tributo a un amor

IMG_5818 smallJesse amó abundante, creativa y sacrificialmente. Un hombre con fallas y debilidades humanas, le entregó todo su corazón a mi mamá cuando se casó con ella. Nunca hubo duda alguna – su amor fue grandioso – podría haber sido su mayor testimonio en esta tierra – su incuestionable amor por ella.

Siempre me impresionó que nunca salió de la casa sin darle un beso de despedida a mi mamá. Ellos disfrutaron tiempo juntos – vacaciones familiares, sembrar flores, viajes a la playa, reuniones con amigos de antaño. Placeres simples llenaron sus últimos días – caminatas tranquilas para ver a los patos del estanque cercano, ver deportes por la TV, un día en el casino.

Le compró todo lo que creyó que la haría feliz. Quería consentirla y devolvía y compraba las cosas de nuevo hasta que fuera justo lo que ella quería. Mi mamá no siempre fue fácil de complacer, pero él nunca dejó de intentarlo.

Preparaba sus comidas favoritas. Las favoritas de Nuevo México – enchiladas y estofado de chile verde – eran las deliciosas especialidades. Jesse mantenía el tazón de helado y la taza de café de mamá siempre llenos.

Como suele suceder, no faltaban las palabras de impaciencia y molestia en ocasiones, pero también se reconocía el error en eso y llegaban las disculpas y perdón rápido.

Jesse no sólo amó a mi mamá, sino a la familia también. Siempre nos hizo sentir cordialmente invitados a su casa, nos saludaba y se despedía de nosotros con un abrazo. Preguntaba por nuestros hijos y se alegraba en los logros que éstos tenían.

Cuando Jesse estuvo muy enfermo en el hospital, le dijo a un amigo que tenía que ir a casa para cuidar de mi mamá. Él quería cuidarla hasta el último instante.

Dios tenía otros planes. Se llevó a Jesse antes que a mi mamá, a pesar de que es ella la que tiene cáncer de etapa cuatro. Mi mamá terminó cuidándole a él, tiernamente limpiando, calmando, permaneciendo a su lado. El “plan” no era que él se fuera primero, pero le dio a mi mamá la oportunidad de dulcemente regresar ese amor en sus últimos días. Ella lo extrañará mucho.

Jesse ha puesto un estándar muy alto. Sé que yo podría hacer más para demostrar amor por otros cada día.

Cuando me haya ido, me pregunto qué es lo que la gente dirá acerca de cómo les amé…

¿Demuestras un amor abundante, creativo y sacrificial por otros?

¿cómo quieres ser recordado?

Bob Morgan memorial

¿Cómo quiero ser recordada cuando yo muera? No es algo que pienso muy a menudo… o quiero pensar.

Sin embargo, el asistir a un servicio memorial este fin de semana pasado me hizo pensar en las cosas que muchas veces estoy demasiado ocupada como para tener en mente.

Mi suegro falleció hace un par de semanas (cerca de un año después de su amada esposa, Nancy) y nos reunimos por un tiempo muy especial con la familia y los amigos para compartir historias, abrazos, lágrimas y tiempo juntos. La comida, la música y los recuerdos llenaron los días. Recordamos a Bob como familiar, amigo, entrenador y fiel esposo.

La vida de Bob no comenzó sin desafíos. Su padre abandonó a la familia cuando Bob era joven y Bob vagó por las calles sin supervisión con sus amigos “los ratas del río”. Hay un montón de historias sobre sus aventuras y travesuras… y probablemente algunas que siguen siendo secretos! Bob le dió el crédito a los marines y al baloncesto por cambiar su vida, enseñándole la disciplina, los valores y el compromiso que caracterizó su vida posterior.

En el memorial de Bob, vimos pancartas de fotografías y presentaciones de video y escuchamos algunas de sus canciones y personas favoritas compartir sobre su vida. Viviendo más de 80 años, Bob dejó un legado duradero.

PERSONAL – Bob invirtió su vida con pasión en las cosas que amaba y disfrutaba. Bob sirvió con valentía y orgullo en los marines. Después de su período de servicio, Bob dedicó su vida a su amor por el baloncesto. Jugó en la universidad y luego entrenó durante muchos años; en 1971 ganó el campeonato de baloncesto de los chicos de la secundaria del estado de Wisconsin… y muchos años después, salió de su retiro para entrenar a un equipo de niñas de una ciudad pequeña, que nunca habían ganado, y las llevó a su única temporada ganadora. A Bob le encantó el “Lago”: la pesca, paseos en pontón y las vistas espectaculares de temporada desde su porche. También le gustaba todo tipo de música y cantó y tocó con entusiasmo a lo largo de los años con sus amigos y familiares. Él era famoso por cantar karaoke la canción “What a Wonderful World” (Qué mundo maravilloso) al estilo Louis Armstrong, y lo cantamos en su servicio.

¿Qué te apasiona?
¿Estás invirtiendo tu tiempo, tus habilidades, tu energía y tus recursos allí?

