¡más vale ahora que tarde!

photo credit: US National Archives’ Photostream

Mis papás se están haciendo viejos. No he estado presente para verlo poco a poco diariamente, pero con cada visita experimente el paso del tiempo más dramáticamente. Hace algunos días, pude pasar un tiempo extendido con mi papá… ya no puede andar de un lugar a otro como solía hacerlo. Se le olvidan las cosas y se confunde fácilmente. Ya no escucha bien. Necesita ayuda para realizar tareas simples.

Es difícil para mí verlo luchar. Estoy segura de que es difícil para él tener que luchar. Era un militar fuerte e independiente en sus años de juventud; no le gusta tener que depender de nadie.

Tengo que admitir que su salud deteriorada y su débil condición me asustan un poco… soy como mi papá en muchas maneras. Siempre he sido energética y fuerte y no me gusta necesitar que otras personas me ayuden. Siempre he tenido una mente ágil y la habilidad de cumplir mis sueños y metas trabajando duro. Me da temor y me siento ansiosa al pensar en cómo la edad me afectará en el futuro.

Más allá de los desafíos físicos, algunas de las cosas más difíciles durante la visita a mi papá fueron sus palabras. Fue muy crítico y acusador con comentarios irracionales y de menosprecio. Podría justificar algo de su comportamiento como un resultado de la senilidad que lo invade, pero la verdad es… no es algo nuevo. Me acuerdo que, cuando yo era más joven, él solía culpar a los demás por algo que él había perdido o por un error que él había cometido.

Realmente no me considero “vieja”… ¡todavía! Pero esta visita a mi papá me ha desafiado a considerar mis propias palabras y acciones hoy. Nancy Ortberg en su libro, Unleashing the Power of Rubber Bandsdice, “…la gente que se resiste al cambio y se aferra a sus viejos hábitos cuando están en sus veintes se vuelven personas que se resisten al cambio y se aferran a sus viejos hábitos cuando son viejos. La gente que acepta el cambio y gravita hacia ideas nuevas en sus veintes son gente que acepta el cambio y gravita hacia nuevas ideas cuando son viejos.”

También he escuchado que al hacernos viejos, nuestros rasgos de carácter negativos no disminuyen sino que se vuelven más pronunciados. Si mis rasgos de carácter y comportamientos de hoy se van a magnificar cuando sea vieja… ¿cómo voy a ser?

Se me ocurrieron algunas preguntas para considerar ahora… ¿Cómo reacciono frente a la enfermedad y el esfuerzo físico? ¿Cómo uso mi tiempo, especialmente cuando mi nivel de energía es bajo? ¿Cómo manejo las limitaciones y la necesidad de pedir ayuda de los demás? ¿Culpo a otros por mis errores? ¿Cómo reacciono al cambio y las ideas nuevas? ¿Qué puedo hacer hoy… para entrar a la “vejez” con gracia?

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¿Qué piensas de prepararse desde ahora para la “vejez”?

cómo animar a otros

Me encanta recibir ánimo de cualquier tipo, ¿a ti no? El ánimo viene en muchas formas: una nota de agradecimiento, palabras positivas, un consejo que ayuda a que alguna de mis ideas avance, un abrazo, una sonrisa…

En un post anterior comparé la motivación y el ánimo. Como parte de la investigación para ese post, les pregunté a algunas mujeres increíbles con quienes trabajo que me respon-dieran las siguientes preguntas: ¿Qué te hace sentir motivada? ¿Qué te anima?

Aprecio su honesta retroalimentación. Mencionaron cosas que hago bien y áreas en las que puedo mejorar. Me tomé la libertad de agrupar sus respuestas en categorías generales que me ayudan a recordar las ideas. Aprendí mucho de lo que ellas compartieron; ¡creo que tu también lo harás!

