¿hay magia en los equipos?

A veces actuamos como si al poner a varias personas  juntas y llamarles equipo, obtendremos automáticamente resultados mágicos. Así de repente, milagrosamente la gente será más feliz, se dará el progreso más rápido y la productividad será mayor.

Me encanta trabajar en equipos. He tenido muy buenas experiencias trabajando en equipos altamente efectivos. También he tenido horrendas y miserables experiencias trabajando en equipos disfuncionales. Te puedo decir… ¡no hay nada de magia en un equipo! Los equipos saludables, efectivos y altamente productivos requieren trabajo – trabajo preliminar al formar el equipo… y un esfuerzo continuo para trabajar juntos como equipo.

De mi experiencia, estos son algunos de los principales errores que hay que evitar al construir equipos de liderazgo:

  • Si vas a tener un líder de equipo – que sea uno bueno. 

No escojas un líder solamente porque es “buena onda”. No escojas a un líder que no tiene visión para el equipo o que no está dispuesto a trabajar duro para hacer realidad la visión. Por otro lado, no escojas un líder que es un fanático del control o que niega o es incapaz de edificar y desarrollar a la gente a su alrededor. Si estás considerando a alguien que ha tenido un registro de malos resultados o una historia de siempre trabajar solo… ¡no lo hagas!

Si es posible, escoge a un líder que tenga un historial de visionario que hace que las cosas sucedan al trabajar bien junto a los demás. Si la persona no existe en el momento, podría funcionar mejor crear un “equipo de iguales” y compartir las responsabilidades de liderazgo. Considera implementar límites máximos a los años del servicio en el liderazgo – no quieres poner a alguien en el liderazgo que después no estará dispuesto a dejar el puesto para que otros sean los líderes en el futuro.

  • Toma en cuenta la madurez espiritual y emocional de cada miembro potencial del equipo. 

No invites miembros al equipo que critican (es muy diferente a ser pensadores críticos) y se quejan constantemente. No aceptes a gente que toman todo el reconocimiento para ellos mismos cuando hay éxitos y que se hacen las víctimas o culpan a otros cuando se presentan desafíos. Mantente alejado de cualquiera que evada la evaluación honesta y la comunicación directa. Gente poco sana = equipos poco sanos.

No estás buscando por gente perfecta, sino gente que esté aprendiendo y creciendo – de ser posible, aquellos que tienen un historial de relaciones saludables con los demás… aquellos que saben que no son perfectos, que reconocen abiertamente que necesitan de otros, aquellos que caminan humildemente con Dios y que le dan gracia a los demás. Escoge a aquellos que buscan activamente tener comunidad y rendir cuentas en su vida…quienes tienen una buena actitud y animan a otros.

  • No grites desesperadamente “¡auxilio!” y aceptes a cualquiera que llegue corriendo.

(He estado ahí, ya lo he hecho y he pagado las consecuencias.) A veces la gente que responde a la crisis de verdad le gustan las crisis… y continúa creándolas para mantenerse ocupado solucionándolas. Ésta no es una buena persona para tu equipo. No escojas a la gente solamente por antigüedad. No escojas a la gente solamente para llenar el lugar.

A la larga, es mejor tener una posición vacía, que llenarla con la persona equivocada. Evalúa tus propias debilidades y fortalezas y las de los miembros de tu equipo actual – si tienes uno. Ten una idea de hacia dónde quieres ir y después recluta intencionalmente – más administración, mayor visión, más RH, más Ops, más locura, más diversión… dependiendo en la necesidad. Escoge gente que aporte habilidades, experiencia y excelencia en su área destreza. Agrega diversidad (edad/género/nacionalidad/etc.) siempre que sea posible.

Ahora pregúntate a ti mismo… ¿Trabajo bien con otros, tengo visión y hago que las cosas sucedan? ¿Soy humilde y estoy creciendo? ¿Aporto valor y excelencia a nuestro equipo? 

¿Otros me quisieran en su equipo? ¿Aportaría yo a la “magia”?

Aprendamos juntos… ¿cuál ha sido tu experiencia al formar equipos? 

(En el siguiente post, escribiré acerca de trabajar juntos como equipo.)

nunca más “buena onda”

He estado leyendo acerca de José en Génesis 41, específica-mente el pasaje donde Faraón llama por primera vez a los magos y hombres sabios para interpretar sus sueños, pero “no pudieron hacerlo”. Repasando sus sueños, la interpretación parece un poco obvia para ser hombres sabios experimentados. Personalmente, creo que, sí, pudieron haber interpretado los sueños… solamente no querían ser los que dieran las malas noticias… prefirieron la diplomacia sobre la honestidad…actuaron como “los buena onda”.

