frente a una audiencia de UNO

Hoy leí un blog acerca de una jovencita que está escribiendo un libro y está recibiendo mucha crítica por construir su “plataforma” – su propia reputación – mientras realiza este esfuerzo. Me hizo reflexionar en lo mucho que deseamos hacer algo importante, que valga la pena, significativo con nuestras vidas… sin ser soberbios, presuntuosos o agresivos.

También pensé en cómo Dios algunas veces escoge ponernos en el centro de atención – como líderes, como autores… y a algunos les da la plataforma de “populares”, famosos o celebridades. A veces es temporalmente, a veces es un estilo de vida. Alabado sea Dios por aquellos que representan al Señor a MAYOR escala… en el ministerio, en las librerías, en la política. Que Él los proteja de la tentación y la crítica, y ¡que sea Él quien les de energía, salud y fortaleza para compartir el amor, el perdón y la vida eterna a millones!

¿Y todos los demás? Dios también nos ha escogido y nos ha dado un trabajo. Podría no ser enfrente, en la plataforma principal; puede ser detrás del escenario, no de manera tan llamativa, pero igual de importante.

Hoy estoy contenta con haber sido parte del desarrollo de materiales para muchos de nuestros ministerios de la Cruzada Estudiantil y Profesional para Cristo-México. Ninguno de los materiales tiene mi nombre; no he ganado ningún porcentaje por los derechos y no he firmado autógrafos. He pasado mucho tiempo haciendo la parte detallada y aburrida del trabajo, pero el resultado son recursos de calidad que animan y empoderan a otros para salir a ganar y discipular a otros con el amor de Dios. A veces recibo algunos comentarios, pero básicamente no tengo idea de cuántas personas usarán estos materiales – y nunca lo sabré…

¡Pero Dios sabe! Estoy parada en una plataforma frente a una audiencia de UNO… y eso es suficiente para mí. Quiero dar lo mejor para Él y por Él, no importa lo que esté haciendo. ¿Y tú? Ya sea que estés en casa cuidando a tus hijos, sirviendo en la cocina de la iglesia, trabajando en una oficina, dirigiendo un grupo de estudio Bíblico, escribiendo un blog – o hablando frente a miles de personas en un congreso – ¡Haz tu mayor esfuerzo para DIOS! Él es tu audiencia más importante y ¡Él está aplaudiendo tu espectáculo!

**¡Déjame un comentario y cuéntame de tu espectáculo!  Me encantaría orar por ti.

¡Padres, están edificando líderes!

Photo courtesy of Sarah Joelle Photography http://www.sarahjoellephotography.com/

En medio de pañales, biberones, berrinches y nalgadas podría no parecerte que estás edificando líderes mundiales, pero ¡SÍ LO ESTÁS HACIENDO! Jamás invertirás más tiempo, energía o amor en otro discípulo, aprendiz o líder joven de lo que lo harás en tus propios hijos. Lo que les enseñes cuando son niños pequeños es importante… y es la base de los valores profundos y de las convicciones que tendrán – o no tendrán – cuando sean adultos. Aquí hay algunas “ideas de capacitación en liderazgo” que te ayudarán como padre hoy y ayudarán a tus hijos a estar mejor preparados para el mundo mañana.

Valorar a la gente – Enseña a tus hijos a saludar respetuosamente. Cuando les presentes a alguien, pueden responder con un “Hola” y un apretón de manos o algún otro saludo apropiado. Y cuando sean más grandes, podría ser un educado: “Mucho gusto, me llamo…” Quizá habrá una o dos preguntas más y después pueden salir corriendo a jugar. No tienen que quedarse a escuchar la conversación aburrida de los adultos a menos que así lo deseen y sea apropiado. No les hacemos ningún bien al dar excusas por su desobediencia con: “Es muy tímido(a).” De la misma forma que Dios valora a la gente, ellos pueden aprender a valorar a la gente también. En el futuro, Dios les podría pedir saludar a la persona junto a ellos en un avión o a su vecino o en el trabajo. Les ayudará recordar, “Puedo hacerlo…sólo decir hola. Si la conversación va más allá, que bueno, si no, está bien también; puedo mostrarles honor y respeto. Puedo hacer eso.” Quien sabe a dónde pueda llevarles una simple presentación…

