fuera de la zona

El otro día mi esposo casi tuvo un accidente automovilístico. Él mencionó que cuando vivíamos en México, siempre estaba alerta, a la defensiva y era precavido al manejar porque era más común que la gente hiciera algo inesperado en el camino. Por otro lado, aquí en los Estados Unidos, como él asumió (equivocadamente) que manejar sería aburrido y que los conductores seguirían las reglas, estaba poniendo menos atención y alguien casi le golpeó el auto directamente de su lado. Ahora está intentando recordar que necesita estar alerta y listo para lo inesperado todo el tiempo, sin importar dónde esté manejando.

¿No es la vida muy parecida a esto? Cuando asumo que la vida será rutinaria y que va a “seguir las reglas” me sacuden las sorpresas que no vi venir. Cuando (equivocadamente) espero que la salud sea automática, que las relaciones estén libres de conflicto o que el trabajo no fuera desafiante, me quedo “fuera de la zona”, la realidad me ciega y me suceden “accidentes”. Me frustran los días de enfermedad, resiento las diferencias de opinión y me irritan los obstáculos que bloquean mis metas.

Por otro lado, si reconozco que mi vida diaria está llena de desafíos, nunca es ordinaria ni monótona, entonces estaré a la defensiva, preparada y continuamente involucrada con lo que me rodea. Esperaré por lo inesperado y haré un esfuerzo extra para asegurarme de que cada día esté física, emocional, intelectual y espiritualmente preparada para lo que sea que pueda suceder en mi camino. No estaré asombrada por las interrupciones, las peleas ni por las barreras, al contrario estaré constantemente atenta y entrenando para cualquier prueba que surja. Me voy a asegurar de haber hecho las preparaciones necesarias – comer bien, descansar, orar, estudiar – para cada día…

No quiero estar “fuera de la zona” al andar por la vida. Quiero estar atenta, ser observadora, considerada y estar lista para actuar… preparada, capaz y dispuesta a responder. ¡Me gustaría evitar tantos accidentes como sea posible!

¿De qué manera tú te quedas “fuera de la zona”? ¿Cómo te aseguras de estar listo para los desafíos de la vida?