He experimentado esta misma situación muchas veces… gente que prefiere decirme lo que creen que yo “quiero” escuchar, en lugar de la verdad… evidente evasión de la confrontación directa y conversaciones difíciles; en lugar de eso chismeaba a mis espaldas o a las espaldas de otros… el deseo de ser conocido como “buena onda”, caerle bien a todos, causaba que los líderes negaron o evadieron el problema.

Evadir la verdad no es útil. Al esconder la verdad, los magos supuestamente sabios perdieron la oportunidad de ayudar a Faraón a cambiar y a prepararse para el futuro. José, por otro lado, habló la verdad… y estaba disponible para venir al lado de Faraón y ayudarlo a hacer los cambios necesarios. La verdad no es lo opuesto a la gracia. No tenemos que escoger una o la otra… podemos optar una situación “ambas-y”. Di la verdad Y en gracia ten la disposición de ayudar y provocar un cambio. 

He observado a líderes evadir la verdad – por temor, incomodidad o por un deseo de aceptación – y esto nunca ha ayudado… siempre empeoraba el problema. Si el comportamiento de una persona fue inapropiado, nunca mejoró por si mismo… en lugar de eso su comportamiento negativo frecuentemente se volvió peor y la relación personal o de trabajo se deterioró en gran manera.

Si se trató de una política o era una cuestión de integridad lo que estaba en juego, la situación nunca mejoró como resultado de la negligencia o la pasividad. La entropía social causó que la cooperación avanzara hacia el conflicto y el caos. Dejar las cosas para después solamente hizo que al final la solución del problema fuera más costosa.

Haz de la verdad Y la gracia una prioridad en tu vida y en tu trabajo.

  • Ten evaluaciones honestas con tu personal – Usa evaluaciones 360, sesiones de retroalimentación regulares, análisis estadísticos – da mucho ánimo y enfócate en lo positivo, pero no ignores las áreas de crecimiento. Todos necesitamos admitir nuestros errores y estar dispuestos a crecer continuamente. Trabaja para que las evaluaciones honestas se conviertan en una norma entre tu gente.
  • No dejes que la gente se escape con un mal comportamiento – ¡házselo saber! Ten conversaciones difíciles Y perdona y ayuda a tu personal a avanzar hacia el cambio. ¡Dar gracia no da el permiso! Enfrenta el error/la debilidad/el pecado tan pronto como sea posible. Utiliza respeto, tacto, discernimiento o incluso un poco de humor…pero di la verdad directamente a la persona que necesita escucharla. Te prometo que, “dejarlo pasar” o hablarlo con otros antes de hablar con la persona involucrada directamente, solamente hará más difícil enfrentarlo en el futuro.
  • Haz evaluaciones honestas de las situaciones organizacionales –  y ten la disposición de tomar decisiones difíciles. No dejes pasar los patrones financieros que provocan deudas, la falta de integridad, un bajo desempeño o cualquier otra realidad que amenace a la organización. Así como en la situación de José, la evaluación honesta combinada con una solución estratégica del problema puede crear sistemas y soluciones que ayudarán a sobrepasar los desafíos y a dirigir hacia un futuro sano y lleno de esperanza.

¿A veces te sientes tentado a actuar como “buena onda?

¿Dónde puedes aplicar la gracia y la verdad hoy?

seis habilidades para un líder “incarnacional”

Como lo prometí en mi último post, aquí están las seis habilidades en las que podemos mejorar  con el fin de desarrollar el modelo de liderazgo “encarnacional”. Estas habilidades vienen del libro de Duane Elmer, Cross-Cultural Servanthood: Serving the World in Christlike Humility (Servicio multi-cultural: sirviendo al mundo con la humildad de Cristo).

1. ABRIRSE incluye “salir” e involucrarse en donde vive la gente y también invitar gente a “entrar” a mi casa y a mi vida = hospitalidad. La palabra hospitalidad tiene la misma raíz de la palabra hospital, dos palabras griegas que significan “amar + al desconocido.” Han evolucionaron a un significado que liga a los extraños con un lugar para sanar. La verdadera hospitalidad recibe a los demás abierta, cariñosa y libremente sin ninguna necesidad de probar nada. La hospitalidad crea una atmosfera de seguridad y protección dónde pueden propiciarse conversaciones profundas y significativas. Un aspecto interesante a considerar es que a veces honramos a otros al recibir algo de ellos en lugar de tratar de darles algo.

2. ACEPTAR es la habilidad de comunicar valor, validez y estima a otra persona, considerando a cada persona como creada al imagen de Dios y merecedora de dignidad y consideración. Un líder demuestra aceptación cuando suspende el juicio. No todos los juicios son malos, ¡pero los juicios prematuros casi siempre están equivocados! La aceptación también cree lo mejor de la gente, sin ser ingenua.

