¿cómo hacer una buena transición?

El cambio sucede. Nosotros (mi esposo y yo) acabamos de terminar una transición de nuestro rol en el Equipo Nacional. Ha sido un proceso largo y hemos aprendido algunas cosas…

Planea la transición.  (Me doy cuenta de que esto no siempre es posible, especialmente si la transición es debido a una crisis, pero siempre que sea posible…) Una buena transición está bien pensada. Oramos y les pedimos a otros que oraran por nosotros. Organizamos el proceso y consideramos cuánto tiempo tomaría cada paso, y nos apegamos a ese plan. Anunciamos nuestra transición con anticipación. Involucramos a otros en el proceso. Todo esto hizo más fácil para nosotros avanzar pacíficamente hacia el futuro; aseguró que el nuevo líder empezara en su nueva posición con menos estrés y ayudó a evitar la confusión para otros durante la transición.

Considera la pérdida. Cada cambio – aún aquellos que son buenos – generan una pérdida. Las transiciones alteran la estabilidad, cambian las relaciones, ajustan las estructuras y modifican las descripciones de trabajo. Los demás en la organización se preguntan de qué manera les afectará el cambio – y no les gusta la respuesta. Un buen líder valorará esta realidad, le dará el tiempo para llorar sus propias pérdidas y ayudará a su gente pasar por el proceso. Nos comunicamos con anticipación y regularmente con todos lo que pensamos que podrían ser afectados por los cambios. Nos reunimos con nuestros mentores para procesar nuestros propios pensamientos y emociones. Tuvimos reuniones con quienes trabajan con nosotros para preguntarles cómo les iba con los cambios y cuáles eran algunas de sus preocupaciones. Este lado personal de la transición se ignora frecuentemente, pero es un elemento crucial en el éxito de la transición.

Pasa la estafeta.  Es importante pasar la información y las relaciones al nuevo líder. En el pasado, hemos tomado nuevas posiciones “a ciegas” – sin información, sin alianzas y sin ninguna capacitación. Nos dejaron tratando de entender, “captar” y averiguar todo nosotros solos. Queríamos algo diferente esta vez, así que trabajamos mucho para ser organizados e invertimos tiempo para poder capacitar bien, transferir los archivos, responder las preguntas y conectar las nuevas relaciones. Claramente definimos una línea de tiempo para el cambio de autoridad y responsabilidad. Invitamos a los líderes nuevos a nuestra casa para procesar sus preguntas y preocupaciones pesonales. En la oficina, hablamos de la visión general, la gente, las finanzas y los detalles del día a día. Presentamos a los nuevos líderes a nuestros socios. Nuestro plan nos permite “asesorar” durante los siguientes meses, pero los nuevos líderes han empezado ya con éxito a liderar con claridad y confianza.

Suelta todo. Hemos experimentado la presión de quedarnos más tiempo en la posición y la presión de extender nuestra línea de tiempo de la transición porque otros no estaban preparados. A veces nosotros éramos quienes se estaban “aferrando” al ver que estaban pasando cosas que no nos gustaban y quisimos mantener nuestro control e influencia. Dios me dijo claramente… “¡No lo hagas! No tiene que ver contigo”. ¡Otros van a crecer y a tomar responsabilidad sólo si me quito del camino! Apenas terminamos el congreso nacional y por primera vez en muchos años, no tuvimos ninguna responsabilidad en este evento. ¿Sabes qué? ¡Fue un congreso excelente! Nos hace sentir muy humildes el admitir que ya no nos necesitan, pero es también un indicio emocionante de un futuro prometedor.

Termina bien. Asegúrate de que el finalizar algo no es un escape de un conflicto sin resolver. Despídete bien. Expresa tu aprecio a quienes trabajaron contigo. Toma tiempo para evaluar. Nosotros hemos trabajado con gente maravillosa. Fuimos parte de grandes logros. También experimentamos mucha crítica y conflictos dolorosos, y tuvimos que dejar muchos sueños y planes sin terminar. ¡Ha sido bueno procesar todo esto – perdonar a otros y a nosotros mismos – y poder confiar en Dios para el futuro!