Demonstrar interés

  • Un interés genuino por lo que está pasando en la vida
  • Un deseo genuino por entender ideas o pensamientos
  • Escuchar
  • Tiempo de calidad al trabajar uno a uno o en cosas de carácter
  • Confrontación/corrección hecha con amor
  • Extender gracia en lugar de juicio por los errores cometidos

Creer

  • Ayuda con áreas específicas de necesidad: organización, disciplina personal
  • Ánimo para desarrollarse en nuevas áreas potenciales
  • Creer en, impulsar y proveer los recursos para visiones/sueños/proyectos

Reconocer/Expresar aprecio

  • Recibir palabras de afirmación, “por favor” y “gracias”
  • Reconocimiento personalizado e informado por cierto trabajo bien hecho, esfuerzo dedicado y/o talentos
  • Expresar apreciación sincera/valor/importancia (dichas/una nota/email) por su trabajo
  • La oportunidad de ver resultados útiles/específicos y el impacto de sus esfuerzos
  • Reconocimiento del crecimiento/progreso en áreas profesionales y personales

Añadir un toque personal

  • Vulnerabilidad de parte del supervisor
  • Un abrazo o una palmada en la espalda
  • Pequeños regalos personalizados – café, coca zero, chocolate 🙂
  • Oraciones

Estoy muy agradecida por el ánimo que he recibido de otras personas cuando lo he necesitado. Quiero mejorar en animar a otros. Esta lista me da muchas ideas… Estoy segura de que puedo encontrar algo aquí que puedo usar cada día para animar a alguien.

¿Qué agregarías a esta lista? ¿Qué te anima?

la motivación y el ánimo

photo gracias a: Motivación stock photo http://www.colourbox.com

Disfruto mucho mentorear líderes jóvenes. Otros me han dicho que soy una persona que anima a otros y después de todos estos años, finalmente creo que es verdad. Por esa razón, cuando fue bajo mi resultado de “motivación” en mi reciente evaluación 360, tomé en serio ese retroalimentación y comencé a hacer algunas preguntas y un poco de investigación.

Originalmente pensé que las dos acciones eran similares y me pregunté ¿cómo podría ser buena en una y débil en la otra? Cuando comparé las definiciones entre animar y motivar, me di cuenta de que hay algunas diferencias clave.

Varios diccionarios definen las dos palabras de la siguiente manera:

Animar – 1: inspirar con coraje, confianza o esperanza, 2: estimular o incitar, 3: dar ayuda o apoyo.  Sinónimos: alentar, estimular o envalentonarse – la idea de armarse de valor o fuerza con un propósito, o aumentar la confianza de alguien especialmente por a un agente externo.

Motivar – 1: otorgar un motivo, 2: incentivar a algo; promover la acción; impulsar. Motivación = una fuerza motivadora, un estimulante o de influencia

También revise la Biblia y había pocas referencias para motivar o motivación – la mayoría de las referencias advierten acerca de motivos equivocados o malvados. El ánimo, por otro lado, aparece al menos 35 veces – frecuentemente asociado con la fortaleza y la perseverancia durante una acción que ya está en proceso.

www.PsychologyToday.com dice que, “La motivación es literalmente el deseo de hacer cosas. Es la diferencia entre despertar al amanecer para salir a la calle o quedarse flojeando en casa todo el día. Es el elemento crucial para establecer y lograr las metas—y las investigaciones muestran que puedes influenciar tus propios niveles de motivación y autocontrol…”

La teoría de los dos factores de Frederick Herzberg, (motivación intrínseca/extrínseca), sugiere que los factores que motivan a la gente pueden cambiar durante la vida, pero el respeto como persona es uno de los factores motivacionales más importantes en todas las etapas de la vida.

Reconozco que básicamente soy una persona que se motiva a sí misma. Me despierto en las mañanas con motivación, estimulación y propósito. No necesito que nadie me mueva a hacer algo… ¡Estoy lista para ir! Mientras el día avanza, sin embargo, me puedo desanimar, agotar o llegar a estar cansada por las luchas, conflictos y desafíos que enfrento que batallan en contra de mis metas y deseos.

Ahí es cuando aprecio el ánimo de otros… un poquito de “¡tú puedes!” o “¡creo en ti!” me ayuda a seguir adelante.