3. CONFIAR es la seguridad en una relación cuando ambas partes creen que la otra no los lastimará intencionalmente sino que actuará en beneficio del otro. La confianza se desarrolla con el tiempo y al practicar exitosamente la necesidad reciproca y la dependencia mutua. La confianza involucra riesgo emocional; es frágil y difícil de ganarla de nuevo una vez que se ha perdido.

4. APRENDER significa aprender acerca de, aprender de y aprender con otros – reconocer que todos tienen algo que ofrecer. Aprender se da mejor cuando el líder es capaz de iniciar y sostener relaciones interpersonales y cuando tiene un fuerte sentido de identidad propia. La gente que se siente cómoda con ellos mismos es también real y auténtica con los demás y evita el fingimiento en las relaciones. Escuchar activamente comunica la disposición de aprender del que habla. Otra clave para el aprendizaje son las expectativas reales y positivas. Éstas incrementan la habilidad de anticipar desafíos pero también de saber que el mejor aprendizaje vale la pena el esfuerzo.

5. ENTENDER es la habilidad de encontrar motivaciones más profundas y significados detrás de valores y comportamientos. Esto requiere buscar las “raíces” debajo de las palabras y acciones superficiales. Frecuentemente asumimos que los demás son tontos o incoherentes simplemente porque su racionamiento no es evidente para nosotros. El entendimiento trae nuevas perspectivas. Tener el hábito de preguntar ¿por qué? ¿por qué? ¿por qué? nos ayuda a incrementar nuestro entendendimiento.

6. SERVIR es la habilidad de ayudar a la gente en una manera que su dignidad sea preservada y que estén más empoderados para vivir una vida que glorifica a Dios. El servicio toma diferentes formas, dependiendo de la situación, así que no puede legislarse, forzarse o manipularse; si no es sincero, se va a notar artificial y falso.

Yo quiero ser un líder “encarnacional”, ¿y tú? 

¡El liderazgo “encarnacional” es como el chocolate!

Como una fanática del chocolate, me encanta la chocolatería de Vianne Rocher de la película Chocolate como una ilustración del ministerio tipo “encarnacional”. La protagonista de la película, Vianne, es “cariñosa, poco prejuiciosa, compasiva, ofrece gracia y paz a la comunidad conflictiva… se involucra en la vida de su comunidad y en sus problemas… abre el espacio para que el decir la verdad y la honestidad se propicien naturalmente”. Vianne hace amistades transformacionales en la comunidad al discernir las preferencias (de chocolate) de cada cliente y recetándole el remedio (el chocolate) apropiado para sus necesidades. Ella se interesa más por las preocupaciones de la gente del pueblo y menos por el éxito de su negocio. Vianne le sirve a la comunidad francesa con los atributos encarnados del amor, sacrificio propio y compromiso. Como resultado de su compasión y aceptación, el ministerio de Vianne transforma las vidas de sus amigos y la villa completa.

La historia más grande del poder transformacional a través de la encarnación  personal es la de Dios mismo viniendo a vivir entre nosotros como un humano en la persona de Jesucristo. (Fil. 2:7) Un modelo de liderazgo “encarnacional” es la disposición a re-hacernos a nosotros mismos para imitar a Jesús más efectivamente en nuestra vida y en nuestro trabajo. El ministerio “encarnacional” no significa que los líderes abandonen completamente su identidad cultural (nacionalidad / género / personalidad). Jesús no dejó de ser Dios; Él escogió limitar ciertos aspectos de su carácter y de su poder. De la misma manera que un cuerpo ilustra como la variedad de dones espirituales son necesarios para servir a Dios completamente (1 Cor. 13:4-31), también son necesarios los elementos de todas las culturas para reflejar la imagen de Dios completamente. (… ¡toda una caja de chocolates!) Ninguna cultura es perfecta cultura de Dios. A veces algún aspecto de una cultura puede representar más el carácter de Dios que otra cultura; en otras situaciones varias perspectivas culturales combinadas reflejan mejor el carácter de Dios; a veces un aspecto cultural puede ser definitivamente no bíblico y un líder debería renunciar a ese valor. El liderazgo “encarnacional” requiere mucha reflexión y mucho esfuerzo para determinar cuándo y dónde hay que hacer cambios para ser más como Cristo.

Aplicar el modelo de servicio “encarnacional” no es fácil. Puede causar duda, confusión y frustración. Como líderes tomamos una posición de liderazgo con un sentido de identidad profundamente arraigado que se ha desarrollado durante toda la vida. Nuestro etnocentrismo asume que otros tienen o deberían tener los mismos valores culturales porque mi perspectiva es “mejor” o la perspectiva “correcta”. Inevitablemente los líderes contribuirán con su orgullo y egoísmo a la situación y frecuentemente juzgan a otros negativamente como inferiores o equivocados. Los intentos por servir y dirigir en otra cultura o con compañeros de equipo de diferentes culturas también se verán afectados por las perspectivas que otros tengan acerca del servicio y el liderazgo. Recuerda: una acción no es servir simplemente porque se le llame servicio; la acción debe ciertamente serle de utilidad al que la recibe. (¿Cuál es su chocolate favorito? No cuál es el que a mí me gusta regalar.) Además, las opiniones pre-concebidas, las percepciones y los estereotipos de otros pueden interferir en nuestros esfuerzos por servir. A veces aún cuando nuestros motivos sean buenos, nuestras acciones son totalmente mal interpretadas por los demás, debido a su marco cultural o aún a sus inseguridades.