Sé que tengo mucho más que aprender acerca de las transiciones. Me encantaría escucharte y aprender de tus experiencias. ¿Cuáles crees tú que son los elementos para una buena transición?   

¿cómo es mi “rastro”?

 

integridad¿Qué significa la integridad? ¿Cómo es ser una persona integra? ¿Hace una diferencia la cultura, el país, el género de la persona? ¿Qué diferencia o impacto hace ser una persona con integridad?

He leído el buenísimo libro de Henry Cloud, Integridad, y me hizo pensar mucho. Aquí hay una rápida sinopsis de los dos primeros capítulos del libro…

Cloud comienza resumiendo algunos requisitos importantes para triunfar en el mundo:

  1. Tener un conjunto de capacidades: Necesitamos ser buenos en algo, o en varios algos. Necesitamos aprender y tener habilidades que ofrecer a la familia, el trabajo y el mundo.
  2. Ser un constructor de alianzas: Los líderes que son exitosos entienden la importancia de crear y desarrollar relaciones y sociedades para hacer un impacto más grande a través de alianzas de beneficio mutuo.

Tan importante como son estos dos puntos, Cloud escribe que el elemento más importante para un liderazgo exitoso es la integridad – que él define como la capacidad para satisfacer las demandas de la realidad.

También define la integridad como “tener el carácter de no meter la pata”– diciendo:

lo que una persona es determinará si su cerebro, sus talentos, sus capacidades, su energía, su esfuerzo, sus habilidades para llegar a acuerdos y sus oportunidades, tendrán éxito.

… así que integridad es algo más que sólo no mentir o no robar.

Henry Cloud me desafió a evaluar mi integridad al ver el “rastro” que dejo detrás de mí (igual que una embarcación va dejando un rastro al avanzar en el agua).

El rastro tiene dos partes: tarea y relación, básicamente lo que logro y cómo trato a la gente en el proceso.

Éstas son algunas preguntas que él sugiere y que estoy usando para evaluar cómo me va en la integridad:

  • TAREA: ¿se están alcanzando las metas? ¿está creciendo/progresando la organización y mi familia? ¿se está cumpliendo nuestra misión? ¿se están completando el trabajo? ¿se están usando y perfeccionando nuevas formas de hacer las cosas? ¿hay una mejor reputación del trabajo o del ministerio? ¿contamos con mejores sistemas y procesos? ¿operaciones más limpias? ¿hay ganancias o se están levantando finanzas? ¿Mi casa está en orden, mis hijos aprendiendo?¿O mi rastro en la tarea se caracteriza por: metas no alcanzadas, desorganización, caos, inactividad, pérdida de enfoque, pérdida de

El desempeño y los resultados nos dicen mucho acerca de una persona. ¡Los resultados sí importan!

  • GENTE: ¿la gente es más confiable después de trabajar conmigo? ¿están más realizadas como personas? ¿han crecido las personas como resultado de asociarse conmigo? ¿sienten que les animé? ¿aprendieron de mi? ¿están inspirados para ser y hacer más?

¿O mi rastro con la gente se caracteriza por: gente herida, lastimada, manipulada, enojada, humillada, devaluada, menospreciada e inferior?

Y la pregunta clave: ¿lo volverían a hacer? 

Estar pasando por una transición justo ahora es una gran oportunidad para mí de mirar hacia atrás a mi rastro y ver cómo lo hice. Tengo que admitirlo, me da un poco de miedo analizar honestamente dónde mi falta de carácter o de integridad puede haber afectado mis resultados o mis relaciones… en mi trabajo y en mi familia.

Por otro lado, vale la pena hacerlo, como dice Henry Cloud:                                                       “Todos nosotros siempre podemos cambiar y ser mejores.”

Estoy pidiéndole a Dios que me ayude a crecer en integridad. ¿Y tú? ¿Cómo estás evaluando y/o creciendo en tu integridad?