¡sé parte de un movimiento!

Mi organización cree fervientemente en los movimientos, pero rara vez conozco a alguien que haya visto o haya sido parte de uno. He tenido el privilegio de ser parte de dos – en uno como participante clave, en el otro como mentora/asesora. Esas experiencias fueron emocionantes, vigorizantes, divertidas, desordenadas, satisfactorias y también requirieron de mucho trabajo. Ambas oportunidades fueron un sueño hecho realidad… y me encantaría ayudar con muchos más. Al estar leyendo para mi maestría, leí un capítulo acerca de los movimientos en el libro de Parker J. Palmer, The Courage to Teach (La valentía para enseñar). El libro enumera cuatro etapas de los movimientos que reconocí inmediatamente. Creo que entenderlas podría ayudarnos a ver muchos movimientos en los años venideros.

Etapa 1 – Suficiente de tener una vida dividida

Los movimientos comienzan cuando alguien decide: “No lo soporto más. No puedo vivir una vida externa que es tan diferente a las convicciones de mi corazón.” En el ministerio esto significa que seguiré el corazón de Dios y haré lo que sea necesario, iré a donde tenga que ir para ganar __________ (completa la línea: mujeres, estudiantes, profesionistas, atletas…) para Cristo… porque esto es lo que Él me ha llamado a hacer. A pesar de lo que pudiera parecer en mis circunstancias y con mis dones, no voy a dejar que el desánimo, el miedo, la ocupación, los hijos pequeños, el desinterés de la organización o las críticas de los demás se interpongan en mi camino. No culparé a nadie más o a la organización por mis carencias – ¡Seré honesto conmigo mismo! Nunca vamos a ver que Dios construya más movimientos espirituales, sino llegamos individualmente a este punto en nuestro corazón.

Etapa 2 – Apoyo en comunidad

El siguiente paso es compartir con alguien más nuestra semilla de mostaza de fe y convicción, admitir frente a alguien más que quiero ser y hacer algo nuevo. Es muy fácil que nuestro entusiasmo se muera si no contamos con el ánimo de los demás. La comunidad puede ser nuestra familia, nuestro equipo, algunos amigos – cualquier compañero que piense como nosotros. Nuestra comunidad nos da consuelo mutuo (“No, no estás loco.”), un vocabulario en común para nuestra visión y a menudo las habilidades y la capacitación necesarias para hacer nuestro sueño realidad. Trabajar juntos en un equipo dinámico y saludable es una de las partes más sinérgicas del movimiento.

Etapa 3 – Hazlo público

Un verdadero movimiento no se esconde a puertas cerradas ni manipula a su gente en secreto. Un verdadero movimiento comparte su visión y sus recursos con otros, busca retroalimentación para mejorar y se asocia con otros para lograr un mayor impacto. A veces parece que fuera más fácil quedarse pequeño y privado, pero entonces perderíamos la oportunidad de desafiar e influenciar a otros y perderíamos la bendición de trabajar y aprender de ellos. Recibir retroalimentación de los demás nos ayuda a evitar el sentimiento de superioridad moral, el egocentrismo y la auto-suficiencia… y nos ayuda mantenernos enfocados en el Reino.

Etapa 4 – No hay nada mejor

Una vez que hayamos comenzado a experimentar el fruto del movimiento spiritual ¡no hay nada más inspirador! La multiplicación descontrolada, la verdadera transformación de los discípulos, el crecimiento de nuestro carácter – todo esto trae un sentimiento de satisfacción que dice: “¡Esto vale la pena, no hay precio que fuera demasiado alto que no pagaría ni hay algún premio que valga más!” No quiero estar involucrada en nada que sea menos que esto.

¿Has sido parte de un movimiento? ¡Por favor cuéntame de eso! Me encantaría aprender de ti…

¿eres peligroso?

Vi este Credo por primera vez en un post en el  post de Judy Douglas:                            Are You a Dangerous Woman? (¿Eres una mujer peligrosa?) en su blog:   www.inkindle.wordpress.com  (Gracias, Judy!)