Aplicar el modelo de liderazgo “encarnacional” comienza con un cambio de actitud. De la misma manera que Jesús fue un niño indefenso, nosotros debemos acercarnos a las situaciones de liderazgo con humildad y con la disposición de aprender. 

  • El primer paso hacia el modelo de liderazgo “encarnacional” es la aceptación propia. La aceptación propia implica reconocer que Dios ha creado a cada persona intencionalmente y de manera única, y que Él soberanamente le ha permitido tener experiencias propias a lo largo de su vida para desarrollar en la persona los valores culturales que tiene hasta ahora.
  • Segundo, es importante que un líder reconozca sus propios valores personales, pero que también esté dispuesto a adaptarlos si es necesario. (¿Regalaría mi golosina favorita?) El poder de Dios para ayudar a la gente a ceder sus propias preferencias y necesidades a las de los demás es un elemento indispensable de la encarnación. Sin la confianza en el poder de Dios para cambiar vidas, no habrá mucha esperanza para este difícil proceso de la encarnación. Afortunadamente con el deseo, el esfuerzo y la ayuda de Dios, los líderes pueden cambiar y crecer en su liderazgo “encarnacional”.

**El ejemplo del Chocolate es de The Shaping of Things to Come (2003) by M. Frost & A. Hirsch (pp. 33-62) Hendrickson Publishers.

***En el siguiente post explicaré seis habilidades que podemos desarrollar en nuestro liderazgo “encarnacional”…¡mantente atento! 

¿Cómo aplicarías una actitud de encarnación a tu liderazgo? 

¡Padres, están edificando líderes!

Photo courtesy of Sarah Joelle Photography http://www.sarahjoellephotography.com/

En medio de pañales, biberones, berrinches y nalgadas podría no parecerte que estás edificando líderes mundiales, pero ¡SÍ LO ESTÁS HACIENDO! Jamás invertirás más tiempo, energía o amor en otro discípulo, aprendiz o líder joven de lo que lo harás en tus propios hijos. Lo que les enseñes cuando son niños pequeños es importante… y es la base de los valores profundos y de las convicciones que tendrán – o no tendrán – cuando sean adultos. Aquí hay algunas “ideas de capacitación en liderazgo” que te ayudarán como padre hoy y ayudarán a tus hijos a estar mejor preparados para el mundo mañana.

Valorar a la gente – Enseña a tus hijos a saludar respetuosamente. Cuando les presentes a alguien, pueden responder con un “Hola” y un apretón de manos o algún otro saludo apropiado. Y cuando sean más grandes, podría ser un educado: “Mucho gusto, me llamo…” Quizá habrá una o dos preguntas más y después pueden salir corriendo a jugar. No tienen que quedarse a escuchar la conversación aburrida de los adultos a menos que así lo deseen y sea apropiado. No les hacemos ningún bien al dar excusas por su desobediencia con: “Es muy tímido(a).” De la misma forma que Dios valora a la gente, ellos pueden aprender a valorar a la gente también. En el futuro, Dios les podría pedir saludar a la persona junto a ellos en un avión o a su vecino o en el trabajo. Les ayudará recordar, “Puedo hacerlo…sólo decir hola. Si la conversación va más allá, que bueno, si no, está bien también; puedo mostrarles honor y respeto. Puedo hacer eso.” Quien sabe a dónde pueda llevarles una simple presentación…

Tener límites saludables – No estaba segura por qué no me gustaba que mis hijos jugaran con las cosas dentro de mi bolsa. Pensé que quizá estaba siendo egoísta, que solamente tenían curiosidad y estaban explorando, pero pronto me di cuenta de que mis hijos deberían aprender a tener límites saludables. No todo lo que está en la casa es para que lo toquen o para que lo jueguen. Es importante que aprendan a pedir permiso antes de tocar algo que le pertenece al alguien más, ya sea de su hermano, su hermana, de papá, de mamá o de un amigo. Si practican esto en casa, no será tan difícil llevarlos de visita a otro lado. Cuando los niños aprenden que no todo es suyo, estarán mejor preparados cuando sean adultos para estar contentos con lo que tienen y a respetar apropiadamente el cuerpo o las pertenencias de los demás.

