falsas tentaciones “en venta”

¿Alguna vez has sentido que hay algo que “necesitas”? ¿Has pensado alguna vez que Satanás sabe exactamente cuál es esa necesidad y la usa para tentarte?

El mensaje en la iglesia esta mañana estuvo basado en el tiempo que Jesús pasó en el desierto en Mateo 4. Vimos cómo Satanás tentó a Jesús. El versículo que realmente me hizo pensar fue Mateo 4:9…

“Todo esto te daré si te postras y me adoras.”

Satanás le estaba ofreciendo a Jesús todos los reinos del mundo y su esplendor si Jesús le adoraba. La ironía de esta tentación es que Jesús YA poseía todos los reinos del mundo – ¡Él los creó! ¡Jesús YA era digno de toda la gloria! ¡Qué tentación tan absurda… “Sólo sígueme y te daré lo que tú ya tienes”!…

Me di cuenta de que muchas veces Satanás usa esta misma clase de tentación conmigo. Él me ofrece satisfacer mi “necesidad” cuando Dios YA la ha satisfecho.

Satanás me ofrece amor en – relaciones dañinas… pero Dios YA me ama con amor eterno (Jeremías 31:3). Satanás me tienta con seguridad material y financiera temporales…cuando Dios YA me ha dado todo lo que necesito (Efesios 3:20). Satanás me tienta con falsas promesas de reconocimiento y valor, cuando Dios YA me ha demostado cuán valiosa soy para Él a través de la muerte de Jesús por mí en la cruz (Romanos 5:8).

Cuando sienta “necesidad”, espero primero darme cuenta de que quizá Dios ya ha satisfecho esa necesidad y que sólo no estoy viendo su provisión o que me estoy olvidando de la verdad. ¡No quiero rendirme a falsas tentaciones y “vender mi alma” por algo que ya tengo!

¿Hay alguna necesidad que Satanás usa para tentarte…que Dios ya haya satisfecho?

un tiempo para cada estación…

Todos experimentamos cambios. Crecemos; envejecemos. Tenemos hijos; nuestros hijos dejan el hogar. Conocemos nuevas personas; perdemos a nuestros seres queridos. Mejoramos de categoría; reducimos de status.

Algunos cambios nosotros los escogemos, otros son forzados. Algunos cambios son anticipados con emoción; algunos son temidos grandemente. Igual que las estaciones cambian continuamente cada año, también hay cambios “estacionales” inevitables en nuestra vida.

Con cada nueva estación, algo termina para que algo nuevo comience. Yo misma estoy atravesando por cambios ahora – una transición en mi trabajo. De hecho es un cambio planeado, y mayormente estoy esperando que llegue. Empecé a leer el libro de Henry Cloud, Necessary Endings (Finales necesarios), para prepararme para este cambio, pero ahora creo que me hubiera servido haberlo leído hace mucho tiempo.

Henry Cloud escribe que los finales necesarios en nuestras vidas son como podar una planta – un requisito para vivir y florecer. La poda puede cortar las partes muertas que sólo ocupan espacio, las partes enfermas o dañadas que están robándole energía a la planta, e incluso las partes saludables que la planta simplemente no puede sostener. Sé que la poda es positiva y necesaria para las plantas…este libro me está ayudando a ver que los finales necesarios tienen el mismo beneficio para mí.

Estoy aprendiendo que “está bien”, y hasta es mejor, ayudar a un empleado no-productivo a “moverse” a un nuevo trabajo; es útil re-distribuir los recursos hacia áreas vibrantes y crecientes del ministerio; es saludable para mí dejar ciertas responsabilidades de mi trabajo y dárselas a otros, para así poder enfocarme y florecer en nuevos esfuerzos.

Necessary Endings me ha convencido de la normalidad, la conveniencia y el propósito del cambio.

¿Y tú? ¿Cómo te hace sentir el cambio? ¿Te cuesta hacer los finales necesarios en tu vida?

el café como estilo de vida

Yum!

Al empezar a investigar para este blog, aprendí un poco acerca del café…y he decidido que quiero que mi vida se parezca a una taza de café rico y fuerte…

Hacer que los granos lleguen a la taza es un proceso. Los granos deben madurarse en el árbol, igual que yo debo “madurar” – ¡de ahí el nombre del blog! Como la planta de café y los granos son frecuentemente atacadas por numerosas (más de 900 escarabajos, ácaros, caracoles, etc.) plagas, debe ser cuidada – con tratamientos especiales, el control ambiental y también hay que podarla. Yo, también, frecuentemente experimento ataques en el proceso de maduración y necesito estar dispuesta a proteger, cambiar y “cortar” para poder crecer. Es una inversión para el producto final.

Las semillas se cosechan (se recogen – tradicionalmente a mano, se fermentan, se les remueve la pulpa y se ponen a secar) y se tuestan. Esto me recuerda a cuando Dios me toma y me lleva a través de las pruebas y los “fuegos” de la vida. Para el tostado se usan diferentes métodos y una variación de grados dependiendo del sabor deseado…¿no es interesante cómo Dios ha diseñado individualmente cada una de nuestras vidas, ya que cada uno somos una creación única?

Los granos después se muelen (un molino de discos usa elementos giratorios para deshacer el grano; un molino eléctrico aplasta los granos con aspas afiladas que se mueven a gran velocidad; un mortero y un mazo machacan los granos…a veces siento que estoy adentro de un molino o un mortero…) y finalmente la elaboración. ¿No crees que la gente más atractiva y aunténtica son aquellas que han sido “quebrantadas” y “lavadas” a través de las experiencias de su vida?

Finalmente el café puede prepararse y disfrutarse de muchas maneras – muchas veces en compañía de otros…da energía y placer a muchos. A mí, personalmente, me gusta mi café negro y cargado.

¿Cómo te gusta el café?

¿Qué es lo que quieres que represente tu vida?