RELACIONAL – Incluso sin ejemplos fuertes en su niñez, Bob dejó un legado de fuertes lazos familiares y lealtad. Bob adoraba a su esposa Nancy; era obvio para todos los que los conocían. Su familia se echó a reír juntos, lloraron juntos, discutieron y se perdonaron unos a los otros… siempre para estar unidos y disfrutar de tiempo juntos. Bob también desarrolló amigos a largo plazo de todos los ámbitos de la vida. Él fue muy amable e ingenioso y tenía un lugar especial en su corazón para los desvalidos. La fogata Morgan siempre ofrecía una cálida bienvenida a familiares y a amigos queridos-como-familiares.

¿Cómo son tus relaciones?
¿Son de compromiso, amor, lealtad y profundas?

FINANCIERO – Bob era un maestro de secundaria y un entrenador… no son profesiones altamente pagaaos. Sin embargo, Bob y Nancy eran excelentes administradores de sus recursos. En la vida, dieron regalos con mucho cariño y viajaron con frecuencia a visitar a la familia. Ellos abrieron su casa y su corazón a muchos, algunas para visitas cortas, otros para el cuidado a largo plazo. Ellos invernaron en Padre del Sur, Tejas desde hace muchos años, disfrutando de un clima cálido y amigos queridos. Cuando murieron, dejaron en herencia a sus hijos. Fueron generosos en la vida y en la muerte. 

¿Eres un buen administrador de lo que has ganado / recibido?
¿Eres generoso con los demás?

FE – Bob y Nancy ambos demostraron una fe personal y animaron lo mismo en otros. Ellos asistieron a la iglesia fielmente a través de los años, aunque la denominación en particular no era importante. Personalmente, estoy agradecida por la forma en que animaron a nuestra familia misionera y oraron por nosotros, incluso cuando sabían que nuestras elecciones de fe significaban que nuestra familia nunca iba a vivir cerca de ellos. Tanto Bob y Nancy entendieron el perdón como don de Dios y tuvieron paz cuando murieron.

¿Dónde estás en tu camino de fe?
¿Estarías en paz con Dios, si fueras a morir hoy?

Bob y Nancy me han ayudado a reflexionar sobre mi propio “mundo maravilloso” y el legado que quiero dejar atrás… ¿Y tú? ¿Cómo quieres ser recordado?

día lluvioso – corazón embarrado

photo

Esta mañana lluviosa es mi corazón hoy – gris, nebuloso, frío, embarrado y sin ningún deseo de hacer el trabajo productivo. Quiero volver a la cama, envolverme en la comodidad de mantas suaves, tomar café… y olvidarme del mundo real.

¿A veces tienes días como este?

Intelectualmente lucho contra mi estado de ánimo… Necesitamos la lluvia. Es bueno para las plantas. Hemos tenido una fuerte sequía – debería estar agradecida. La lluvia va a terminar pronto y el sol me animará de nuevo. Yo puedo hacer esto. Simplemente levantarme y moverme.

Mi razonamiento no ayuda mucho. Simplemente estoy de mal humor hoy.

Hay razones legítimas para mi estado de ánimo. La lluvia es realmente t.o.r.r.e.n.c.i.a.l.  El camino montañoso de tierra es realmente muy e.m.b.a.r.r.a.d.o. y no en buen estado para la conducción.

El padre de mi marido se muere en otra ciudad y las conversaciones se centran en tomar las decisiones de cuidados paliativos, las opciones de vuelos, mantener a la familia informada y las implicaciones para el horario de mi “otra” vida y nuestro próximo viaje internacional. Las emociones en mi corazón y los pensamientos de mi mente son igual de grises, nebulosos y embarrados como el mundo fuera de mi ventana.

Es comprensible.

Algunos días no están llenos de sol. Algunos días son grises y tristes y no mis favoritos. Algunos días no son productivos… o sí? A veces el hacer menos significa tiempo para la reflexión, las conversaciones a nivel de alma, la oración nutritiva, el luto curativo, el descanso necesario…

Normalmente soy una persona activa, de tipo A, que disfruta del sol, pero estoy aprendiendo a aceptar mis días de lluvia y mis pensamientos nebulosos también. Son una parte de mi vida, inevitables e ineludibles… incluso tienen propósito. La limpieza y el nuevo crecimiento provienen de la lluvia… para la tierra y para mí.

¿Cómo manejas los días grises en tu vida?

____

** Actualización: Mi suegro falleció el Sábado, el 14 de septiembre. Mi marido voló para estar con él en sus últimas horas. Agradecemos sus oraciones por la familia.

aprender a través de perder

bracelet

El cáncer es un enemigo horrible.

No discrimina y ataca a todo tipo de personas.

Demasiadas veces la enfermedad gana la batalla.

Mi mamá tiene cáncer terminal. Me pongo esta pulsera cada día para recordarme orar por ella.

Acompañé a mi mamá a su cita de quimioterapia el otro día. Porque vivo en un estado diferente, ésta es la primera vez que tuve la oportunidad de conocer a su médico y acompañar a mi mamá durante su tratamiento. Mis hermanas han estado con mi madre muchas veces para estas infusiones; estoy muy agradecida por ellas. Lo consideré un privilegio poder ayudar este tiempo.

