un ogro (grinch) del Día de San Valentín

sunset holding handsLo admito. Soy un ogro (grinch) del Día de San Valentín.

No me gusta la comercialización del amor o el invento de la mercadotecnia que dice que de alguna manera puedes compensar meses de abandono en una relación gastando un fajo de dinero en Zales. Sí me gusta el chocolate (oscuro), pero lo último que necesito es una caja enorme de esto en mi casa. No soy una gran fan de la joyería de corazones o los muñecos de peluche o la ropa interior de encaje o las flores que mueren y tienes que tirar a los pocos días. Realmente no me gustan los tapetes decorativos o colmenas… y sobre todo no me gusta nada ROSADO!

No soy la chica típicamente “femenina”… y he luchado con esto gran parte de mi vida.

Sobre todo en mi matrimonio, a menudo he sentido la presión para meterme  en un molde en el cual no encajo. Afortunadamente, esa presión no viene de mi esposo – justo lo contrario (!) – pero, sí, viene de otros que asumen – y promueven – ciertas generalidades y estereotipos que son – o deberían ser – verdad para todos. Parte de la presión yo la he puesto sobre mí misma.

Algunos parecen creer que existe una manera – rosa, con encaje y volates y muy femenina que hace que toda mujer se sienta amada… y algunos otras maneras definidas – azules, robustos y viriles para que los hombres amen.

Similar es el Día de San Valentín que nos vende la versión perfecta de amor para todos:

Los chicos compran tarjetas románticas y flores bonitas + las chicas se sienten amadas = felices para siempre. ♥ ♥ ♥ ♥

Solo que no funciona igual para todo el mundo – y ciertamente no para mí o para mi matrimonio. Después de muchos años, finalmente me he dado cuenta de que está bien no encajar en todas las generalizaciones y estereotipos. Dios me ha creado de forma única y perfecta como soy. Las flores rosadas y las joyas en forma de corazón son unos regalos de amor verdaderamente perfectos para algunas… pero no para todas las mujeres… y definitivamente no es para mí.

Yo prefiero usar Corintios 13 como mi modelo de amor:

El amor es paciente, es bondadoso.
El amor no es envidioso ni jactancioso ni orgulloso. 
No se comporta con rudeza, no es egoísta, no se enoja fácilmente, no guarda rencor.
El amor no se deleita en la maldad sino que se regocija con la verdad.

Todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.
El amor jamás se extingue.

(1 Cor 13:4-8a NVI)

Ni encajes, ni tapetes decorativos o muñecos de peluche son mencionados. 🙂

Mi esposo ha trabajado muy duro durante casi 30 años para amarme de esta manera – cariñosamente y no buscando sus propios intereses, pacientemente y sin arrogancia, perdonando y creyendo lo mejor… y yo trato de hacer lo mismo por él. Ésta, sí, habla de amor a mí!

¿Alguna vez has sentido la presión para ajustarte a un estereotipo o rol que no funciona para ti?

¿Qué demuestra el verdadero amor para ti?

¿Cómo puedes usar tu manera única y perfecta para demostrar  amor a alguien hoy?