El Credo fue escrito por Lynne Hybels, escritora, oradora y esposa de Bill Hybels. Ella lo escribió como “El credo de la mujer peligrosa” y se presenta aquí como fue impreso en el programa de la conferencia Synergy (Sinergia) 2008.

Aunque fue escrito específicamente para mujeres, ¡creo que es poderoso para cualquier persona!

El credo de la mujer peligrosa:

Querido Dios, por favor conviértenos en mujeres peligrosas.

Que podamos ser mujeres que reconocen tu poder para cambiar y crecer

Y estar radicalmente vivas para Dios.
Que podamos curar heridas y enderezar lo incorrecto.
Que podamos llorar con aquellos que lloran

Y hablar por aquellos que no pueden hablar por sí mismos.
Que podamos apreciar a los niños, abrazar a los ancianos y empoderar a los pobres.
Que podamos orar con fuerza y enseñar sabiamente.
Que podamos ser líderes fuertes y amables.
Que podamos cantar de alegría y confrontar el miedo.
Que nunca dudemos en dejar que la pasión nos impulse, la convicción nos obligue

Y que el enojo justificado nos dé energía.
Que podamos dar miedo a todo lo que es injusto y maligno en el mundo.
Que podamos desmantelar los sistemas abusivos y callar las mentiras con la verdad.
Que brillemos como estrellas en esta generación oscurecida.
Que podamos derramar bondad en el nombre del Señor y por el poder de Jesús.
Y que en ese mismo nombre y por ese mismo poder podamos cambiar el mundo.
Querido Dios, por favor conviértenos en mujeres peligrosas. Amén.

Yo quiero ser una mujer peligrosa.  ¿Y tú? 

control de la ira 1

¿Alguna vez has estado tan frustrado y enojado que no estabas seguro de lo que podrías llegar a hacer? Alguien no hizo lo que le tocaba, te dejó desprotegido, te criticó injustamente, o tomó el reconocimiento que no le correspondía… Al estar asesorando a alguien con su ira el otro día, me di cuenta de que me estaba “hablando a mí misma”. Decidí mejor escribir mis propios consejos… ¡quizá los necesitaré mañana!

1. Ventilar y validar – He aprendido que está bien “sacarlo” con una persona CONFIABLE. La ira y la frustración son normales, casi siempre válidas y parte de la vida. Es mucho mejor verbalizar la frustración que ahogarla en comida, drogas o alcohol…o armarme de valor y golpear a alguien. Una persona confiable no usará mi reacción en mi contra, pero puede “alejarme” de mi propio razonamiento, ver un poco de humor en mis emociones extremas o guiarme hacia Dios y la verdad espiritual en la situación – todo esto es bueno para mí y parte del proceso.

2. Considerar mi parte – Una vez que ya me calmo un poco, el siguiente paso es estar dispuesta a considerar que también pude haber tenido un poco de responsabilidad en el problema o por lo menos que puedo aprender algo a través de la situación. No importa lo que los otros hayan hecho, primero debo verme a mí misma y ver lo que puedo cambiar en mí… No quiero caer en la trampa de siempre culparles a los demás ni tener una mentalidad de víctima.

3. Encontrar algo bueno – Cuando estoy enojada, sólo puedo ver lo malo; estoy cegada a cualquier elemento positivo. Estamos en una batalla espiritual y nadie está exento. La historia prueba que nuestro enojo puede transformarse en juicio, estereotipos, u odio a todo un pueblo – un montón de cosas repugnantes. En lugar de eso, puedo pedirles ayuda a unos amigos o a Dios y disciplinarme para encontrar algo por lo cual puedo estar agradecida en medio de las circunstancias difíciles.

4. Hacer un seguimiento – A veces necesito lidiar con la causa de la frustración y la ira y al iniciar una conversación difícil, reclamar restitución, o aplicar consecuencias… si recae bajo mi autoridad o mi responsibilidad, necesito hacer un seguimiento y llevar a cabo la acción apropiada – no solamente dejar que se resbale y seguir quejándome a espaldas de la gente. Si no hay “algo” que pueda hacer, ¡de todas formas puedo revisar los pasos del 1 al 3!