Cuando alguien tiene una visión, un sueño o un llamado, me encanta animarles…hacerles saber que creo en ellos, echarles porras cuando están cansados de la batalla y buscar maneras de proveer los recursos para ayudarles.

Me doy cuenta de que soy débil cuando a otros les falta deseo, visión o motivación…si no tienen una meta, algo que quieren alcanzar, un propósito para la acción, entonces me siento como perdida en cómo ayudarlos.

De mi estudio hasta ahora he aprendido que puedo mejorar en mi habilidad de motivar al comunicar e impartir visión con mayor frecuencia. Puedo trabajar en tratar a la gente con respeto. Quizá una de las cosas más importantes que puedo hacer es orar por la persona. La motivación va a crecer desde el interior… y Dios es el mejor al cambiar el corazón.

Aprendamos más juntos… ¿Te gusta motivar o animar a otros, o quizá te gusta hacer las dos cosas? ¿Cómo lo haces?

fuera de la zona

El otro día mi esposo casi tuvo un accidente automovilístico. Él mencionó que cuando vivíamos en México, siempre estaba alerta, a la defensiva y era precavido al manejar porque era más común que la gente hiciera algo inesperado en el camino. Por otro lado, aquí en los Estados Unidos, como él asumió (equivocadamente) que manejar sería aburrido y que los conductores seguirían las reglas, estaba poniendo menos atención y alguien casi le golpeó el auto directamente de su lado. Ahora está intentando recordar que necesita estar alerta y listo para lo inesperado todo el tiempo, sin importar dónde esté manejando.

¿No es la vida muy parecida a esto? Cuando asumo que la vida será rutinaria y que va a “seguir las reglas” me sacuden las sorpresas que no vi venir. Cuando (equivocadamente) espero que la salud sea automática, que las relaciones estén libres de conflicto o que el trabajo no fuera desafiante, me quedo “fuera de la zona”, la realidad me ciega y me suceden “accidentes”. Me frustran los días de enfermedad, resiento las diferencias de opinión y me irritan los obstáculos que bloquean mis metas.

Por otro lado, si reconozco que mi vida diaria está llena de desafíos, nunca es ordinaria ni monótona, entonces estaré a la defensiva, preparada y continuamente involucrada con lo que me rodea. Esperaré por lo inesperado y haré un esfuerzo extra para asegurarme de que cada día esté física, emocional, intelectual y espiritualmente preparada para lo que sea que pueda suceder en mi camino. No estaré asombrada por las interrupciones, las peleas ni por las barreras, al contrario estaré constantemente atenta y entrenando para cualquier prueba que surja. Me voy a asegurar de haber hecho las preparaciones necesarias – comer bien, descansar, orar, estudiar – para cada día…

No quiero estar “fuera de la zona” al andar por la vida. Quiero estar atenta, ser observadora, considerada y estar lista para actuar… preparada, capaz y dispuesta a responder. ¡Me gustaría evitar tantos accidentes como sea posible!

¿De qué manera tú te quedas “fuera de la zona”? ¿Cómo te aseguras de estar listo para los desafíos de la vida?

una reflexión para el día del padre

Celebrar el día del padre es algo “combinado” para mi.

Crecí con un buen papá…no puedo decir un gran papá… pero un buen papá. A diferencia de muchos otros, él estuvo presente físicamente en nuestro hogar. Él fue piloto de helicópteros de la Fuerza Aérea: autoritario, argumentativo y alcohólico. Nos instruía con las capitales de los estados en la cena, nos parábamos en firmes para las inspecciones de nuestros cuartos y nos sentimos culpables si nos encontraba viendo la televisión durante el día en lugar de estar sacando la maleza en el jardín.

Tengo una fuerte ética profesional, una tendencia a criticar y un carácter muy fuerte por mi papá. Estoy agradecida de que también me dio el deseo de hacer ejercicio, un amor por viajar y por la naturaleza, apreciación por la música clásica y la habilidad de creer en mí misma. Frecuentemente decía, “Si quieres que algo salga bien, tienes que hacerlo tú mismo”. Cuando le pedía su opinión acerca de alguna decisión importante para mi vida, decía, “Yo nunca haría eso, pero eso no significa que tú no debes hacerlo”.