Tener límites saludables – No estaba segura por qué no me gustaba que mis hijos jugaran con las cosas dentro de mi bolsa. Pensé que quizá estaba siendo egoísta, que solamente tenían curiosidad y estaban explorando, pero pronto me di cuenta de que mis hijos deberían aprender a tener límites saludables. No todo lo que está en la casa es para que lo toquen o para que lo jueguen. Es importante que aprendan a pedir permiso antes de tocar algo que le pertenece al alguien más, ya sea de su hermano, su hermana, de papá, de mamá o de un amigo. Si practican esto en casa, no será tan difícil llevarlos de visita a otro lado. Cuando los niños aprenden que no todo es suyo, estarán mejor preparados cuando sean adultos para estar contentos con lo que tienen y a respetar apropiadamente el cuerpo o las pertenencias de los demás.

Flexibilidad – Piensa en una rutina que sea “reproducible”. Especialmente a la hora de irse a dormir, considera crear una rutina que puedas realizar fácilmente en cualquier otro lado: un cuento, una oración, quizá su cobija o juguete preferido… pero no permitas que el niño necesite completa oscuridad, un ventilador, silencio total, etc. porque eso causará problemas después en lugares nuevos o diferentes.  Tener una rutina simple le permite al niño ser mucho más flexible para viajar y para practicar la hospitalidad (compartir o ceder su cuarto temporalmente a alguien más). Esto te ayuda a enseñarle al niño que “¡No todo el tiempo todo el mundo va a atenderte a ti!” También ayuda a moderar el egoísmo y a evitar que sea muy exigente en el futuro. 

Comunicar –  Las habilidades de comunicación son muy importantes y hay muchas maneras para que crezcan en estas habilidades cuando los niños son pequeños. La clave es no hablar por ellos una vez que ya son capaces de hacerlo por ellos mismos. Aún cuando todavía no sepan hablar, ellos ya pueden comunicar “por favor” y “gracias” con señas. Pueden aprender a disculparse y a pedir perdón. Puedes darles la oportunidad de ir  al mostrador y pedir un popote o una servilleta extra. Cuando son más grandes, deberían ser capaces de ir a hablar con su maestra y pedirle ayuda extra para mejorar una baja calificación. Cuando los niños aprenden a comunicarse, ganan confianza y destreza. Ellos aprenden cómo construir relaciones y a usar sus palabras para bendecir a otros.

Éstas son algunas oportunidades de aprendizaje para nuestros pequeños líderes. Seguido dijimos mi esposo y yo: “Siempre vamos a amar a nuestros hijos, pero queremos que también les caigan bien a los demás.” Considera a largo plazo los beneficios de tus esfuerzos diarios. ¡Estás construyendo el futuro!

¿Cuáles serían algunas de tus ideas de capacitación en liderazgo?

¿Cómo mantienes el futuro en mente al criar a tus futuros líderes mundiales?

¡sé parte de un movimiento!

Mi organización cree fervientemente en los movimientos, pero rara vez conozco a alguien que haya visto o haya sido parte de uno. He tenido el privilegio de ser parte de dos – en uno como participante clave, en el otro como mentora/asesora. Esas experiencias fueron emocionantes, vigorizantes, divertidas, desordenadas, satisfactorias y también requirieron de mucho trabajo. Ambas oportunidades fueron un sueño hecho realidad… y me encantaría ayudar con muchos más. Al estar leyendo para mi maestría, leí un capítulo acerca de los movimientos en el libro de Parker J. Palmer, The Courage to Teach (La valentía para enseñar). El libro enumera cuatro etapas de los movimientos que reconocí inmediatamente. Creo que entenderlas podría ayudarnos a ver muchos movimientos en los años venideros.

