vida y muerte

Nada como la muerte para hacerme pensar acerca de la vida. Es tan fácil correr de una cosa a otra sin reflex-ionar… hasta que correr ya no es una opción… hasta que ya no queda ninguna opción… hasta que la vida se termina y de repente hay toda clase de silencio, vacio, soledad y tiempo para pensar. Demasiado tiempo, sin ser suficiente.

La mamá de mi esposo murió la semana pasada. Acababamos de pasar una semana maravillosa como familia con ella y todos los de su familia – algo que sólo podemos hacer cada cinco o diez años. Su mamá se veía bien; aparentemente estaba ganando la terrible batalla contra el cáncer; pasamos un tiempo increíble juntos… y entonces dos días después la perdimos.  La inesperada rotura de un aneurisma se llevó su vida en unas cuantas horas.

“Nanny” era una señora dulce – me sentí muy amada por ella. Estoy luchando al imaginar como la vida, las reuniones durante las vacaciones y la comunicación familiar van a cambiar sin ella. Ella tenía un carácter amable, atractivo y de aceptación que atraía a la gente instantáneamente y que los unía a ella por toda la vida. (Por favor lee el tributo que mi esposo le escribió) Entró a la eternidad con gracia, calma y paz que espero tener…

Estoy tan agradecida por la relación que tuvimos con “Nanny”. Aunque vivimos lejos geográficamente toda nuestra vida de casados, nos esfrozamos por mantenernos cercanos. Llamadas telefónicas, tarjetas y cartas (antes), Facebook (ahora) y las reuniones durante las vacaciones les permitió a mis hijos conocerla y amarla realmente. A veces representaba un gasto extra o manejar una gran distancia, pero valió la pena el esfuerzo. No me arrepiento por invertir durante el tiempo que vivió y tampoco tenemos ningún arrepentiemiento ahora que murió.

Me pregunto si puedo decir eso de todas mis relaciones. ¿Estoy invirtiendo ahora, que si se van mañana no tendría ningún arrepentimiento? ¿He hecho el esfuerzo? ¿Les he dicho que los amo? ¿He arreglado nuestros conflictos? ¿Les he dado mi tiempo, mi energía, mi atención? ¿Hay algo todavía pendiente… algo que tengo que decir?

La vida es tan frágil y tan incierta. La muerte llega sin avisar. No quiero que la muerte me atrape sin estar preparada. Quiero estar lista.

 ¿Estás listo? ¿Si la muerte te visitara mañana a ti o a alguien que amas… qué necesitarías hacer hoy?