¿Cómo manejas tú la ira?

correr por mi vida

runner free digital photo Sura Nualpradid

Mi cumpleaños me hizo pensar en cómo quiero invertir los siguientes años de mi vida. A menudo la salud física contribuye a alcanzar otros sueños, así que me motivé para perder peso e incrementar mi rutina de correr.

En el proceso aprendí acerca de alcanzar otras metas en la vida:

  • Mejorar toma tiempo – Generalmente no soy una persona paciente; prefiero resultados instantáneos. Sin embargo, estoy aprendiendo a perseverar y confiar en el proceso. Hubo semanas que no perdí ni un gramo. Me quise dar por vencida, pero si seguía haciendo las cosas correctamente, finalmente bajaba de peso. También a veces quiero darme por vencida en otras áreas de la vida – hábitos que no puedo dejar, cambios que no puedo hacer, relaciones que no funcionan como yo quiero. Si dejo de intentar, garantizo que no voy a mejorar nada, pero si le doy tiempo y hago las cosas correctas, ¡potencialmente veré resultados!
  • Mejorar cuesta trabajo – Nunca me ha gustado correr; para mí es pura disciplina. Algunos días me siento muy bien; otros días mis pies sienten como plomo. Frecuentemente si me esfuerzo y paso las primeras incomodidades, me empiezo a sentir mejor y llego más lejos de lo que pensé. Ningún gran atleta alcanza el éxito sin practicar constantemente, sin mucho sudor y sin dolor. Tampoco yo mejoraré – personal o profesionalmente – sin hacer un esfuerzo intencional. He encontrado que una evaluación honesta (como un 360) y un plan personal de desarrollo, acompañado de un mentor o asesor pueden ayudar mucho a que crezca y mejore.
  • Planea para días fáciles y días difíciles – Un plan de entrenamiento permite días intensos y días de descanso. El sobre esforzarse todos los días inevitablemente resultará en lesiones y en agotamiento. La vida es similar. Hay días cuando tengo que dar más de lo que tengo para poder manejar un conflicto, servirle a alguien o cumplir con algo a tiempo; hay días cuando necesito descansar. Sin descanso, no tengo la energía que necesito para los tiempos difíciles; estoy resentida y cansada. Cuando estoy regularmente refrescándome y rejuvenecida, tengo la energía y la fuerza que necesito para hacer ese esfuerzo extra – aún cuando es difícil.
  • Soy única – Mi esposo puede comer muchas más calorías que yo y todavía perder peso. Pero, no soy mi esposo y mi plan para perder peso no es el mismo que el de él; mi plan para el ejercicio no es el mismo que el de él… ¡tampoco mi plan de vida es igual que el de él! Necesito dejar de compararme – ¡y de quejarme! – y encontrar lo que va a funcionar para mí. Muchas veces quiero “copiar y pegar” los dones, habilidades y experiencias de alguien más en mi propia vida, pero Dios tiene un plan singular e individual para mí. 
  • Mejorar se pone más difícil – Mucha gente puede correr una milla o unos primeros kilos, pero mantenerse en el peso ideal o correr un maratón es un desafío más grande. Por más que me hubiera gustado “merecer” un camino más fácil por mis logros pasados, así no es cómo funciona la vida real. En lugar de eso, mientras más grande estoy, mientras más responsabilidades tengo, mientras más liderazgo tomo, ¡es más difícil mejorar! No hay “bajada”; siempre habrá “subidas” y no quiero que esta verdad me sorprenda ni me desanime.
¿Cuáles principios te ayudarán a alcanzar a tus metas?

¿qué podemos aprender del iMentor Steve Jobs?

Steve Jobs tuvo un impacto increíble en Apple. ¿Qué principios podemos aprender de él? Me topé con esta desafiante presentación en:  http://www.beatthemonster.com/blog.  ¡Muy buenos consejos para cualquier líder!