Etapa 1 – Suficiente de tener una vida dividida

Los movimientos comienzan cuando alguien decide: “No lo soporto más. No puedo vivir una vida externa que es tan diferente a las convicciones de mi corazón.” En el ministerio esto significa que seguiré el corazón de Dios y haré lo que sea necesario, iré a donde tenga que ir para ganar __________ (completa la línea: mujeres, estudiantes, profesionistas, atletas…) para Cristo… porque esto es lo que Él me ha llamado a hacer. A pesar de lo que pudiera parecer en mis circunstancias y con mis dones, no voy a dejar que el desánimo, el miedo, la ocupación, los hijos pequeños, el desinterés de la organización o las críticas de los demás se interpongan en mi camino. No culparé a nadie más o a la organización por mis carencias – ¡Seré honesto conmigo mismo! Nunca vamos a ver que Dios construya más movimientos espirituales, sino llegamos individualmente a este punto en nuestro corazón.

Etapa 2 – Apoyo en comunidad

El siguiente paso es compartir con alguien más nuestra semilla de mostaza de fe y convicción, admitir frente a alguien más que quiero ser y hacer algo nuevo. Es muy fácil que nuestro entusiasmo se muera si no contamos con el ánimo de los demás. La comunidad puede ser nuestra familia, nuestro equipo, algunos amigos – cualquier compañero que piense como nosotros. Nuestra comunidad nos da consuelo mutuo (“No, no estás loco.”), un vocabulario en común para nuestra visión y a menudo las habilidades y la capacitación necesarias para hacer nuestro sueño realidad. Trabajar juntos en un equipo dinámico y saludable es una de las partes más sinérgicas del movimiento.

Etapa 3 – Hazlo público

Un verdadero movimiento no se esconde a puertas cerradas ni manipula a su gente en secreto. Un verdadero movimiento comparte su visión y sus recursos con otros, busca retroalimentación para mejorar y se asocia con otros para lograr un mayor impacto. A veces parece que fuera más fácil quedarse pequeño y privado, pero entonces perderíamos la oportunidad de desafiar e influenciar a otros y perderíamos la bendición de trabajar y aprender de ellos. Recibir retroalimentación de los demás nos ayuda a evitar el sentimiento de superioridad moral, el egocentrismo y la auto-suficiencia… y nos ayuda mantenernos enfocados en el Reino.

Etapa 4 – No hay nada mejor

Una vez que hayamos comenzado a experimentar el fruto del movimiento spiritual ¡no hay nada más inspirador! La multiplicación descontrolada, la verdadera transformación de los discípulos, el crecimiento de nuestro carácter – todo esto trae un sentimiento de satisfacción que dice: “¡Esto vale la pena, no hay precio que fuera demasiado alto que no pagaría ni hay algún premio que valga más!” No quiero estar involucrada en nada que sea menos que esto.

¿Has sido parte de un movimiento? ¡Por favor cuéntame de eso! Me encantaría aprender de ti…

¿eres peligroso?

Vi este Credo por primera vez en un post en el  post de Judy Douglas:                            Are You a Dangerous Woman? (¿Eres una mujer peligrosa?) en su blog:   www.inkindle.wordpress.com  (Gracias, Judy!)

El Credo fue escrito por Lynne Hybels, escritora, oradora y esposa de Bill Hybels. Ella lo escribió como “El credo de la mujer peligrosa” y se presenta aquí como fue impreso en el programa de la conferencia Synergy (Sinergia) 2008.

Aunque fue escrito específicamente para mujeres, ¡creo que es poderoso para cualquier persona!

El credo de la mujer peligrosa:

Querido Dios, por favor conviértenos en mujeres peligrosas.

Que podamos ser mujeres que reconocen tu poder para cambiar y crecer

Y estar radicalmente vivas para Dios.
Que podamos curar heridas y enderezar lo incorrecto.
Que podamos llorar con aquellos que lloran

Y hablar por aquellos que no pueden hablar por sí mismos.
Que podamos apreciar a los niños, abrazar a los ancianos y empoderar a los pobres.
Que podamos orar con fuerza y enseñar sabiamente.
Que podamos ser líderes fuertes y amables.
Que podamos cantar de alegría y confrontar el miedo.
Que nunca dudemos en dejar que la pasión nos impulse, la convicción nos obligue

Y que el enojo justificado nos dé energía.
Que podamos dar miedo a todo lo que es injusto y maligno en el mundo.
Que podamos desmantelar los sistemas abusivos y callar las mentiras con la verdad.
Que brillemos como estrellas en esta generación oscurecida.
Que podamos derramar bondad en el nombre del Señor y por el poder de Jesús.
Y que en ese mismo nombre y por ese mismo poder podamos cambiar el mundo.
Querido Dios, por favor conviértenos en mujeres peligrosas. Amén.

