

4. Tengo que checar mi Facebook.

El cuarto mes fue ayunar siete medios de comunicación (excepto para algunos usos necesarios). No Facebook, Twitter, blogs, Pinterest, TV, video juegos ni YouTube. Los Hatmaker encontraron tiempo para leer libros, caminar, cocinar juntos y hacer manualidades y proyectos.

La vida continúa… aún si no checo mi Facebook todos los días. Cuando digo que no tengo tiempo para las  actividades importantes o  que son buenas para mí, la verdad es que, sí, tengo el tiempo… sólo que lo uso para otras cosas. Ahora tengo la convicción de controlar el tiempo que paso en los medios y no dejar que me controle a mí.

5. Reciclar cuesta mucho trabajo.

Jen y su familia implementaron siete hábitos para una vida más verde durante la semana cinco: jardinería, composta, conservación, reciclar, usar sólo un auto, comprar usado y consumir cosas locales.

Jen escribió, “Si estuvieramos conscientes de lo sagrado de la creación, sospecho que alteraría la forma en la que la tratamos.” ³ A pesar de los argumentos ecológicos, sé que hay muchas maneras en las que puedo cuidar del planeta. Va a costar más disciplina que sacrificio, más actitud que esfuerzo. Quiero ser una buena administradora.

 6. No puedo ahorrar.

Escoger comprar en solamente siete lugares fue el desafío del sexto mes.

Moderar lo que gastamos y direccionar nuestros ahorros para alguien más va contra nuestra cultura. Personalmente hago pocas compras grandes, pero puedo “centavear” un presupuesto hasta morir. Muchas veces mis gastos se ligan a socializar, pero el consumismo no iguala a la comunidad o la conexión. Con pequeños ajustes, puedo ser más creativa en mi hospitalidad y más generosa para dar a otros.

7. No tengo tiempo de descansar.

Jen dice que éste fue el mes más difícil para ella, combatir el estrés con siete pausas en el día y un sabático cada semana.

Estar ocupado es poderoso. Hay distracciones, tentaciones y necesidades por todas partes. Por otro lado, descansar es esencial para continuar enfocado, tener energía y salud. Escribí un post anterior acerca de algunas de las maneras para intentar descansar.

Jen hace muy buenas preguntas en el libro que ahora me estoy preguntando… ¿Qué me da valor e identidad? ¿En qué lucho por aprobación, apariencia, reconocimiento, control? ¿Estoy consciente de mi abundancia y me preocupan las necesidades de los demás?

Haré cambios en mi vida a causa de este libro y viviré con mayor tensión, constantemente evaluando mis decisiones y creencias.

¿Te dices mentiras a ti mismo? ¿Cómo buscas la verdad? 

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¹ Hatmaker, Jen (2011-12-19). 7: An Experimental Mutiny Against Excess (p. 72). B&H Publishing Group. Kindle Edition.

² ibid (p. 94)

³ ibid (p. 136)

la mujer moderna de hoy en día – ¡escoge dos!

Esta simple ilustración me hizo reír, así que la subí al sitio web de Pinterest en mi pizarrón de “me hace reír”. ¡¿Creerías que tan sólo unos días después, ha sido re-publicado en el sitio casi 2500 veces (¡!) y marcado con “me gusta” más de 500 (¡!)?!

Si fuera un video de YouTube, ¡podríamos decir que se volvió viral! ¡Ciertamente causó más interés que cualquiera de mis blogs y ha sido visto por más gente que mi número de amigos en facebook! ¿Por qué?

Creo que una razón es porque ¡necesitamos reír más! La risa rompe el hielo, amortigua los golpes y sana la herida… ¡Una buena carcajada tiene beneficios físicos, emocionales y espirituales! ¡La risa es refrescante! La risa les dice a los demás que no importa cuán difíciles sean las circunstancias, Dios es bueno.

Nuestra boca se llenó de risas; nuestra lengua, de canciones jubilosas. Hasta los otros pueblos decían: «El Señor ha hecho grandes                  cosas por ellos.» Salmos 126:2

Estas líneas también proporcionan perspectiva sana a la mentira de que “podemos hacerlo TODO”. El único que todo lo sabe, es omnipresente y todo poderoso es Dios; el resto de nosotros tiene que tomar decisiones. Todos nosotros tenemos que dejar algunas cosas para mañana y hacer una lista de quehaceres que nos tomará algunos días. El resto de nosotros tenemos que vivir por prioridades, aceptar el fracaso y tener gracia los unos a los otros – ¡una y otra vez!

Finalmente, como Pinterest es más frecuentado por mujeres, creo que ese gráfico ha desafiado a las mujeres a considerar sus principales roles en la vida. ¿Qué es lo más importante para mi hoy? ¿Qué debo hacer para servir a Dios y a los demás de la mejor manera posible? Me da gusto de que este pizarrón muestra que podemos reírnos de estás opciones, porque a veces estamos muy ocupadas comparándonos, criticándonos y juzgándonos unas a otras que se nos olvida valorarnos y animarnos a unas a otras para ser todo lo que DIOS quiere que seamos como mujeres.  (más de este tema en futuros blogs)

¿Qué piensas tú del cuadro?

¡Espero que este blog te haya hecho reír hoy! Disfrútalo y enséñaselo a alguien que necesite una sonrisa!