Flexibilidad – Piensa en una rutina que sea “reproducible”. Especialmente a la hora de irse a dormir, considera crear una rutina que puedas realizar fácilmente en cualquier otro lado: un cuento, una oración, quizá su cobija o juguete preferido… pero no permitas que el niño necesite completa oscuridad, un ventilador, silencio total, etc. porque eso causará problemas después en lugares nuevos o diferentes.  Tener una rutina simple le permite al niño ser mucho más flexible para viajar y para practicar la hospitalidad (compartir o ceder su cuarto temporalmente a alguien más). Esto te ayuda a enseñarle al niño que “¡No todo el tiempo todo el mundo va a atenderte a ti!” También ayuda a moderar el egoísmo y a evitar que sea muy exigente en el futuro. 

Comunicar –  Las habilidades de comunicación son muy importantes y hay muchas maneras para que crezcan en estas habilidades cuando los niños son pequeños. La clave es no hablar por ellos una vez que ya son capaces de hacerlo por ellos mismos. Aún cuando todavía no sepan hablar, ellos ya pueden comunicar “por favor” y “gracias” con señas. Pueden aprender a disculparse y a pedir perdón. Puedes darles la oportunidad de ir  al mostrador y pedir un popote o una servilleta extra. Cuando son más grandes, deberían ser capaces de ir a hablar con su maestra y pedirle ayuda extra para mejorar una baja calificación. Cuando los niños aprenden a comunicarse, ganan confianza y destreza. Ellos aprenden cómo construir relaciones y a usar sus palabras para bendecir a otros.

Éstas son algunas oportunidades de aprendizaje para nuestros pequeños líderes. Seguido dijimos mi esposo y yo: “Siempre vamos a amar a nuestros hijos, pero queremos que también les caigan bien a los demás.” Considera a largo plazo los beneficios de tus esfuerzos diarios. ¡Estás construyendo el futuro!

¿Cuáles serían algunas de tus ideas de capacitación en liderazgo?

¿Cómo mantienes el futuro en mente al criar a tus futuros líderes mundiales?

¿cómo se ve un movimiento?

Después de leer mi post “¡sé parte de un movimiento!”, un amigo me pidió más detalles. Él quería saber más acerca de cómo se ven los movimientos… Me encantaría compartir eso contigo.

Definimos un movimiento como: “Dios trabajando a través de un equipo de personas con un mismo corazón que están ganando, edificando y enviando.”

Un movimiento incluye cuatro elementos:

  •  Conectar a la gente perdida con Jesús
  • Discipulado que cambia vidas
  • Líderes multiplicadores
  • Genera recursos locales (visión, gente, ideas, dinero, sistemas, etc.)

En ambos movimientos, estaba claro que Dios estaba haciendo el trabajo. La oración personal y en grupo era algo común – a veces programada, muchas veces espontánea – debido a un profundo sentido de dependencia de Dios. Estudiamos su Palabra y dimos pasos de fe. Confiamos en el Espíritu Santo para que nos controlara y nos guiara. No sé si nuestras acciones “causaron” que hubiera un movimiento – eso fue solamente la decisión de Dios, pero fuimos intencionales al abrir nuestro corazón para que Él pudiera trabajar en nosotros.

El equipo fue otro factor clave. Uno de los equipos de movimiento incluyó muchos coordinadores de tiempo completo y estudiantes líderes; el otro tenía solamente una coordinadora y un grupo de adultos voluntarios. En cada uno de los casos el equipo estaba apasionado por alcanzar a su audiencia para Cristo. Los miembros del equipo estaban comprometidos unos con los otros – creciendo en su carácter, comunicándose, compartiendo responsabilidades, aprendiendo y capacitándose, disfrutando el trabajo y la vida juntos. Los equipos no eran perfectos – a veces hubo conflictos de personalidad; a veces los miembros no querían hacer su parte del trabajo; a veces los voluntarios decidieron involucrarse en algo más… pero el equipo proveyó de la fuerza y el ánimo necesarios para la tarea.

En ambos movimientos, estábamos comprometidos con el evangelismo – conectando a la gente con Jesús. En el movimiento universitario, intencional y estratégicamente compartimos con cualquier estudiante que venía por segunda vez a una reunión. Capacitamos a nuestros coordinadores y estudiantes en cómo evangelizar y muchas veces fuimos juntos a compartir.  El movimiento de mujeres también estaba comprometido a capacitarse y compartir de Cristo en su estudio de un libro; ellas frecuentemente tenían la oportunidad de compartir uno a uno después de una pequeña reunión del grupo. Ambos movimientos también organizaron numerosos eventos especiales evangelísticos. Basicamente, el evangelismo era una prioridad – en el corazón y en la práctica.