Yo quiero ser una mujer peligrosa.  ¿Y tú? 

control de la ira 1

¿Alguna vez has estado tan frustrado y enojado que no estabas seguro de lo que podrías llegar a hacer? Alguien no hizo lo que le tocaba, te dejó desprotegido, te criticó injustamente, o tomó el reconocimiento que no le correspondía… Al estar asesorando a alguien con su ira el otro día, me di cuenta de que me estaba “hablando a mí misma”. Decidí mejor escribir mis propios consejos… ¡quizá los necesitaré mañana!

1. Ventilar y validar – He aprendido que está bien “sacarlo” con una persona CONFIABLE. La ira y la frustración son normales, casi siempre válidas y parte de la vida. Es mucho mejor verbalizar la frustración que ahogarla en comida, drogas o alcohol…o armarme de valor y golpear a alguien. Una persona confiable no usará mi reacción en mi contra, pero puede “alejarme” de mi propio razonamiento, ver un poco de humor en mis emociones extremas o guiarme hacia Dios y la verdad espiritual en la situación – todo esto es bueno para mí y parte del proceso.

2. Considerar mi parte – Una vez que ya me calmo un poco, el siguiente paso es estar dispuesta a considerar que también pude haber tenido un poco de responsabilidad en el problema o por lo menos que puedo aprender algo a través de la situación. No importa lo que los otros hayan hecho, primero debo verme a mí misma y ver lo que puedo cambiar en mí… No quiero caer en la trampa de siempre culparles a los demás ni tener una mentalidad de víctima.

3. Encontrar algo bueno – Cuando estoy enojada, sólo puedo ver lo malo; estoy cegada a cualquier elemento positivo. Estamos en una batalla espiritual y nadie está exento. La historia prueba que nuestro enojo puede transformarse en juicio, estereotipos, u odio a todo un pueblo – un montón de cosas repugnantes. En lugar de eso, puedo pedirles ayuda a unos amigos o a Dios y disciplinarme para encontrar algo por lo cual puedo estar agradecida en medio de las circunstancias difíciles.

4. Hacer un seguimiento – A veces necesito lidiar con la causa de la frustración y la ira y al iniciar una conversación difícil, reclamar restitución, o aplicar consecuencias… si recae bajo mi autoridad o mi responsibilidad, necesito hacer un seguimiento y llevar a cabo la acción apropiada – no solamente dejar que se resbale y seguir quejándome a espaldas de la gente. Si no hay “algo” que pueda hacer, ¡de todas formas puedo revisar los pasos del 1 al 3!

¿Cómo manejas tú la ira?

correr por mi vida

runner free digital photo Sura Nualpradid

Mi cumpleaños me hizo pensar en cómo quiero invertir los siguientes años de mi vida. A menudo la salud física contribuye a alcanzar otros sueños, así que me motivé para perder peso e incrementar mi rutina de correr.

En el proceso aprendí acerca de alcanzar otras metas en la vida:

  • Mejorar toma tiempo – Generalmente no soy una persona paciente; prefiero resultados instantáneos. Sin embargo, estoy aprendiendo a perseverar y confiar en el proceso. Hubo semanas que no perdí ni un gramo. Me quise dar por vencida, pero si seguía haciendo las cosas correctamente, finalmente bajaba de peso. También a veces quiero darme por vencida en otras áreas de la vida – hábitos que no puedo dejar, cambios que no puedo hacer, relaciones que no funcionan como yo quiero. Si dejo de intentar, garantizo que no voy a mejorar nada, pero si le doy tiempo y hago las cosas correctas, ¡potencialmente veré resultados!
  • Mejorar cuesta trabajo – Nunca me ha gustado correr; para mí es pura disciplina. Algunos días me siento muy bien; otros días mis pies sienten como plomo. Frecuentemente si me esfuerzo y paso las primeras incomodidades, me empiezo a sentir mejor y llego más lejos de lo que pensé. Ningún gran atleta alcanza el éxito sin practicar constantemente, sin mucho sudor y sin dolor. Tampoco yo mejoraré – personal o profesionalmente – sin hacer un esfuerzo intencional. He encontrado que una evaluación honesta (como un 360) y un plan personal de desarrollo, acompañado de un mentor o asesor pueden ayudar mucho a que crezca y mejore.
  • Planea para días fáciles y días difíciles – Un plan de entrenamiento permite días intensos y días de descanso. El sobre esforzarse todos los días inevitablemente resultará en lesiones y en agotamiento. La vida es similar. Hay días cuando tengo que dar más de lo que tengo para poder manejar un conflicto, servirle a alguien o cumplir con algo a tiempo; hay días cuando necesito descansar. Sin descanso, no tengo la energía que necesito para los tiempos difíciles; estoy resentida y cansada. Cuando estoy regularmente refrescándome y rejuvenecida, tengo la energía y la fuerza que necesito para hacer ese esfuerzo extra – aún cuando es difícil.
  • Soy única – Mi esposo puede comer muchas más calorías que yo y todavía perder peso. Pero, no soy mi esposo y mi plan para perder peso no es el mismo que el de él; mi plan para el ejercicio no es el mismo que el de él… ¡tampoco mi plan de vida es igual que el de él! Necesito dejar de compararme – ¡y de quejarme! – y encontrar lo que va a funcionar para mí. Muchas veces quiero “copiar y pegar” los dones, habilidades y experiencias de alguien más en mi propia vida, pero Dios tiene un plan singular e individual para mí. 
  • Mejorar se pone más difícil – Mucha gente puede correr una milla o unos primeros kilos, pero mantenerse en el peso ideal o correr un maratón es un desafío más grande. Por más que me hubiera gustado “merecer” un camino más fácil por mis logros pasados, así no es cómo funciona la vida real. En lugar de eso, mientras más grande estoy, mientras más responsabilidades tengo, mientras más liderazgo tomo, ¡es más difícil mejorar! No hay “bajada”; siempre habrá “subidas” y no quiero que esta verdad me sorprenda ni me desanime.
¿Cuáles principios te ayudarán a alcanzar a tus metas?

el café como estilo de vida

Yum!

Al empezar a investigar para este blog, aprendí un poco acerca del café…y he decidido que quiero que mi vida se parezca a una taza de café rico y fuerte…

Hacer que los granos lleguen a la taza es un proceso. Los granos deben madurarse en el árbol, igual que yo debo “madurar” – ¡de ahí el nombre del blog! Como la planta de café y los granos son frecuentemente atacadas por numerosas (más de 900 escarabajos, ácaros, caracoles, etc.) plagas, debe ser cuidada – con tratamientos especiales, el control ambiental y también hay que podarla. Yo, también, frecuentemente experimento ataques en el proceso de maduración y necesito estar dispuesta a proteger, cambiar y “cortar” para poder crecer. Es una inversión para el producto final.

Las semillas se cosechan (se recogen – tradicionalmente a mano, se fermentan, se les remueve la pulpa y se ponen a secar) y se tuestan. Esto me recuerda a cuando Dios me toma y me lleva a través de las pruebas y los “fuegos” de la vida. Para el tostado se usan diferentes métodos y una variación de grados dependiendo del sabor deseado…¿no es interesante cómo Dios ha diseñado individualmente cada una de nuestras vidas, ya que cada uno somos una creación única?

Los granos después se muelen (un molino de discos usa elementos giratorios para deshacer el grano; un molino eléctrico aplasta los granos con aspas afiladas que se mueven a gran velocidad; un mortero y un mazo machacan los granos…a veces siento que estoy adentro de un molino o un mortero…) y finalmente la elaboración. ¿No crees que la gente más atractiva y aunténtica son aquellas que han sido “quebrantadas” y “lavadas” a través de las experiencias de su vida?

Finalmente el café puede prepararse y disfrutarse de muchas maneras – muchas veces en compañía de otros…da energía y placer a muchos. A mí, personalmente, me gusta mi café negro y cargado.

¿Cómo te gusta el café?

¿Qué es lo que quieres que represente tu vida?