El proceso fue así…

  • Llegar temprano al edificio moderno y estéril. Llegar al escritorio # 1. Sentarse y esperar.
  • Pagar en el escritorio # 2. Sentarse y esperar. Platicar.
  • Charlar un poquito con las amables, gentiles y cuidadosas técnicos y auxiliares. Responder a las preguntas. Llenar el papeleo. Comprobar pulsera.
  • Tomar el elevador arriba. Llegar al escritorio # 3. Responder a las preguntas. Llenar el papeleo. Comprobar pulsera. Está lleno. Muchas personas calvas con turbantes, usando andadores o bastones vienen y van. Sentarse y esperar. Le llaman a mi mamá a preparar los exámenes del laboratorio.
  • Tomar el elevador abajo una planta. Sentarse y esperar. Llevar agua y café a mi mamá.
  • Caminar a la sala de examen. Sentarse y esperar.
  • Breve chequeo con el médico. Él habla rápido con un acento y un vocabulario médico difícil de entender, pero también comunica calidez y atención. No tiene respuestas fáciles para los dolores de las piernas y la debilidad, pero él anima a que ella tenga objetivos, una lista de sueños para lograr y ejercicio ligero.
  • Visitar escritorio # 4 para programar la próxima cita de quimioterapia y escaneo completo del torso para evaluar la eficacia de la quimioterapia.
  • Tomar el elevador hacia arriba. Sentarse y esperar, mientras comprueban los resultados de laboratorio y mezclan las drogas.
  • Mover a la silla de la infusión. Responder a las preguntas de la joven enfermera. Comprobar pulsera con las bolsas de las drogas. Conectar el puerto al tubo.
  • Anti-náusea medicamento – 10 minutos. Enjuague. Primera droga – 15 minutos. Enjuague. Segunda droga – 1 1/2 horas.
  • Compartirle algunas fotos en mi iPad. Visitar con los otros pacientes cercanos. Charlar sobre la vida, los nietos, el clima, pelucas, el grupo de apoyo. Hablar acerca de la vida y la muerte. Comer el almuerzo. Compartir de los sentimientos, los miedos, los cambios de estilo de vida.
  • La enfermera desconecta el tubo y conecta la bomba para los próximos dos días.
  • Tomar el elevador hacia abajo. Salir del hospital, agradecidas por otro día y el tiempo juntas.

Un proceso de siete horas en total que se repite cada dos semanas, hasta que las drogas ya no son eficaces contra el cáncer o los efectos secundarios son demasiado difíciles para mi mamá. Este tratamiento no curará el cáncer. Es terminal. Estoy perdiendo a mi mamá.

Al procesar las emociones, aprendo apreciar cada regalito… mi mamá tiene fe y paz. Ella todavía tiene su pelo y camina por su cuenta, aunque lentamente. Ella tiene buenos días cuando puede salir con sus amigos. Mi mamá recibe muy buen cuidado por parte de su familia y el personal médico. Ella es amada.

Una enfermedad cambia la vida y a veces la termina, pero la enfermedad no define la vida. Existe más.

¿Tú o uno de tus seres queridos se han enfrentado con una enfermedad mortal? ¿Qué has aprendido de esta experiencia?

haz que cada día cuente

Hace unos días, un hombre murió mientras paseaba en su bicicleta. Era un hermoso domingo por la tarde en una tranquila colonia no muy lejos del parque. Estaba en buena condición física, felizmente casado, padre de tres hijos jóvenes. Un chico de 18 años tomó la tonta decisión de manejar bajo la influencia de drogas, y en un momento, un buen hombre murió.

La vida es sólo un suspiro.

Estoy sacudida por la temprana “ida a casa” de este hombre… Estoy segura que él planeaba muchos años más de trabajo y juego. Se cuidaba a sí mismo. Estoy segura de que su esposa no imaginaba vivir el resto de su vida sola sin él. ¡Qué cambio tan inesperado y doloroso! Oro por ella, esperando que no tenga nada de que arrepentirse de sus últimos días… semanas… años juntos.

Y me doy cuenta de que vale la pena repetirlo… ¡Vive cada día como si fuera el último de tu vida! No dejes para mañana lo bueno que puedes hacer hoy, porque podría no haber una mañana. ¡Aprovecha el día! Vive bien. ¡Haz que cada día cuente!

Di “te amo”. Perdona. Escucha bien. Descansa. Juega. Llama a tu familia.
Empieza a hacer ejercicio. Ora. Huele las flores. Lee. Da un abrazo. Baila.
Canta. Disfruta un postre delicioso. Di “gracias”. Llora con un amigo/a.
Enciende una vela. Ayuda a alguien. Arulla a un bebé. Ríete fuerte.

No tengas de qué arrepentirte.

Yo necesito escuchar este recordatorio todos los días.

¿Qué tal tú? ¿Cómo haces que cada día cuente?