la abundancia en la imperfección

El árbol de ciruelas de mi hermana se dobló hasta el suelo lleno de ciruelas, fresca fruta morada. ¡Más de la que pueden comer… incluso mucho más de la que pueden regalar!

La cosa interesante para mí es que este árbol no es “bonito”. Está chueco, ralo, cortado descuidadamente de un lado para que no tocara el techo de la casa, es mayormente ignorado y muchas veces acusado de crear un desastre.

…y a pesar de todo eso negativo, produce MUCHO fruto.

Este árbol me dio mucho ánimo y esperanza esta mañana. Pensé acerca de mi imperfecta, a menudo olvidada y criticada vida y me di cuenta de que hay esperanza para que también haya fruto de mis ramas.

Ese árbol de ciruela me recordó que no solo las vidas perfectas, atractivas y meticulosamente protegidas producen fruto. Ciertamente la atención y el cuidado son útiles en la mayoría de las situaciones, pero creo que también hay mucho potencial aún en las circunstancias poco ideales. Fue como si ese árbol me hubiera dicho esta mañana, “¡Ten esperanza, tú puedes producir una gran cosecha también!” 

¿Alguna vez te has sentido que no tienes lo suficiente (inteligencia, experiencia, edad, talento…) para dar fruto abundante en tu vida? ¿Cómo encuentras esperanza?