1. Sigue tu corazón – “Tu trabajo va a ocupar gran parte de tu vida y la única forma de estar completamente satisfecho es hacer lo que crees que es un trabajo genial. Y la única manera de hacer un trabajo genial es amar lo que haces. Si todavía no lo encuentras, sigue buscando. No te conformes.”

2. Haz una abolladura en el universo – “No me importa ser el hombre más rico del cementerio…ir a dormir en la noche diciendo que hemos hecho algo maravilloso, eso es lo que me importa a mí”.

3. Piensa diferente – “Pon en marcha tu cerebro. Las ideas nuevas vienen de ver algo, hablar con la gente, experimentar, hacer preguntas y de ¡salir de la oficina!”

4. Vende sueños, no productos – “Tus clientes sueñan con tener una vida mejor y ser más felices. No muevas productos, enriquece vidas”.

5. Haz productos para ti mismo – “Pensamos que la Mac vendería billones, pero no construimos la Mac para nadie más. La construimos para nosotros. Éramos el grupo de gente que juzgaría si sería genial o no. No íbamos a salir y a hacer una investigación de mercado. Solamente queríamos construir la mejor cosa que pudiéramos construir”.

 6. Di “no” a 1,000 cosas – “Solamente diciendo ‘no’ es que puedes concentrarte en las cosas que son realmente importantes.”

7. Hazlo simple – “Ese ha sido uno de mis mantras – enfoque y simplicidad. Simple puede ser más difícil que complejo; tienes que trabajar muy duro para mantener claro tu pensamiento para mantenerlo simple. Pero vale la pena al final, porque una vez que lo has alcanzado puedes mover montañas.”

8. Ve por la excelencia – “Sé un estándar de calidad. Algunas personas no están acostumbradas a un ambiente en donde se espera la excelencia.”

9. Rompe las reglas – “Esto es para los locos, los inadaptados, los rebeldes, los alborotadores, las clavijas redondas en los agujeros cuadrados… los que ven las cosas de manera diferente – no son aficionados a las reglas… porque los que están lo suficientemente locos como pensar que pueden cambiar el mundo, son quienes lo hacen.”

10. Sólo se vive una vez – “¿Si hoy fuera el último día de mi vida, haría lo que lo estoy a punto de hacer hoy? Y cuando la respuesta ha sido ‘no’ demasiados días seguidos, sé que hay algo que necesito cambiar.”

**Una cosa más: “No deperdicies tu tiempo viviendo la vida de alguien más. Manténte hambriento. Sé ridículo. Steve Jobs

_______

¿Qué consejo le darías TÚ a un líder? 

¿por qué un blog?

¿Por qué un blog?  Yo misma me hice la pregunta muchas veces.  ¿Quién quiere leer algo que yo escriba?  Hay tantas personas sabias, famosas, chistosas, etc quienes están escribiendo su blog… ¿quién soy yo para entrar a esta sociedad?  Creo que muchas personas luchan con estas mismas inseguridades.

Por mucho tiempo luché contra la idea.  Finalmente fue mi esposo quien me animó.  Me gusta procesar lo que estoy aprendiendo personalmente, hablando con alguien, cara-a-cara, si es posible.  Muy a menudo proceso estas cosas con mi esposo y me decía: “Debes escribirlo.” Yo le respondía: “No tengo tiempo.” Entonces, él pasó varios meses anotando – en secreto – mis pensamientos e ideas.  Un día me los dio y me dijo: “Ahora te ayudo a empezar tu blog.”

Ya sin excusa 🙂 , empezamos a platicar de un tema, el título, el formato, etc.  Ya que estoy empezando una M.A. (maestría) en Liderazgo Global con Azusa Pacific University, decidí usar la plataforma del blog para procesar lo que voy aprendiendo – no importa si alguien más lo lee o no…

Decidí usar el tema de Learning and Leading “Aprendiendo y liderando” porque son asuntos muy relevantes a mi vida ahora.  Soy una líder por mis dones y por mi experiencia: soy la mayor de 5 hermanos, soy mamá, soy la directora en muchos puestos y la co-directora en otros junto con mi esposo. No es tan fácil ser una mujer y ser una líder.  Quiero estar aprendiendo siempre, especialmente de cómo fui creada por Dios y cómo puedo crecer para convertirme en la mujer y la líder que Él me ha llamado a ser.