Mi papá no cultivó relaciones profundas – contribuyendo así al divorcio de mis papás después de 25 años. Rara vez ha compartido sueños, preocupaciones o alguna emoción profunda con otros. No creo que él entiende de tener una fe personal en Dios, y creo que eso le causa tener miedo a morir.  Su salud se está deteriorando, a consecuencia de los efectos de una larga vida de adicción al alcohol.

Cuando llega el día del padre, escojo honrarlo por todo lo bueno que ha traído a mi vida… y escojo perdonarlo por el afecto y la comunicación que no existen en nuestra relación y que siempre esperé que existieran. Le agradezco por amarme y apoyarme a su manera y lo libero de mis deseos insatisfechos de que estuviera sobrio, fuera ordenado y que no tuviera favoritismos.

Estoy muy agradecida por la habilidad de construir sobre mi pasado – pero no ser esclava de él. Mi esposo y yo nos hemos sostenido fuertemente a la esperanza de que íbamos a crear una familia y un hogar diferente a los hogares en los cuáles nosotros crecimos…incluyendo lo bueno, pero agregando nuevos elementos de nuestra propia elección también. Sé que algunos de ustedes han tenido experiencias mucho más difíciles con su padre… o que no lo conocieron. Otros han tenido papás geniales. Nuestras familias son parte de nosotros… pero no pueden ser una excusa para nuestros malos hábitos o malas decisiones… o nuestra falta de perdón – siempre hay esperanza de que el Padre Celestial perfecto puede ayudarnos a avanzar y a crear un mejor futuro.

Así que ¡feliz día del padre, Papá! Te amo así como eres. Estoy orando por ti.

¿Cómo es tu papá? ¿Cómo celebras el día del padre?

¿cuánto es suficiente?

He estado en los Estados Unidos por una semana. A veces me siento en casa; otras veces no puedo evitar darme cuenta de las diferencias y sentirme como extranjera en una tierra extraña. Hay muchas cosas que son más grandes, más limpias, más organizadas y más modernas. Las calles no tienen baches, los pasillos son anchos y los espacios de estacionamiento gigantes.

Por otro lado, la gente parece estar más ocupada. “Comen y corren”. Están conectados constantemente a su tecnología – aún en medio de nuestra conversación. Tengo que acordarme de que es un comportamiento normal aquí y no sentirme ofendida.  La gente tiene DEMASIADAS COSAS, pero siempre hablan de querer más. En mi mente aparecen los recuerdos de los niños sin zapatos, casas de una sola habitación y sin cañería, de adultos que no saben leer…

A veces me he sentido literalmente abrumada por el número de opciones disponibles. Comprar en Walmart con mi hermana me causó algunos momentos de “locura”. Filas y filas de diferentes variedades de cereal, queso, café y pan. Me quedé con la boca abierta enfrente de las puertas del helado… ¿Cómo puede uno decidir? ¿Cuántos diferentes tipos de helado puede haber?

Mi siguiente shock me dio al llenar nuestros vasos en una maquina de refrescos con la pantalla touch. Había más o menos 16 opciones en la pantalla: Coca-Cola, Pepsi, Agua Danzini, Powerade, Rootbear, Sprite, Limonada, etc.… pero cada una de esas opciones te lleva a una segunda pantalla con cinco o seis opciones adicionales: ¡cereza, naranja, vainilla, frambuesa, limón, cereza-vainilla, sin cafeína y más!!… y por supuesto, puedes mezclar las bebidas si quieres… ¡así que prácticamente hay un número infinito de combinaciones! ¿Cuántas bebidas diferentes puede querer la gente?

Otro día visitamos una tienda de materiales para manualidades. Ya están disponibles las decoraciones del Día de Gracias y Navidad… junto a las rojas, blancas y azules del 4 de Julio. Mis ojos se llenaron de innumerables velas, canastas, listones, y flores de seda. ¡Los pasillos para hacer la decoración de álbumes de fotografías me quitaron el aliento… tantas calcomanías, papeles, botones y decoraciones en miniatura!! ¿Cuántas opciones de papel necesita la gente?