La increíble transformación sucedió a través de un discipulado que cambia vidas. En ambos casos, vimos un crecimiento en el deseo de conocer la Palabra de Dios y aplicarla en la vida. Enseñamos el seguimiento básico, el ministerio del Espíritu Santo y otros estudios bíblicos. Los estudiantes escogieron no mentir o sobornar a sus profesores para obtener mejores calificaciones. Las mujeres escogieron perdonar a sus esposos y fortalecer sus matrimonios. Las parejas de novios escogieron terminar su relación en lugar de seguir cometiendo inmoralidad. Las madres escogieron reconciliarse con sus hijos. Los estudiantes escogieron servir a Dios en el ministerio después de graduarse.

Líderes multiplicadores. En el movimiento estudiantil, registramos cadenas de discipulado hasta de cuatro generaciones. En el movimiento de las mujeres ¡perdimos la cuenta de las generaciones! Se volvió algo “normal” para todas invitar a sus amigas a los eventos o estudiar el seguimiento con algunas amigas, o dirigir grupos pequeños, o ser anfitriona de un grupo de estudio de un libro. Los estudiantes y voluntarias lideraron alcanzando áreas de la universidad o dirigiendo actividades del ministerio (oración / eventos sociales / seguimiento) o afinando detalles de los eventos. Todos encontraron un lugar para servir.

No hubo falta de recursos. Los estudiantes seguido se ofrecían a traer botanas y comenzaron a apoyarse unos a los otros y/o a trabajar juntos para enviarse unos a otros a congresos y viajes misioneros. Hubo muy pocos subsidios de afuera. Las mujeres tenían estudios en sus casas, compartían la comida, y donaron muchas cosas y dinero para los eventos evangelísticos para que siempre fueran autofinanciables y muchas veces hasta hubo ganancias. Continuamente surgían ideas creativas. Creamos nuevos materiales y formamos nuevas alianzas. Reclutamos más gente.

Dios nos bendijo. Se volvió imposible medir el impacto mientras la creatividad floreció y la iniciativa comenzó a crecer. Años después, ese ministerio universitario sigue produciendo obreros. Muchos de los que se graduaron comparten de Cristo en su lugar de trabajo y llevan su matrimonio e hijos al Señor. El movimiento de mujeres continúa su trabajo en proyectos que se van a expandir a otras ciudades de México.

Conectar a los perdidos con Jesús. Discipulado que cambia vidas. Líderes multiplicadores. Generación de recursos locales. Así se ve un movimiento.

¿Cuál de los elementos de un movimiento te emociona más?

¿Cuál de los elementos de un movimiento te resulta más desafiante?

¿un equipo o un error multicultural?

Mientras nuestro mundo está más conectado globalmente, las organizaciones hoy necesitan una atmósfera que propicie un ambiente de trabajo multicultural.  Sin embargo es un gran error simplemente poner a un grupo de líderes internacionales en un equipo y esperar que alcancen grandes resultados. En un equipo internacional habrá muchos valores diferentes y necesitamos ayudar a nuestros líderes a entender y a apreciarse unos a otros para trabajar junto con mayor efectividad.

Una herramienta muy buena que encontré es un libro que estoy leyendo para mi Maestría en Liderazgo Global – When Cultures Collide: Leading Across Cultures (Cuando las culturas chocan: liderando a través de las culturas) de Richard D. Lewis. Una explicación útil acerca de cómo las diferencias generales de nacionalidad dividen a las culturas del mundo en tres grupos: Lineales-Activos, Multi-Activos y Reactivos.

¡Fíjate si te identificas o reconoces a algunos de tus compañeros de trabajo o de equipo dentro de alguno de estos grupos!

Lineales-Activos

Las características principales del grupo de Lineales-Activos son afinidad por los horarios y los planes, preferencia por los datos e información objetivos, enfocados a la tarea, menos emocionales y menos conexiones relacionales. La comunicación con los Lineales-Activos será directa y al punto, optimista y frecuentemente decorada con humor o frases idiomáticas. Son un poco lineales en la manera en la que ven el tiempo y aprecian la puntualidad. El ascenso a un mejor puesto es el resultado del trabajo duro y la productividad. Son conocidos por ser buenos en platicar con la gente en las fiestas, pero prefieren hablar solamente de negocios durante las juntas y reuniones de trabajo. Este grupo es el más pequeño de los tres, con más o menos 600 millones de miembros.

Multi-Activos

El grupo de Multi-Activos tiene más de tres billones de miembros, lo que lo convierte en el grupo más grande. Los Multi-Activos son extrovertidos y locuaces, tienen capacidades multi-funcionales, e relaciones interdependientes, a través de una red de contactos. La conversación con un Multi-Activo es apasionada, animada, descriptiva y personal. El horario está subordinado a la relación y al evento del momento. Los Multi-Activos poseen el estereotipo de llegar siempre tarde a las citas y de cenar muy tarde en la noche. El avance en el lugar de trabajo frecuentemente es el resultado de la relación familiar y/o de alguna otra conexión de lealtad. La compasión y el entendimiento humano motivan a los Multi-Activos a la acción.