Escogí la primera palabra del título de mi blog, Maturitas, del latín de madurez. Y escogí el versículo Ephesios 4:13 porque expresa mi deseo de estar continuamente creciendo y el proceso de Dios para llevarnos a la madurez en Su tiempo.  Pensé en la idea de un Café porque yo preferería estar contigo en un lindo café, tomando un rico café y disfrutando de una profunda y animada conversación cara-a-cara acerca de los desafíos de la vida.

Ya que mi realidad no me permita estar contigo personalmente, espero que podamos conversar de esta forma… creciendo y madurando juntos.  Me encantaría que fuera algo interactivo… ¡déjame comentarios y sugerencias! ¡Quiero aprender de ti también!  Por favor, subscríbete al blog para que recibas una notificación de cada nuevo post. ¡Acompáñame en la aventura! … ¡y posiblemente debes empezar tu própio blog!

¿cómo hacer una buena transición?

El cambio sucede. Nosotros (mi esposo y yo) acabamos de terminar una transición de nuestro rol en el Equipo Nacional. Ha sido un proceso largo y hemos aprendido algunas cosas…

Planea la transición.  (Me doy cuenta de que esto no siempre es posible, especialmente si la transición es debido a una crisis, pero siempre que sea posible…) Una buena transición está bien pensada. Oramos y les pedimos a otros que oraran por nosotros. Organizamos el proceso y consideramos cuánto tiempo tomaría cada paso, y nos apegamos a ese plan. Anunciamos nuestra transición con anticipación. Involucramos a otros en el proceso. Todo esto hizo más fácil para nosotros avanzar pacíficamente hacia el futuro; aseguró que el nuevo líder empezara en su nueva posición con menos estrés y ayudó a evitar la confusión para otros durante la transición.

Considera la pérdida. Cada cambio – aún aquellos que son buenos – generan una pérdida. Las transiciones alteran la estabilidad, cambian las relaciones, ajustan las estructuras y modifican las descripciones de trabajo. Los demás en la organización se preguntan de qué manera les afectará el cambio – y no les gusta la respuesta. Un buen líder valorará esta realidad, le dará el tiempo para llorar sus propias pérdidas y ayudará a su gente pasar por el proceso. Nos comunicamos con anticipación y regularmente con todos lo que pensamos que podrían ser afectados por los cambios. Nos reunimos con nuestros mentores para procesar nuestros propios pensamientos y emociones. Tuvimos reuniones con quienes trabajan con nosotros para preguntarles cómo les iba con los cambios y cuáles eran algunas de sus preocupaciones. Este lado personal de la transición se ignora frecuentemente, pero es un elemento crucial en el éxito de la transición.

Pasa la estafeta.  Es importante pasar la información y las relaciones al nuevo líder. En el pasado, hemos tomado nuevas posiciones “a ciegas” – sin información, sin alianzas y sin ninguna capacitación. Nos dejaron tratando de entender, “captar” y averiguar todo nosotros solos. Queríamos algo diferente esta vez, así que trabajamos mucho para ser organizados e invertimos tiempo para poder capacitar bien, transferir los archivos, responder las preguntas y conectar las nuevas relaciones. Claramente definimos una línea de tiempo para el cambio de autoridad y responsabilidad. Invitamos a los líderes nuevos a nuestra casa para procesar sus preguntas y preocupaciones pesonales. En la oficina, hablamos de la visión general, la gente, las finanzas y los detalles del día a día. Presentamos a los nuevos líderes a nuestros socios. Nuestro plan nos permite “asesorar” durante los siguientes meses, pero los nuevos líderes han empezado ya con éxito a liderar con claridad y confianza.