Parece que me sigo preguntando a mí misma ¿cuánto es suficiente? Pregúntale a mi esposo, las opciones tienden a gustarme. No creo que las hermosas decoraciones son malas… aún Dios hizo muchas partes hermosas de la creación que no parecen tener un valor útil definido… sólo son bonitas y demuestran Su gloria. No creo que de alguna manera sea más inspirador vivir pobre. Yo creo que muchas de estas opciones que estoy experimentando demuestran una creatividad increíble, ingenuidad y deseo de hacer que las cosas sean mejores y satisfagan las necesidades de la gente, pero a veces existe una obvia presencia de glotonería, egoísmo y una actitud de merecer… No tengo una respuesta, pero estoy haciendo la pregunta.

¿Qué piensas? ¿Tú cómo sabes… cuánto es suficiente?

¡dímelo a la cara!

Fui a agarrar mi taza de café favorita esta mañana y la agarradera se sintió extraña, como si estuviera “gruesa”, pegajosa o que no la limpiaron bien. Casi sin pensar la tallé por un segundo y claramente se hizo evidente que fue más que una mala lavada.  Observé con más cuidado (difícil de hacer ya que seguía esperando tomar mi primera taza de café de la mañana), y se volvió obvio que la agarradera era fragmentos pegados juntos.  😦 Alguien había roto la agarradera de la taza, y decidió no decirme, y en lugar de eso pegó la evidencia – Supongo que ¿con la esperanza de que yo no me diera cuenta? ¡Sí seguro! (mis amigos saben que tengo un poco de fetichismo con las tazas…)

Esta situación me recordó a una pregunta “rompe-hielo” que escuché una vez… si estuvieras en casa de un amigo y el baño se tapara después de que lo usaste, ¿le dirías al anfitrión/anfitriona o tratarías de escabullirte sin ser observado y no pasar por la vergüenza de admitir el hecho… y pedir ayuda?

¡Me sorprendió mucho cuánta gente respondió que estaría muy avergonzada como para decir la verdad! Como dueña de casa con el don de la hospitalidad quien tiene MUCHA gente en su casa TODO el tiempo… déjame decirte ¡¡QUIERO SABER si mi baño no está funcionando!! Quiero poder arreglarlo y no quiero que el problema se haga peor con el tiempo (no necesito dar más detalles ¿verdad?).

También QUIERO saber si alguien rompió mi taza… no porque realmente me importe; solamente preferiría en gran manera saber que ser sorprendida por el hecho cuando busco mi taza en la mañana toda adormilada.

Me doy cuenta de que para animar a otros a decir la verdad, necesito responder correctamente cuando lo hacen… y es mucho más fácil responder bien a una taza rota o a un baño que no funciona, que responder bien a una falla de carácter o a una opinión contraria o a una decadente evaluación de desempeño. Es mi responsabilidad invitar agresivamente una retroalimentación veraz y considerar apropiadamente lo que me están diciendo… Esto no siempre es fácil y quiero crecer en ésta área. Mi reacción a la verdad afectará grandemente si la gente va a responder y decirme la verdad cuando la pido.

Ayuda me a aprender más… ¿Prefieres escuchar la verdad? ¿Qué te ayuda a responder bien cuando alguien “te lo dice a la cara”? 

¿tienes la actitud de gratitud?

Estos últimos días he estado sorprendida por un gran contraste en las muestras de agradecimiento.

En una ocasión, una compañera y amiga misionera recibió muchos favores y ayuda, pero hizo solamente comentarios negativos y de queja.

En otra situación, una señorita, por su propia iniciativa, dijo “gracias” varias veces, en medio de un muy ocupado horario, a la gente que había hecho algo lindo por ella.

En ambos casos, las acciones fueron tan notables que una tercera persona, impresionada por este comportamiento, se acercó a decírmelo. Desafortunadamente, una estaba muy animada, pero la otra se sentía frustrada y desilusionada.

