aprendiendo a estar agradecida

muchas graciasYo no soy muy buena demonstrando agradecimiento. Bueno, tal vez no soy tan mala cuando significa decir “gracias” a la camarera o al recepcionista del hotel. Eso lo hago bastante bien. Estoy menos rápida para expresar mi gratitud a las personas más cercanas a mí… mi marido, mi familia, mi Dios. Es un poco irónico, ya que ellos son los que me dan lo máximo y lo mejor de ellos mismos. Ellos dan durante un largo período de tiempo. Me dan bien.

Supongo que es esa misma consistencia que me lleva a darlos por sentado. Apenas noto el esfuerzo, o lo considero lo esperado y obligatorio… sólo una parte normal de la vida.

Pero el amor y el sacrificio no son ordinarios.

Cuando el esposo se queda con su esposa a través de tiempos difíciles y momentos tristes y se mantiene amando y riendo y dando y perdonando, eso es algo especial. Cuando los niños respetan y disfrutan a sus padres… y unos a otros… a pesar de las heridas y las diferencias y la distancia y el tiempo, eso es algo especial. Cuando Dios ama sin límites, sin condiciones y sin cesar, eso es algo especial.

No hay que darlo por sentado.

Quiero reconocer estos regalos especiales y ser más agradecida. El día de Acción de Gracias es un maravilloso tiempo de reflexión del año. Tristemente con frecuencia se pierde en medio de los otros días festivos; sin embargo es muy importante para mí. Necesito el recordatorio continuo.

Para que no sólo exija y asuma con los que amo… para que recuerde decir “muchas gracias”.

¿A quién quieres agradecer hoy?