Suelta todo. Hemos experimentado la presión de quedarnos más tiempo en la posición y la presión de extender nuestra línea de tiempo de la transición porque otros no estaban preparados. A veces nosotros éramos quienes se estaban “aferrando” al ver que estaban pasando cosas que no nos gustaban y quisimos mantener nuestro control e influencia. Dios me dijo claramente… “¡No lo hagas! No tiene que ver contigo”. ¡Otros van a crecer y a tomar responsabilidad sólo si me quito del camino! Apenas terminamos el congreso nacional y por primera vez en muchos años, no tuvimos ninguna responsabilidad en este evento. ¿Sabes qué? ¡Fue un congreso excelente! Nos hace sentir muy humildes el admitir que ya no nos necesitan, pero es también un indicio emocionante de un futuro prometedor.

Termina bien. Asegúrate de que el finalizar algo no es un escape de un conflicto sin resolver. Despídete bien. Expresa tu aprecio a quienes trabajaron contigo. Toma tiempo para evaluar. Nosotros hemos trabajado con gente maravillosa. Fuimos parte de grandes logros. También experimentamos mucha crítica y conflictos dolorosos, y tuvimos que dejar muchos sueños y planes sin terminar. ¡Ha sido bueno procesar todo esto – perdonar a otros y a nosotros mismos – y poder confiar en Dios para el futuro!

Sé que tengo mucho más que aprender acerca de las transiciones. Me encantaría escucharte y aprender de tus experiencias. ¿Cuáles crees tú que son los elementos para una buena transición?   

¿cómo es mi “rastro”?

 

integridad¿Qué significa la integridad? ¿Cómo es ser una persona integra? ¿Hace una diferencia la cultura, el país, el género de la persona? ¿Qué diferencia o impacto hace ser una persona con integridad?

He leído el buenísimo libro de Henry Cloud, Integridad, y me hizo pensar mucho. Aquí hay una rápida sinopsis de los dos primeros capítulos del libro…

Cloud comienza resumiendo algunos requisitos importantes para triunfar en el mundo:

  1. Tener un conjunto de capacidades: Necesitamos ser buenos en algo, o en varios algos. Necesitamos aprender y tener habilidades que ofrecer a la familia, el trabajo y el mundo.
  2. Ser un constructor de alianzas: Los líderes que son exitosos entienden la importancia de crear y desarrollar relaciones y sociedades para hacer un impacto más grande a través de alianzas de beneficio mutuo.

Tan importante como son estos dos puntos, Cloud escribe que el elemento más importante para un liderazgo exitoso es la integridad – que él define como la capacidad para satisfacer las demandas de la realidad.

También define la integridad como “tener el carácter de no meter la pata”– diciendo:

lo que una persona es determinará si su cerebro, sus talentos, sus capacidades, su energía, su esfuerzo, sus habilidades para llegar a acuerdos y sus oportunidades, tendrán éxito.

… así que integridad es algo más que sólo no mentir o no robar.

Henry Cloud me desafió a evaluar mi integridad al ver el “rastro” que dejo detrás de mí (igual que una embarcación va dejando un rastro al avanzar en el agua).

El rastro tiene dos partes: tarea y relación, básicamente lo que logro y cómo trato a la gente en el proceso.

Éstas son algunas preguntas que él sugiere y que estoy usando para evaluar cómo me va en la integridad:

  • TAREA: ¿se están alcanzando las metas? ¿está creciendo/progresando la organización y mi familia? ¿se está cumpliendo nuestra misión? ¿se están completando el trabajo? ¿se están usando y perfeccionando nuevas formas de hacer las cosas? ¿hay una mejor reputación del trabajo o del ministerio? ¿contamos con mejores sistemas y procesos? ¿operaciones más limpias? ¿hay ganancias o se están levantando finanzas? ¿Mi casa está en orden, mis hijos aprendiendo?¿O mi rastro en la tarea se caracteriza por: metas no alcanzadas, desorganización, caos, inactividad, pérdida de enfoque, pérdida de

El desempeño y los resultados nos dicen mucho acerca de una persona. ¡Los resultados sí importan!

  • GENTE: ¿la gente es más confiable después de trabajar conmigo? ¿están más realizadas como personas? ¿han crecido las personas como resultado de asociarse conmigo? ¿sienten que les animé? ¿aprendieron de mi? ¿están inspirados para ser y hacer más?