He conocido personas que racionalizan su falta de agradecimiento con, “No le agradecemos a la gente por algo cuando solamente están haciendo su trabajo” o “No soy una persona orientada a los detalles. No escribo notas”. No me convencen. En mi opinión, éstas son sólo excusas para justificar la falta de gratitud y la falta de disposición para hacer un esfuerzo.

Hay muchas maneras de expresar gratitud. Cuando era pequeña, mi mamá me enseñó a escribir notas de agradecimiento por regalos o tratos especiales. Enseñamos a nuestros hijos a hacer lo mismo. También les enseñamos a dar “gracias” antes de cada comida, a comer mínimo “una probada” para mostrar gratitud por la comida ofrecida, y a agradecer a la cocinera antes de pararse de la mesa. Al vivir en un país extranjero, vimos muchas muestras de pobreza y necesidad, y nuestros hijos aprendieron a estar agradecidos por todo lo que tenían. En equipos, agradecimos de muchas maneras (diplomas, regalos, compensaciones financieras y de “días libres”).

A veces toma tiempo extra, esfuerzo o incluso un gasto para dar las gracias; es un hábito que aprendemos y podemos mejorar la mayoría de las veces solamente requiere una sincera actitud de gratitud. Yo sé que puedo crecer en mi actitud de agradecimiento… la foto que he agregado a este blog ha estado en facebook y Pinterest y me desafía grandemente.

También puedo aprender de ti… ¿Cómo es tu actitud de gratitud? ¿Cómo das las gracias?

construye una reputación

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Hace algunos días, algo faltaba en mi casa después de que alguien visitó nuestra “venta de garaje”. Estaba muy frustrada porque pensé que esa persona me lo había robado. Al otro día, resultó que yo estaba equivocada; el objeto fue encontrado en un rincón fuera de su lugar. Me sentí mal por mi juicio incorrecto acerca de esa persona y estaba agradecida de que no actué inmed-iatamente bajo mis sospechas. Mientras hablaba del incidente con una amiga, también aprendí algo…

Me di cuenta de que los comportamientos anteriores de esa persona me habían ocasionado pensar que ella sería capaz de robar. En sus visitas anteriores, esa misma persona cambiaba las etiquetas de los precios, las des-pegaba con la esperanza de obtener un precio más bajo y discutía constantemente para conseguir una mejor oferta. Nada de eso es muy malo, pero la acumulación de esos pequeños comportamientos negativos me dejó con la visión distorsionada del carácter de esa persona.

Comencé a pensar acerca de cómo las aparentemente pequeñas elecciones diarias insignificantes acerca de nuestras palabras y acciones construyen una reputación y otras personas predeterminan sus expectativas de comportamientos futuros basados en esa reputación.

Empecé a considerar…¿de qué manera mis acciones construyen mi reputación con los demás? Basada en mi comportamiento anterior, ¿cómo creen los demás que reaccionaré en una situación futura? Si algo se pierde, ¿ellos creerían que yo lo robé?

Ahora, quizá robar no es un problema para mí, pero si hay chismes corriendo por ahí, ¿pensarían los demás que yo lo empecé? Si alguien está lastimado, ¿sospecharían los demás que yo fue la causante? Si alguien se siente poco apreciado, ¿considerarían otros probablemente que fue mi culpa? ¿Los demás evitan hablar conmigo porque esperan que yo reaccione con palabras de crítica o sea demandante?

O, reflexionando en cómo he hablado y respondido en el pasado, ¿los demás pueden contar con mi ayuda? ¿Pueden esperar que yo les diga la verdad? ¿Creen que trataré a otros con gracia y amor? ¿Qué voy a manejar la situación con integridad? ¿Qué voy a tener paciencia?

Preguntas desafiantes que hacer… ¿De qué forma mis palabras y acciones diarias están construyendo mi reputación? Basados en mi reputación, ¿cómo esperan los demás que yo me comporte? 

¿quién eres?