Reactivos

El tercer grupo es el que Lewis describe como el grupo Reactivo. Ellos tienen más de un billón y medio de miembros alrededor del mundo. Este grupo es típicamente callado y reservado, son buenos para escuchar, respetuosos de las necesidades y deseos de los demás, están orientados a los principios y les importa mucho guardar las apariencias en las relaciones. Tienen una perspectiva cíclica del tiempo. La comunicación con ellos será más formal, más amable, más cortés, y complementada con mucho periodos de silencio. Los Reactivos son conocidos por ser extravagantes al dar regalos y por tener relaciones muy harmoniosas.

Reconocer las diferencias culturales en los valores nacionales es sólo un paso hacia el entendimiento. Hay muchos otros áreas de valores diferentes que también afectan las relaciones de equipo: edad, género, profesión, etc. El respeto auténtico los unos por los otros y nuestra sincera disponibilidad para hacer ajustes son componentes claves para el éxito de los equipos internacionales. Más acerca de cómo hacer esto en un futuro post…

¿En cuál grupo te identificaste?

¿Cuál ha sido tu experiencia en ambientes internacionales?

¡Por favor, comparte tus comentarios para que podamos aprender juntos!


¿eres peligroso?

Vi este Credo por primera vez en un post en el  post de Judy Douglas:                            Are You a Dangerous Woman? (¿Eres una mujer peligrosa?) en su blog:   www.inkindle.wordpress.com  (Gracias, Judy!)

El Credo fue escrito por Lynne Hybels, escritora, oradora y esposa de Bill Hybels. Ella lo escribió como “El credo de la mujer peligrosa” y se presenta aquí como fue impreso en el programa de la conferencia Synergy (Sinergia) 2008.

Aunque fue escrito específicamente para mujeres, ¡creo que es poderoso para cualquier persona!

El credo de la mujer peligrosa:

Querido Dios, por favor conviértenos en mujeres peligrosas.

Que podamos ser mujeres que reconocen tu poder para cambiar y crecer

Y estar radicalmente vivas para Dios.
Que podamos curar heridas y enderezar lo incorrecto.
Que podamos llorar con aquellos que lloran

Y hablar por aquellos que no pueden hablar por sí mismos.
Que podamos apreciar a los niños, abrazar a los ancianos y empoderar a los pobres.
Que podamos orar con fuerza y enseñar sabiamente.
Que podamos ser líderes fuertes y amables.
Que podamos cantar de alegría y confrontar el miedo.
Que nunca dudemos en dejar que la pasión nos impulse, la convicción nos obligue

Y que el enojo justificado nos dé energía.
Que podamos dar miedo a todo lo que es injusto y maligno en el mundo.
Que podamos desmantelar los sistemas abusivos y callar las mentiras con la verdad.
Que brillemos como estrellas en esta generación oscurecida.
Que podamos derramar bondad en el nombre del Señor y por el poder de Jesús.
Y que en ese mismo nombre y por ese mismo poder podamos cambiar el mundo.
Querido Dios, por favor conviértenos en mujeres peligrosas. Amén.

Yo quiero ser una mujer peligrosa.  ¿Y tú? 

correr por mi vida

runner free digital photo Sura Nualpradid

Mi cumpleaños me hizo pensar en cómo quiero invertir los siguientes años de mi vida. A menudo la salud física contribuye a alcanzar otros sueños, así que me motivé para perder peso e incrementar mi rutina de correr.

En el proceso aprendí acerca de alcanzar otras metas en la vida:

  • Mejorar toma tiempo – Generalmente no soy una persona paciente; prefiero resultados instantáneos. Sin embargo, estoy aprendiendo a perseverar y confiar en el proceso. Hubo semanas que no perdí ni un gramo. Me quise dar por vencida, pero si seguía haciendo las cosas correctamente, finalmente bajaba de peso. También a veces quiero darme por vencida en otras áreas de la vida – hábitos que no puedo dejar, cambios que no puedo hacer, relaciones que no funcionan como yo quiero. Si dejo de intentar, garantizo que no voy a mejorar nada, pero si le doy tiempo y hago las cosas correctas, ¡potencialmente veré resultados!
  • Mejorar cuesta trabajo – Nunca me ha gustado correr; para mí es pura disciplina. Algunos días me siento muy bien; otros días mis pies sienten como plomo. Frecuentemente si me esfuerzo y paso las primeras incomodidades, me empiezo a sentir mejor y llego más lejos de lo que pensé. Ningún gran atleta alcanza el éxito sin practicar constantemente, sin mucho sudor y sin dolor. Tampoco yo mejoraré – personal o profesionalmente – sin hacer un esfuerzo intencional. He encontrado que una evaluación honesta (como un 360) y un plan personal de desarrollo, acompañado de un mentor o asesor pueden ayudar mucho a que crezca y mejore.
  • Planea para días fáciles y días difíciles – Un plan de entrenamiento permite días intensos y días de descanso. El sobre esforzarse todos los días inevitablemente resultará en lesiones y en agotamiento. La vida es similar. Hay días cuando tengo que dar más de lo que tengo para poder manejar un conflicto, servirle a alguien o cumplir con algo a tiempo; hay días cuando necesito descansar. Sin descanso, no tengo la energía que necesito para los tiempos difíciles; estoy resentida y cansada. Cuando estoy regularmente refrescándome y rejuvenecida, tengo la energía y la fuerza que necesito para hacer ese esfuerzo extra – aún cuando es difícil.
  • Soy única – Mi esposo puede comer muchas más calorías que yo y todavía perder peso. Pero, no soy mi esposo y mi plan para perder peso no es el mismo que el de él; mi plan para el ejercicio no es el mismo que el de él… ¡tampoco mi plan de vida es igual que el de él! Necesito dejar de compararme – ¡y de quejarme! – y encontrar lo que va a funcionar para mí. Muchas veces quiero “copiar y pegar” los dones, habilidades y experiencias de alguien más en mi propia vida, pero Dios tiene un plan singular e individual para mí. 
  • Mejorar se pone más difícil – Mucha gente puede correr una milla o unos primeros kilos, pero mantenerse en el peso ideal o correr un maratón es un desafío más grande. Por más que me hubiera gustado “merecer” un camino más fácil por mis logros pasados, así no es cómo funciona la vida real. En lugar de eso, mientras más grande estoy, mientras más responsabilidades tengo, mientras más liderazgo tomo, ¡es más difícil mejorar! No hay “bajada”; siempre habrá “subidas” y no quiero que esta verdad me sorprenda ni me desanime.
¿Cuáles principios te ayudarán a alcanzar a tus metas?

¿qué podemos aprender del iMentor Steve Jobs?

Steve Jobs tuvo un impacto increíble en Apple. ¿Qué principios podemos aprender de él? Me topé con esta desafiante presentación en:  http://www.beatthemonster.com/blog.  ¡Muy buenos consejos para cualquier líder!

1. Sigue tu corazón – “Tu trabajo va a ocupar gran parte de tu vida y la única forma de estar completamente satisfecho es hacer lo que crees que es un trabajo genial. Y la única manera de hacer un trabajo genial es amar lo que haces. Si todavía no lo encuentras, sigue buscando. No te conformes.”

2. Haz una abolladura en el universo – “No me importa ser el hombre más rico del cementerio…ir a dormir en la noche diciendo que hemos hecho algo maravilloso, eso es lo que me importa a mí”.

3. Piensa diferente – “Pon en marcha tu cerebro. Las ideas nuevas vienen de ver algo, hablar con la gente, experimentar, hacer preguntas y de ¡salir de la oficina!”

4. Vende sueños, no productos – “Tus clientes sueñan con tener una vida mejor y ser más felices. No muevas productos, enriquece vidas”.

5. Haz productos para ti mismo – “Pensamos que la Mac vendería billones, pero no construimos la Mac para nadie más. La construimos para nosotros. Éramos el grupo de gente que juzgaría si sería genial o no. No íbamos a salir y a hacer una investigación de mercado. Solamente queríamos construir la mejor cosa que pudiéramos construir”.

 6. Di “no” a 1,000 cosas – “Solamente diciendo ‘no’ es que puedes concentrarte en las cosas que son realmente importantes.”

7. Hazlo simple – “Ese ha sido uno de mis mantras – enfoque y simplicidad. Simple puede ser más difícil que complejo; tienes que trabajar muy duro para mantener claro tu pensamiento para mantenerlo simple. Pero vale la pena al final, porque una vez que lo has alcanzado puedes mover montañas.”

8. Ve por la excelencia – “Sé un estándar de calidad. Algunas personas no están acostumbradas a un ambiente en donde se espera la excelencia.”

9. Rompe las reglas – “Esto es para los locos, los inadaptados, los rebeldes, los alborotadores, las clavijas redondas en los agujeros cuadrados… los que ven las cosas de manera diferente – no son aficionados a las reglas… porque los que están lo suficientemente locos como pensar que pueden cambiar el mundo, son quienes lo hacen.”

10. Sólo se vive una vez – “¿Si hoy fuera el último día de mi vida, haría lo que lo estoy a punto de hacer hoy? Y cuando la respuesta ha sido ‘no’ demasiados días seguidos, sé que hay algo que necesito cambiar.”

**Una cosa más: “No deperdicies tu tiempo viviendo la vida de alguien más. Manténte hambriento. Sé ridículo. Steve Jobs

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¿Qué consejo le darías TÚ a un líder?