¿O mi rastro con la gente se caracteriza por: gente herida, lastimada, manipulada, enojada, humillada, devaluada, menospreciada e inferior?

Y la pregunta clave: ¿lo volverían a hacer? 

Estar pasando por una transición justo ahora es una gran oportunidad para mí de mirar hacia atrás a mi rastro y ver cómo lo hice. Tengo que admitirlo, me da un poco de miedo analizar honestamente dónde mi falta de carácter o de integridad puede haber afectado mis resultados o mis relaciones… en mi trabajo y en mi familia.

Por otro lado, vale la pena hacerlo, como dice Henry Cloud:                                                       “Todos nosotros siempre podemos cambiar y ser mejores.”

Estoy pidiéndole a Dios que me ayude a crecer en integridad. ¿Y tú? ¿Cómo estás evaluando y/o creciendo en tu integridad?

¿podemos superar nuestro orgullo?

A través de los años he ofendido y apaleado a otros con mi orgullo nacionalista. También he recibido un duro golpe debido al orgullo nacionalista de otros.

Un día estaba leyendo Génesis 11:1-9 acerca de la Torre de Babel (énfasis agregado):

En ese entonces se hablaba un solo idioma en toda la tierra…
...«Constuyamos una ciudad
con una torre que llegue hasta el cielo.
De ese modo nos haremos famosos
y evitaremos ser dipersados por toda la tierra.»
Pero el Señor bajó para observar la ciudad
y
la torre que los hombres estaban construyendo

«Será mejor que bajemos a confundir su idioma,
para que ya no se entiendan entre ellos mismos.»
De esta manera el Señor los disperó desde allí por toda la tierra,
y por lo tanto dejaron de constuir la ciudad.

Por eso a la ciudad se le llamó Babel,
porque fue allí donde el Señor confundió el idioma
de toda la gente
de la tierra
y de donde los dispersó por todo el mundo.

A través de estos versículos, Dios me aclaró que el orgullo nacionalista no es algo que Él tenía en mente o que inicialmente deseó para nosotros como parte de su increíble creatividad. Originalmente nos tuvo hablando el mismo idioma. La división que tenemos en nuestro mundo hoy en lenguaje y cultura es el resultado de nuestro pecado y la protección de Dios contra más pecado. Dios pretendía que fuésemos dispersados por toda la tierra, no solamente que construyéramos nuestra propia ciudad y un nombre para nosotros mismos.

Como cristianos, creo que nuestra meta debería ser superar las barreras del lenguaje y la cultura para demostrar el poder del amor de Dios en nosotros y llevar su mensaje de las “Buenas Nuevas” a tanta gente como sea posible…por todo el mundo. Cuando los cristianos luchan con comunicar amor y respeto los unos a los otros – a pesar de las barreras del lenguaje – somos una imagen de cómo Dios se comunica con nosotros… a pesar de que nuestras limitaciones humanas se interpongan en el camino.

Cuando rendimos nuestros propios prejuicios, favoritismos y egoísmo                 para permitir que la gente de otras culturas trabaje junto a nosotros
–incluso sean nuestros líderes—
estamos reflejando el diseño original de Dios. 

Como misionera, he trabajado junto a personas de muchas culturas y lenguajes diferentes. He trabajado bajo líderes de varios países. Puede ser frustrante y difícil y consumir mucho tiempo… pero también puede ser lleno de alegría y satisfacciones; verdaderamente creo que yo reflejo más la unidad de Dios en la diversidad… y logro más para su reino en conjunto con otros. No quiero experimentar más disciplina de parte de Dios a causa de mi orgullo; quiero hacer todo lo posible para hablar “un solo lenguaje” con los demás cristianos, demostrando la perspectiva del Reino de Dios, en lugar de una arrogancia nacionalista.

Como nación receptora, también podemos reflejar el diseño de Dios al invitar generosa y respetuosamente a aquellos de otros países que son llamados por Dios a trabajar con nosotros en extender su Reino.