Las últimas semanas han estado llenas de reuniones de despedida, tiempos especiales para decir adiós después de 17 años aquí en México. Ha sido con gente que conocí cuando recien llegamos aquí y otros que han llegado recientemente a mi vida. Personalidades y habilidades tan diferentes y actividades compartidas que le han dado forma a mi experiencia.

Un poco de reflexión me hizo recordar algo que aprendí hace mucho tiempo acerca de personas diferentes que pasan por nuestra vida… aquí está mi versión de algunas de ellas:

VTP (very treasured people) = gente muy atesorada

Estas personas son increíbles y únicos en su especie. Familia. Amigos cercanos. Mentores. Animadores. Estos son a quiénes extraño cuando no estoy con ellos, cuyos e-mails abro inmediatamente cuando los recibo, que corro para contestar sus llamadas. Ellos son quiénes realmente se preocupan por mí; que saben que no soy perfecta, pero que me aceptan, me perdonan, me aman, y oran por mí. En la mayoría de los casos, esta relación es recíproca—también soy VTP para ellos. Este es un grupo élite; son gente muy atesorada que han hecho que mis ojos se llenen de lágrimas y a quienes he abrazado muy fuertemente porque no quiero soltarlos nunca.

VIP (very important people) = gente muy importante

Puede ser que no sea muy cercana con esta gente, pero igual son muy especiales para mí. Siempre disfruto estar con ellos; me encanta escuchar acerca de su vida y su familia. Frecuentemente me gustaría pasar más tiempo con ellos. Estas personas son dadores no tomadores. Agregan cosas a mi vida. Son personas soñadoras, que aprenden, que hacen. Me motivan por su corazón y sus acciones. Son positivos, auténticos y crecen. Ellos han desafiado mis opiniones, han mejorado mis ideas, me han confrontado y hemos arreglado nuestros conflictos cara a cara. La gente muy importante pone una sonrisa en mi rostro cuando estamos juntos y espero con ansías estar con ellos otra vez. Estoy agradecida de tener tantas personas de este tipo en mi vida. Mi vida es enriquecida por ellos.

VDP (very draining people) = gente muy agotadora

Desearía que no existiera esta categoría, pero los VDP’s son parte de mi vida también. Afortunadamente, no son un grupo grande. Algunas de estas personas son basicamente “amables”, pero necesitadas… tomadores en lugar de dadores. Solamente me buscan cuando necesitan algo. Por otro lado, algunas de estas personas no son tan amables… son negativos, críticos y usualmente se están quejando de algo. Hablan a mis espaldas en lugar de aclarar las cosas conmigo; critican en vez de ayudar; han herido amigos queridos míos. Estos son quiénes ofrecen el obligado y superficial apretón de manos o el beso en la mejilla, pero que rara vez hacen contacto visual. Honestamente no voy a extrañarlos…

Cada persona que ha tocado mi vida me ha ayudado a formar mi carácter, al igual que yo lo hago por otros. Los VDP’s (gente muy agotadora) en mi vida, de hecho, me han enseñado lecciones importantes acerca de encontrar una identidad verdadera, establecer límites saludables y de las cosas que no quiero hacerle a los demás. Necesito limitar el tiempo que paso con la gente que me agota. Mark Twain dijo, “Manténte alejado de las personas que tratan de disminuir tus ambiciones. La gente pequeña siempre hace eso, pero la gente grandiosa realmente te hacen sentir que tú, también, puede llegar a ser grandioso.” Espero y oro, al aprender y crecer, que yo aparezca pocas veces en la lista de gente VDP’s de los demás.

Por otro lado, me gustaría ser VIP (gente muy importante) para muchos – quiero agregar cosas a la vida de los demás: un abrazo, una carcajada, un recurso, un oído atento… ¡y ser alguien VTP (gente muy atesorada) para algunos es una bendición increíble! ¡Necesito asegurarme de pasar mucho tiempo con estas pesonas!

¿Y tú? ¿Sabes quiénes son las personas VTP, VIP y VDP en tu vida? ¿Estás pasando el tiempo necesario con cada grupo?… y ¿quién eres tú para otros?