Como líderes, podemos ser un ejemplo… ¿Cómo podemos ayudarnos unos a los otros a limitar nuestro orgullo y a trabajar mejor juntos para su gloria?

¿quiéres ser un héroe?

Julien Tromeur – stockvault-superhero113321

Superman. Batman. La mujer maravilla. Spiderman. ¿Alguna vez has soñado con ser un superhéroe para alguien?

El diccionario Webster define un héroe como: una persona de distinguido valor o que lleva a cabo una hazaña peligrosa o de alto sufrimiento; un personaje importante o central en cualquier acción o evento notable; por lo tanto, una persona grande o ilustre.

Un héroe también es alguien que es considerado un modelo a seguir o un ideal, o alguien que lucha por una causa.

Walt Emerson dijo, “Cada hombre es un héroe o un oráculo para alguien.”

Ser un líder hoy en día provee múltiples oportunidades para ser un héroe. Existen enemigos y sufrimiento de todo tipo en este mundo; existen batallas que hay que pelear, necesidades que hay que satisfacer; existen personas que hacen daño… Dios nos ha llamado a hacer una diferencia en este mundo y hay mucho por hacer…

Ser un “héroe” hoy requiere:

COMPASIÓN – Dios nos ha dado la habilidad de interesarnos profundamente en los demás y su situación. Se me retuerce el estómago o golpeo enérgicamente la mesa cuando siento una frustración grave o o un deseo fuerte por algo… ¿Qué es lo que te causa ese sentimiento de querer HACER algo? ¿Las almas perdidas, el abuso de los niños, el tráfico de personas, los huérfanos y las viudas, la injusticia, la contaminación, la necesidad del trabajo en equipo?

Piénsalo…medítalo… no importa lo que sea, pero si Dios ha puesto esa pasión en tu corazón, he aprendido que Él también te dará la oportunidad de involucrarte y ser un héroe para alguien (¡o para muchos!) en esa área específica.

ACTITUD – Phil Collins describe a un líder “nivel 5”, aquél que dejará un legado, como alguien que tiene la combinación perfecta de humilde modestia con confiada voluntad y decisión. Nuestro mundo necesita más gente que esté dispuesta a dar, a servir y a ir… que trabaje duro y persevere para obtener los resultados necesarios.

La mayoría de los superhéroes no andan en busca de ese trabajo; algunos intentaron desesperadamente evadir la responsabilidad pero eventualmente rindieron su deseo de tener una vida tranquila en anonimato por satisfacer la necesidades de los demás. Quiero ser el tipo de líder que no abusa de su poder pero que es de carácter fuerte y está dispuesto a perseverar para lograr que se haga el trabajo. Quiero estar dispuesta a evaluar honest-amente cualquier área de crecimiento que se convierta en un obstáculo. ¿Y qué tal tú?

PODER – Todos los superhéroes tienen una fuente de poder especial… ¡y nosotros también! Dios ha prometido que cuando Él nos llama a algo; Él también nos da todo lo que se necesita. Tenemos su Palabra; tenemos su Espíritu; tenemos una increíble variedad de recursos en su gente. ¡No tenemos excusa!

El truco es confiar en su poder y no en el mío, trabajar junto con su gente y no sola. Me parece recordar que el héroe siempre se mete en problemas cuando olvida utilizar su poder especial – necesito recordar quien está a cargo.

ACCIÓN – Los superhéroes luchan contra su enemigo y transforman su mundo. Nada es muy grande, muy tenebroso o muy difícil para ellos. Saben que la gente vale la pena y que las personas pueden hacer una diferencia. Fuimos creados con un propósito y cuando dejamos que Dios trabaje a través de nosotros – aún en maneras aparentemente insignificantes – podemos hacer un impacto eterno en alguien más.

Quiero ver los desafíos desde la perspectiva de Dios y recordar que Él me puso aquí por una razón. Considero que hay demasiados malos modelos a seguir en nuestro mundo hoy y muchas necesidades enormes… para que nos durmamos en nuestros laureles y no involucrarnos en la aventura sobrenatural de ser un “héroe”.

¿Qué piensas? ¿Quieres ser un héroe también?